lunes, enero 09, 2006

Joterías newtonianas


Isaac Newton (¿hace falta decirlo?) es el autor del libro más importante en la historia de la física: Philosophiae Naturalis Principia Mathematica; por si fuera poco, es también el creador del cálculo diferencial e integral (la teoría de fluxiones). La leyenda de la manzana, una de las leyendas científicas más conocida, fue inventada por él mismo. Menos conocidos son sus trabajos alquímicos y teológicos.

Esta entrada tiene como objetivo comentar no sobre sus trabajos científicos sino sobre su vida afectiva.

¿Qué encontró Frank E. Manuel en los cuadernos privados que escribiera Newton durante su infancia y juventud? “Es éste un registro de terror psíquico que no se explica sólo por la educación represiva de esos tiempos. Estas notas y ejercicios autoimpuestos son la crónica de la ansiedad, la soledad, la represión de deseos instintivos, la vergüenza, las fantasías de dar muerte a su padrastro, a su madre y así mismo, y el pánico del castigo por todo esto”. Los estudiosos de la vida del genio nos indican que fue un niño que no se relacionaba sin dificultades con otros de su edad, un solitario en Cambridge, un adulto mentalmente perturbado en su edad madura, un autoritario director de la Casa de Moneda y un dictatorial presidente de la Royal Society.

John Maynard Keynes afirma: “Newton padecía de un tipo muy conocido de lo que hoy vulgarmente llamamos neurosis aguda –de acuerdo con los testimonios- en grado extremo. Sus más profundos instintos estaban ocultos y eran esotéricos, semánticos –con un abismal retraimiento del mundo, un paralizador miedo a exponer sus pensamientos, sus creencias y descubrimientos en toda su desnudez a la inspección y a la crítica del mundo”.

La teología fue una de sus preocupaciones, y en su convicciones religiosas también es posible advertir su personalidad: Newton creía en un dios vigilante, un dios dispuesto a castigar nuestros pecados, nuestras faltas. El genio sentía que todas sus acciones eran observadas por el Todopoderoso. A los 19 años hizo una lista en la que confesaba sus pecados, en ésta leemos su temor a no estar amando de forma correcta a Dios. Tratar de comprender los designios divinos fue una de sus preocupaciones.

Newton no dejaba de pensar y trabajar en un problema una vez que éste le interesaba, dejaba de dormir y comer en cuanto un problema se convertía en su obsesión. Vivía en constante tensión emocional, ¿y cuánta ansiedad, inquietud o agitación puede soportar una mente –así sea la de un genio- antes de desmoronarse?

Hay quien ha expresado que 1693 fue el año negro de Newton. En septiembre de aquel año vio afectada su salud mental, acusó a algunos de sus conocidos de inventar cosas en su contra.

A su amigo John Locke le acusaba de implicarlo en ¡chismes con mujeres! Una acusación sorprendente pues Newton nunca dejó de ser virgen (al respecto Voltaire escribió: “...en el curso de una vida tan larga, no tuvo pasión ni debilidad; nunca se acercó a ninguna mujer; es lo que me ha sido confirmado por el médico y el cirujano en cuyos brazos ha muerto...”). Newton, entre otras cosas, le escribía a Locke: “cuando alguien me dijo que estaba usted enfermo y que no sobreviviría, respondí que mejor estaría muerto”.

Newton pudo recuperarse y él mismo reconoció haber perdido su “anterior consistencia mental”, a Locke le explicaba: “El invierno pasado, durmiéndome muy a menudo junto a mis fuegos, cogí la mala costumbre de dormirme en cualquier parte y a destiempo, lo cual, agravándose este verano, ha acabado de desorientarme, de tal modo que cuando os escribí no había dormido ni una hora cada noche desde hacía una quincena y durante cinco noches consecutivas ni un parpadeo. Recuerdo haberos escrito, pero no recuerdo lo que dije de vuestro libro. Por favor, enviadme una transcripción de ese párrafo a fin de que pueda daros una explicación sobre el mismo, si puedo.”

Locke aceptaba sus aclaraciones: “He sido desde que le conocí, tan devota y sinceramente su amigo, y he creído esta amistad tan recíproca, que no hubiera creído lo que usted me dijo si hubiera venido de otra persona. Sin embargo, aunque no puedo dejar de sentirme extraordinariamente turbado por el hecho de que haya tenido tan equivocados e injustos pensamientos sobre mí, tras ver reparada la buena voluntad que siempre le he demostrado recibo su arrepentimiento como el mejor regalo que podía hacerme, ya que me da esperanzas de no haber perdido un amigo a quien tanto he valorado.”

Antes de pasar a las especulaciones que se han hecho para intentar explicar esta etapa de la vida de Newton, veamos lo que sucedía en su vida unos meses antes.

Para poder hacer un mejor juicio acerca de las siguientes líneas es necesario tener en mente que Newton era un solitario, una persona de difícil trato y que no tenía muchos amigos.

Isaac Newton recibió una carta fechada el 17 de noviembre de 1692:

Sir, no tengo esperanzas de volver a verle. A mi regreso a Cambridge contraje un grave catarro que ha afectado mis pulmones. Ayer tuve un repentino dolor, probablemente causado sobre el diafragma por la rotura de una úlcera, o una vómica, en la parte más baja del lóbulo izquierdo de mis pulmones (...) Doy gracias a Dios de que mi alma se encuentra muy tranquila, lo cual se debe principalmente a usted (...) Si tuviera menos fiebre, Sir, le diría muchas cosas. Si debo abandonar esta vida, desearía que mi hermano mayor, un hombre de extraordinaria integridad, me sucediera en su amistad.

Newton se sintió afectado al leer lo anterior, tanto que para contestar contrata los servicios de un correo especial. En su carta urgía a su amigo a que buscara ayuda médica “antes de que sea demasiado tarde. Si necesita dinero, yo se lo proporcionaré. Confío plenamente en la descripción que me hace de las cualidades de su hermano y si mi amistad puede serle de alguna ayuda, se la ofreceré gustoso (...) Rezo por su recuperación.”

Richard S. Westfall afirma que el amigo de Newton había dramatizado un resfriado, y que ya se estaba recuperando cuando recibió la respuesta de Newton. Pero como la enfermedad persistía Newton le escribe:

Temo que el aire de Londres sea perjudicial para su enfermedad y, por ello, desearía que se trasladara aquí tan pronto como el tiempo le permita emprender un viaje. Creo que este clima le convendrá mejor. Mr Turretin me dice que está usted considerando la posibilidad de regresar a su país este año. Cualesquiera que sean sus intenciones, no veo como podría usted incorporarse de la cama sin salud. Deseo que venga usted aquí, con el fin de que mejore y ahorre gastos hasta su total recuperación. Cuando se encuentre bien, podrá decidir mejor si regresar a su casa o permanecer aquí.

Newton recibe la siguiente respuesta: “Iría allí si ése es su deseo y no sólo por motivos relacionados con mi salud o mis gastos; pero le agradecería que fuera más claro en su próxima carta”.

Newton le ofreció ayuda financiera, entre otras cosas le comenta: “la habitación contigua a la mía está libre; pero en lo que estaba pensando es en que, puesto que vuestras esperanzas de riqueza tal vez no alcancen para cumplir con vuestro designio de subsistencia en Londres, podemos arreglar las cosas de modo que vuestra subsistencia aquí os resulte más fácil”.

Su amigo le escribió en abril de 1693: “Sir, desearía vivir toda mi vida, o la mayor parte de ésta, en su compañía, si fuera posible, siempre y cuando esto no sea gravoso para usted, o una carga para su hacienda o su familia”.

En cartas posteriores le escribía a Newton que había hecho un nuevo amigo, amigo que le había ayudado a recuperar la salud al darle un medicamento o elíxir.

La última carta es del 18 de mayo, Newton se enteraba que la herencia de su amigo era realmente pequeña (su madre había fallecido hacía poco), y que su nuevo amigo le invitaba a comercializar el dichoso medicamento (que supuestamente curaba nueve de cada diez enfermedades). Pero para poder participar en el negocio debía obtener su título de médico y para ello necesitaría ayuda económica, algo que le insinuó a Newton.

Newton se preocupa tanto por el nuevo amiguito de su amigo (¿celos?) como de sus finanzas y entonces decide visitarlo.

No se sabe lo que ocurrió en las dos visitas (mayo y junio) que Newton le realizó a su amigo, lo que sí se sabe es que terminaron su relación.

Una “muy particular relación”, según Leibnitz.

¿Quién era el amigo de Newton? Nicolas Fatio de Duillier.

Westfall afirma que Fatio era un “brillante matemático suizo”.

Es posible que Newton y Fatio se conocieran en una reunión del 12 de junio de 1689 de la Royal Society (al poco tiempo nombraron a Fatio -que entonces tenía 25 años- parte de la institución), a decir del mismo Westfall: “la atracción entre ambos fue inmediata” (Westfall no se refiere –al menos no explícitamente- a atracción erótica). En esta reunión Huygens habló acerca de la luz y la gravedad.

Newton consideraba errónea la idea de los vórtices cartesianos para explicar los movimientos de los planetas. En sus Principia dedica la segunda parte a la refutación de este sistema (para ello se ocupa del movimiento de los cuerpos en medios resistentes y de construir una dinámica de fluidos). Fatio dejó de ser un cartesiano (afirmaba que tal sistema era una idea vacía) y se convirtió al newtonismo. Huygens había escrito su Tratado de la luz. Newton estaba interesado en ese libro, Fatio le comentó que “Estando escrito en francés, quizá prefiera usted leerlo aquí, conmigo” (“Dichoso Newton” comentó a esto Huygens). Todo nos hace pensar –escribe Westfall- que Newton pasó aquel mes (marzo de 1690) en Londres con Fatio, quizá leyendo el Tratado de Huygens.

Fatio se convirtió en un intermediario entre Newton y Huygens. Decíamos que Newton no sólo trabajó arduamente en filosofía natural y matemáticas; dedicó un esfuerzo igual a la alquimia y la teología. Fatio y Newton comenzaron a compartir intereses.

Newton, al ser un antitrinitario, difícilmente podía expresar abiertamente sus ideas teológicas (de hecho estas ideas parecen haberlo hecho aún más retraído), pero es seguro que las comentara con Fatio.
Fatio presumía de entender perfectamente los Principia (el mismo Newton sabía que pocos podrían entender su obra), también afirmaba tener una explicación para la gravedad, Newton sonrió ante esa explicación, con cualquier otro no hubiera reaccionado así (la implacable ferocidad con la que discutía queda de manifiesto en las controversias que tuvo con Hooke, Leibnitz, y Flamsteed).

¿Quién es el padre del cálculo diferencial e integral: Isaac Newton o Wilhelm Gottfried Leibnitz?

Los historiadores nos permiten afirmar que Newton fue el primero en desarrollarlo (1665-1666), y Leibnitz (creándolo de forma completamente independiente) el primero en publicar al respecto (1684). Esos mismos historiadores también nos muestran la lamentable pelea entre ambos matemáticos (la controversia se prolongó hasta varios años después de la muerte de Leibnitz).

En 1691 Fatio dio su opinión al respecto (opinión que ya podemos adivinar):

“Creo poder asegurar –por todo lo que he visto hasta ahora, entre lo cual incluyo documentos escritos hace muchos años- que Mr. Newton es sin lugar a dudas el primer autor del cálculo diferencial, y que lo conocía tan bien o mejor que Mr. Leibniz, es más, que lo conocía antes de que este último tuviera la menor idea del mismo, una idea que parece se le ocurrió cuando Mr. Newton le escribió sobre el tema.”

Posteriormente escribió que el cálculo desarrollado por Leibnitz era una “mala copia llena de imperfecciones” del desarrollado por Newton.

¿Qué sucedió con Fatio una vez que terminó su relación con Newton? Westfall escribe: “La ruptura tuvo efectos devastadores para ambos. Newton consiguió superar su crisis, pero Fatio desapareció completamente de la escena filosófica. Durante cierto número de años, dio vueltas en torno a los círculos intelectuales sin realmente pertenecer a ellos. En 1699, reapareció brevemente en la escena con un tratado matemático, el cual –con una referencia a Leibniz, probablemente encaminada a recuperar el favor de Newton- avivaba las débiles llamas de la disputa sobre la prioridad del cálculo. A principios del siglo XVIII pasó a formar parte de los fanáticos profetas camicards de Francia, y desapareció por completo de la comunidad de filósofos naturales, entre los que su estrella parecía destinada a brillar. Más allá del papel que desempeñó en reavivar la polémica del cálculo, no volvió a tener parte en la vida de Newton”.

El tratado de Fatio se titulaba Una investigación geométrica dual sobre la línea de máxima pendiente.

En resumen: Newton y Fatio se conocen en junio de 1689, su amistad prospera, la relación termina en junio de 1693 y para septiembre de ese año la salud mental de Newton se ve afectada.

¿Qué trastornó a Newton? A los historiadores no les queda más que especular. Las propuestas son: la desesperación que le produjo el hecho de perder, durante un incendio, documentos importantes; exceso de trabajo; la ruptura con Fatio; su frustración al no avanzar en sus investigaciones alquímicas; envenenamiento por sus experimentos alquímicos.

En cuanto al posible envenenamiento por practicar la alquimia experimental se puede afirmar que los análisis espectroscópicos hechos al cabello de Newton han mostrado que contiene altas concentraciones de plomo y mercurio.

Dos de las especulaciones que se hacen acerca del rompimiento con Fatio son:

*Fatio era homosexual y malinterpretó la amistad de Newton, cuando éste último se percató de los verdaderos sentimientos de Fatio, decidió poner fin a su relación.
*Fatio y Newton eran homosexuales; rompieron porque a Newton le perturbaba su homosexualidad, para entender esto debemos recordar tanto su personalidad como la idea que tenía de Dios (como mencionábamos al principio, Newton creía en un Dios vigilante y dispuesto a castigar nuestros pecados o faltas).



Referencias

Westfall Richard. Isaac Newton: Una vida. Cambridge. Madrid. 2000.
Varios Autores. Newton. Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. México. 1982.
Marquina José. JEOVA SANCTUS UNUS, Teólogo y alquimista. Departamento de Física. Facultad de Ciencias. UNAM.

3 comentarios:

Genaro dijo...

Sin duda Fatio era homosexual, pero no se desprende eso de las cartas de Newton, así que este último no lo era.

Se me hace patetico ver como quereis demonizar la figura de un genio como Isaac Newton y veo que para ello no habeis nombrado al primer amor de Newton (una mujer) que según él mismo era y será la unica; al romper ambos la relación esta no duda en aprovecharse de Newton para sacarle dinero. ¿Por qué no hablais de esto? ¿Por qué os obstinais los NO cientificos en ver la dificultad de los genios con el trato interpersonal como derivado de la homosexualidad? y no simplemente como conosecuencia de su genialidad. ¡¡¡Ahm!!! y por cierto Leonardo Da Vinci tampoco era homosexual: fue un enemigo suyo que veia como su clientela para retratarse en cuadros bajaba quien decidio denunciar su supuesta homosexualidad sabiendo que en aquellos tiempos se penaba con el exilio. Supongo que este comentario lo borrareis, sino intentais antes demostrar que lo que digo es falso. Es curioso como de todo lo que se puede leer de los grandes genios del pasado ustedes leen sus cartas en busca de verdades que ya están en vuestras mentes y que por lo tanto siempre encontraran una frase que las justifique o que "os de sin duda la razon".
Tal vez seais vosotros quienes debais declarar vuestra homosexualidad y no buscar en la vida de otros lo que no hay, por esta regla de tres ¿era tambien Paul Erdös homosexual? ¡¡¡NO!!! pero ya teneis otro con quien meteros; la gente prefiere leer prensa del corazon aunque sea de hace 3 siglos a leer CIENCIA.

ATENTAMENTE: UN CIENTIFICO.

Martín Fragoso dijo...

Hola Científico. Una de dos: o yo no me explico bien, o tú no lees con atención.

1. "Sin duda Fatio era homosexual, pero no se desprende eso de las cartas de Newton, así que este último no lo era".

Me gustaría saber dónde encontrar más información acerca de Fatio. ¿Cómo sabes que era homosexual? Yo en lo que escribí sólo menciono que es una posibilidad. Ojalá me puedas ayudar pasándome bibliografía, porque sí me gustaría profundizar en el tema.

2. "Se me hace patetico ver como quereis demonizar la figura de un genio como Isaac Newton."

Yo no quiero demonizar a Isaac Newton, ¿de dónde sacas eso? Lee con atención. ¿Plantear la posibilidad de que Newton fuera homosexual es demonizarlo? Yo no lo creo así, porque si así hubiera sido ¿qué? La homosexualidad no convierte a nadie en un demonio. Cuida tu lectura de comprensión, si no lo haces vas a sacar conclusiones falsas (y eso sí es patético, sobre todo viniendo de un "científico").

La orientación sexual de Newton nada dice sobre su persona.

3. "para ello no habeis nombrado al primer amor de Newton (una mujer) que según él mismo era y será la unica; al romper ambos la relación esta no duda en aprovecharse de Newton para sacarle dinero".

No sé de esa relación, recuerdo haber leído que tuvo un "romance" con la hija del boticario con el que vivió en su infancia, pero tengo que revisar el material que leí.

4. "¿Por qué os obstinais los NO cientificos en ver la dificultad de los genios con el trato interpersonal como derivado de la homosexualidad? y no simplemente como conosecuencia de su genialidad. ¡¡¡Ahm!!!"

Dices que eres científico, así que planteo la pregunta de esta forma: ¿por qué los que SÍ son científicos se obstinais en opinar de un texto sin haberlo comprendido? ¡¡¡Ahm!!!

En mi texto no relaciono las dificultades de Newton en relacionarse con los demás con su posible homosexualidad. No sé cuáles pudieran ser las causas de esa característica de Newton, tú la relacionas con su genialidad, tal vez sea una afirmación demasiado aventurada, Galileo era un genio y su carácter era muy diferente. Pero en definitiva yo no afirmo que Newton fuera homosexual, sino que es una posibilidad. Y aunque lo hubiera sido, no relaciono su supuesta homosexualidad con sus dificultades para hacer amigos. Sr. científico le recomiendo que practique su lectura de comprensión.

5. "Es curioso como de todo lo que se puede leer de los grandes genios del pasado ustedes leen sus cartas en busca de verdades que ya están en vuestras mentes y que por lo tanto siempre encontraran una frase que las justifique o que "os de sin duda la razon"."

Hay algo gracioso en tu comentario. Te la pasas regañando por cosas que están en tu mente, cosas que te imaginas debido a que no sabes leer.

En México, uno de los grandes admiradores y estudiosos de la vida de Newton, es el físico Marquina (da clases de historia y filosofía en la Facultad de Ciencias de la UNAM). Ha dado el curso "Temas selectos de la historia de la física", el curso (extraordinario) es sobre la vida y obra de Newton. Tuve la fortuna de tomar el curso (estudiar durante todo un semestre la vida del genio ha sido una de las cosas que más he disfrutado). Marquina habló sobre esta posibilidad, la analizó, posteriormente leí el libro de Westfall, y de ahí saqué la idea de escribir el artículo que criticas (sin entender). Marquina planteó la posibilidad de que Newton fuera homosexual. Yo escribo también que es una posibilidad, jamás lo afirmo.

6. "Tal vez seais vosotros quienes debais declarar vuestra homosexualidad y no buscar en la vida de otros lo que no hay, por esta regla de tres ¿era tambien Paul Erdös homosexual? ¡¡¡NO!!! pero ya teneis otro con quien meteros; la gente prefiere leer prensa del corazon aunque sea de hace 3 siglos a leer CIENCIA."

Como ya expliqué, la homosexualidad de Newton se ha planteado como posibilidad, Marquina no es homosexual.

¿"ya teneis otro con quien meteros"? Por este comentario y aquello de que crees que pretendo demonizar a Newton, te pregunto ¿la homosexualidad descalifica a alguien?

¿Prensa del corazón? Me parece lógico que alguien que llega a admirar a un personaje histórico tiene curiosidad no sólo por su obra, sino también por su vida personal. Y así se aprende de ciencia y de historia.

Como final de mi comentario le vuelvo repetir mi recomendación: señor científico, aprenda a leer.

Saludos.

Freddy Lopez dijo...

Delicioso artículo, Sr. Fragoso. Yo hasta hace poco fue que me percaté que Sir Isaac no había tenido relaciones amorosas (conocidas) con nadie. La idea de la homosexualidad suya me pasó fugazmente por la mente, pero no conozco mucho su vida. ¡Qué interesante la vida de Newton! Salud.