lunes, diciembre 05, 2005

¿Y tú qué @#!* sabes de mecánica cuántica?


Salió el número 85 de la revista ¿Cómo ves?

El artículo de portada está dedicado a la gripe aviar. Miguel Ángel Cevallos explica en qué consiste, cuál es su origen y qué medidas se están tomando para evitar su propagación.

En su artículo Un elegido de los dioses Juan Tonda Mazón muestra su admiración por José de la Herrán, quien recientemente recibió el premio Universidad Nacional 2005.

Horacio García Fernández escribe sobre la juventud de Julio Verne.

Aparece también el cuento ganador del concurso –organizado por la UNAM- “Cuentos de Ciencia Ficción Año Internacional de la Física 2005” en la categoría de jóvenes estudiantes.

Ahora pasemos a lo que motivo que escribiera estas líneas. En este número de ¿Cómo ves? hay tres trabajos en los que se hace una crítica a la pseudociencia.

Estrella Burgos, en el editorial, nos dice que para evitar que nos den gato por liebre es importante estar bien informados. Se ha pretendido utilizar la mecánica cuántica “en ámbitos muy alejados de la ciencia: desde extrañas ‘curaciones’ hasta para que manejemos nuestro destino, como lo plantea una película de reciente exhibición”.

Sergio de Régules, Martín Bonfíl y José Manuel García Ortega analizan las ideas que se presentan en la película What the bleep do we know? (¿Y tú que @#!* sabes?).

En su columna Ojos de mosca Martín Bonfíl escribe sobre el pensamiento esperanzado o deseoso. Este pensamiento consiste en creer que para hacer realidad algo es suficiente con desearlo intensamente. “La experiencia nos demuestra que los deseos no se cumplen por arte de magia, sino sólo como fruto de la planeación, el trabajo, el desarrollo de habilidades y sí, a veces, de una favorable combinación de circunstancias fortuitas. A veces la casualidad nos favorece... pero precisamente por casualidad, no porque lo hayamos deseado.”

José Manuel García hace una reseña de este documental. “La idea central de la cinta parte de una noción malentendida de la física cuántica: que la realidad es un concepto meramente relativo, porque las partículas subatómicas sólo existen en tanto son observadas. Entonces, dado que nuestra mente es quien lleva a cabo dichas funciones de observación, estaríamos en posibilidad de ‘escoger’ entre diferentes posibilidades de realidad; es decir, que podemos crear nuestra propia realidad a través de la conciencia –y de paso prescindir de fármacos contra la ansiedad-. Muy interesante, pero no es mucho más de lo que recomiendan la mayor parte de los libros de superación personal: adopta nuevas perspectivas, redefine objetivos y échale ganas.”

Para demostrar que sólo vemos lo que conocemos se afirma que, al estar más allá de su conocimiento, los indígenas americanos no pudieron ver las naves de Colón cuando aparecieron en el horizonte. José Manuel escribe: “...cabría preguntar de dónde sacó esta señora semejante información, pues en ninguna fuente histórica hay registro de ella. Un típico ejemplo de cómo una ocurrencia personal es presentada como hecho, apoyándose nada más en el consabido ‘cuentan que...’ o ‘es sabido que...’”

En la cinta aparece un tal Dr. Emoto, quien toma fotografías de cristales de agua congelada. Afirma que si en los frascos de agua se colocan etiquetas con palabras amables, entonces al congelarse el agua se formarán cristales con patrones armónicos; en cambio, si las etiquetas tienen escritas palabras negativas, los patrones carecerán de armonía. “Si la mente puede hacer eso con el agua, imagine lo que puede hacer con nosotros” le comentan a la protagonista. José Manuel escribe que el Dr. Emoto hasta ahora no ha aceptado el desafío del millón de dólares de James Randi.

Así, a lo largo de este filme “se presentan conceptos pseudocientíficos, en el sentido de que se ‘venden’ envueltos en terminología científica para darles credibilidad y aprovechar el prestigio popular –aunque irreflexivo- de la ciencia.”

“Antaño, cuando algo no se entendía, se les achacaba a los dioses. Hoy los gurús del new age invocan a la física cuántica para justificar toda clase de afirmaciones insólitas sin molestarse en demostrarlas. Pero los gurús están mal informados: la física cuántica no es lo que ellos creen”. Se lee al inicio del artículo Cháchara cuántica y física cuántica.

Sergio de Régules se puso a investigar de dónde sacaron los creadores de la película “la peregrina idea de que la mecánica cuántica sirve para curar la diabetes y darle rumbo a la existencia”.

Para Sergio de Régules todo comenzó con el libro El tao de la física del físico y místico austriaco Fritjof Capra. De esta obra algunos sacaron dos conclusiones: “que la ciencia moderna explicaba y daba sustento a la religión, por lo menos a las de oriente” y que “¡el electrón no tiene propiedades independientes de nuestra conciencia!”

Sin embargo, Werner Heisenberg escribió que: “en definitiva, la teoría cuántica no contiene elementos subjetivos genuinos, no introduce la mente del físico como parte del acontecimiento atómico”.

Sergio continúa: “Sospecho que los gurús del new age que hoy apelan a la mecánica cuántica para justificar sus doctrinas tomaron de Capra lo que saben (es un decir) de esta parte de la física. He aquí el clásico argumento new age: la física cuántica ha demostrado que la mente crea la realidad, por lo tanto tú puedes crear tu propia realidad conscientemente. De ahí deduce Deepak Chopra, principal exponente de la ‘medicina cuántica’, que estar enfermo es una decisión, y por lo tanto estar sano también (Chopra va más lejos: en su opinión, podemos dejar de envejecer por nuestra propia voluntad. Ya veremos en unos años si Chopra predica con el ejemplo)”

¿Qué sucede cuando las religiones (o las creencias mágicas) tratan de justificarse apelando a la ciencia? Sergio nos da su opinión.

¿Nuestras creencias construyen la realidad? Sergio dice que la cuántica no es como la pintan: “aunque los fundadores de la mecánica cuántica hicieron mucha alharaca con el ‘observador’ hoy la mayoría de los físicos concuerdan en que el observador es simplemente el resto del universo (...) La mecánica cuántica no necesita la conciencia. Ni modo.”

Pero ¿no son científicos los que aparecen en la cinta? Sergio explica dos cosas: que recurrir a credenciales para tratar de convencer es una falacia conocida como “argumento de autoridad”, y la importancia del consenso en la ciencia: lo que no es consenso es simple opinión y no cuenta (por encumbrado que sea el personaje que nos da su opinión).

Un número que resultará interesante para todos aquellos que han visto la cinta y se han preguntado “¿será?”.

Y si después de leer este número alguien desea más información acerca de lo que se afirma en este engañoso documental puede consultar los libros Fraudes Paranormales de James Randi (Editorial Tikal) y Ciencia o Vudú de Robert L. Park (Editorial Grijalbo).

15 comentarios:

Anónimo dijo...

" lo que no es consenso es simple opinión y no cuenta (por encumbrado que sea el personaje que nos da su opinión)."

¿Y hasta que llega a ser consenso, tampoco cuenta? ¿Cuánto tiempo se puede permitir que una idea no sea consenso para eliminarla de la faz de la Tierra?
Piense, piense, pero cuide no se lastime alguna neurona.

Martín Fragoso dijo...

Estimado anónimo, desgraciadamente su comentario se limita a hacerme dos preguntas y a la última no le encuentro sentido. ¿Concluye de lo que escribí que considero que las ideas que, en cualquier ámbito, no pertenecen al consenso deben ser eliminadas? Si es así, le informo que se equivoca; la conclusión a la que llega no se sigue de lo que escribí.

Sí considero que hay ideas que deben ser combatidas o eliminadas –sean o no consenso-. He aquí algunas de esas ideas: las supersticiones que se presentan con el disfraz de ciencia, el machismo, el racismo y la homofobia.

De hecho considero que algunas de mis ideas no las comparte la mayor parte de la gente (no forman parte del consenso). Dos ejemplos:

En dos encuestas realizadas por la Universidad Autónoma Metropolitana, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y la Comisión Ciudadana contra Crímenes de Odio por Homofobia, se obtuvieron –entre otros- los siguientes datos:

El 66% de la población no compartiría techo con una persona homosexual, y el 71% de los jóvenes no apoyaría los derechos de los homosexuales.

En mi caso no tendría problemas por vivir con una persona homosexual y claro que apoyaría sus derechos.

Por otro lado, si contamos a todas las personas que “desde la noche de los tiempos” han tenido creencias religiosas, resultaría que los ateos siempre hemos sido una minoría.

Pensar que se debe eliminar una idea porque no forma parte del consenso de una sociedad simplemente es una tontería; en cuanto al asunto de la diversidad sexual, por ejemplo, las ideas deben evaluarse tomando en cuenta la información científica que existe al respecto, y en última instancia es la felicidad el patrón con que deben evaluarse esas ideas (cualquier minoría que lucha por el reconocimiento de sus derechos, lucha por su bienestar, su seguridad, su tranquilidad, etc. En resumen: lucha por su felicidad).

Pero, repito, de la reseña que hice de los artículos que aparecen en la revista “¿Cómo ves?” no se desprende nada sobre eliminar de la faz de la Tierra ideas –de cualquier ámbito- por no pertenecer al consenso de algún grupo.

Es importante señalar que cuando Sergio de Régules afirma aquello de que “lo que no es consenso es simple opinión y no cuenta” está hablando de ciencia, específicamente está hablando de lo que sucede en la física (después de usar esa frase explica lo que es consenso en la física cuántica y que contradice lo que se ve en la cinta “¿Y tú qué sabes?”).

El comentario no debe aplicarse más que en ese ámbito, no en el mundo de los deportes, la política, la religión, la filosofía o el arte. Cada uno de estos mundos funciona de forma distinta, y el asunto del consenso es diferente.

Al físico Thomas Kuhn le llamó la atención que mientras en las ciencias naturales el consenso es algo normal (los científicos están de acuerdo en cuanto a los problemas que pertenecen a su ámbito y la forma en que se deben abordar), no lo es tanto en las ciencias sociales. Al estudiar la historia de la ciencia Kuhn llegó a la conclusión de que el progreso en la ciencia debía ser redefinido. ¿Qué diferencias hay en el progreso en el arte, la filosofía y la ciencia? Quienes estudian física, química o biología no estudian lo que a lo largo de la historia han pensado los científicos (o filósofos de la naturaleza) sobre los fenómenos naturales; leer las obras de Galileo, Newton o Kepler, no forma parte de los planes de estudio. En cambio quienes estudian filosofía sí deben leer las obras de los filósofos, es decir, tienen que estudiar las diferentes escuelas de pensamiento. Esto nos muestra que estas dos disciplinas son abordadas de diferente manera. Ningún astrónomo dice “soy de la escuela de Ptolomeo”, ningún físico diría “yo pertenezco a la escuela de pensamiento que considera que la causa del movimiento es el ‘horror vacui’”, ¿hay algún astrónomo que trate de empatar la forma en que se desplazan los planetas con la idea de los vórtices cartesianos? De igual forma, podríamos preguntarnos ¿cómo progresa el arte? ¿Cómo evalúan las obras de arte sus practicantes? ¿Qué importancia tiene el consenso? Arte, ciencias sociales, filosofía y ciencias naturales son mundos que funcionan de forma distinta.

No use la frase fuera del contexto en la que se empleó. En las preguntas que usted me plantea supone que se habla de las ideas en cualquier ámbito, espero que haya quedado claro lo erróneo de su suposición (no sé si usted no lee cuidadosamente o si yo no fui claro al respecto).

Usted podría decirme: “No, yo entendí correctamente, mis preguntas son sobre el consenso en la ciencia.” Esto es algo que descarto. ¿Por qué? Porque si tal fuera el caso el enunciado previo a sus preguntas no sería el correcto, el enunciado que debería haber empleado es: “...y la importancia del consenso en la ciencia: lo que no es consenso es simple opinión y no cuenta (por encumbrado que sea el personaje que nos da su opinión)”; además la segunda pregunta carecería de sentido (o estría mal hecha). Usted debería haber preguntado: ¿Cuánto tiempo se puede permitir que una idea no sea consenso para eliminarla del mundo científico?

Ni siquiera dentro del ámbito de la ciencia se habla de eliminar las ideas que no pertenecen al consenso. Al avanzar la ciencia (cambiar de un paradigma a otro, diría Kuhn) cambian los problemas que se tratan de resolver y la forma de hacerlo. En su artículo, Sergio de Régules también afirma: “La simple opinión, por encumbrado que sea el opinador, no es ciencia. Ni siquiera importa si al paso de los años esa opinión acaba aceptándose.” Es decir, Sergio reconoce que a fin de cuentas esas opiniones podrían llegar a considerarse correctas y entonces sí pasar a formar parte del consenso, claro que después de pasar por la metodología científica (o lo que es lo mismo: ponerlas a prueba y verificarlas).

Hay ejemplos de ideas que eran defendidas por una minoría de científicos y que posteriormente se aceptaron, pero sería erróneo concluir que entonces todas las ideas que el día de hoy son defendidas por unos cuantos científicos un día pasarán a formar parte del grueso de conocimientos que se acepta. Martin Gardner (en Caprichos y falacias en nombre de la ciencia) menciona muchos ejemplos de herejías científicas que hoy sólo son una curiosidad histórica.

Aún no terminan las discusiones en cuanto a la existencia de los hoyos negros. Las opiniones están divididas. Pero las diferentes opiniones en cuanto a las “curaciones cuánticas” o el “efecto Maharishi” son diferentes a las que existen en cuanto a la realidad de los agujeros negros. ¿Qué diferencias hay?

La discusión en cuanto a la existencia de los agujeros negros se da al interior de la comunidad científica. Claro que cuentan las diferentes opiniones ya que quienes discuten “hablan un mismo idioma”, comparten metodologías, formas de validar y refutar, etc. (nuevamente usando el término de Kuhn: comparten paradigma). Al interior de la ciencia no se está discutiendo si es posible que Dios se manifieste a través de nuestras neuronas (algo que sostiene Andrew Newberg, uno de los que aparecen en la cinta), ni si es posible usar la mecánica cuántica como un método de superación personal.

Que Dios se manifiesta a través de nuestras redes neuronales es la opinión de Newberg, y sin duda tiene derecho a tenerla. Lo que no es válido es decir “como lo dice un científico entonces es cierto”. Newberg salta de la ciencia a la teología; y usar conceptos científicos para justificar o apoyar creencias religiosas o místicas es una opinión que no se justifica científicamente.

En la cinta comentada se usan conceptos científicos de la mecánica cuántica y después se aplican en nuestro mundo macroscópico (en el que los objetos están formados por millones de átomos), ese es un salto que no es válido (y que no es más que pseudociencia).

Sí, hay físicos que opinan que si el uno por ciento de la población de cualquier ciudad se pone a practicar la “meditación trascendental” (MT) el número de crímenes se reducirá (tal cosa se menciona en la cinta); esos físicos también opinan que es posible –con MT- aprender a levitar y a hacernos invisibles (eso se omite en la cinta). Pero mientras no sean capaces de demostrarlo será sólo su opinión o creencia y el hecho de que sean físicos no tiene la menor importancia, no le da mayor peso a sus opiniones. Aquí sí se puede aplicar eso de que lo que en ciencia no es consenso es simple opinión y no cuenta.

La importancia del consenso en la ciencia es un asunto importante y ha sido examinado por filósofos y divulgadores de la ciencia.

Sergio de Régules (que al ser físico y divulgador de la ciencia suponemos que algo ha de saber al respecto), en el artículo mencionado, escribe que “el consenso en ciencia es todo”.

Por su parte, el médico Ruy Pérez Tamayo afirma “La ciencia es una empresa esencialmente social. Sus observaciones y teorías deben ser conocidas, discutidas y aceptadas por sus colegas más cercanos, luego por el sector interesado de la sociedad científica de su país, y finalmente por la comunidad científica internacional. Mientras más amplio sea el consenso alcanzado por las ideas de nuestro investigador solitario, mayor será su contribución al conocimiento científico y su influencia en el desarrollo de la ciencia en general... El consenso generalizado es un carácter necesario e indispensable de la ciencia, pero no es suficiente.”

Ahora que ha quedado claro que la frase sólo debe usarse en el ámbito científico ¿está usted de acuerdo?, ¿sigue pareciéndole incorrecta?, ¿qué cree usted que hacen los científicos con las ideas que no forman parte del consenso?, ¿ha usted reflexionado sobre el papel del consenso en disciplinas como la filosofía, la política, el arte y la ciencia? Si es así podría compartir sus reflexiones en un próximo comentario. Si desea comentar algo sobre esta respuesta también puede hacerlo, con gusto leeremos lo que tenga que decirnos (pero procure no usar las frases fuera del contexto en el que se aplican, no vaya a concluir que, como digo que hay que combatir cuestiones como las supersticiones que se disfrazan de ciencia, defiendo que hay que quemar en la hoguera a los astrólogos y brujetes).

Durante el proceso de escribir esta respuesta no pude evitar lastimarme varias neuronas (en realidad sólo tengo tres, y las tres me duelen bastante), pero no puedo negar que me divertí.

Gracias por sus comentarios.

Anónimo dijo...

¿y tu que sabes?

Anónimo dijo...

Considero que es una película y que cada persona está en su libre derecho de pensar lo que guste. Si Ud. no cree en nada es aceptable y si hay otras personas que creen que podemos cambiar la materia con nuestros pensamientos es igual de aceptable. Hay cosas que no tienen explicación en este momento, pero el paso del tiempo le da a cada quien lo que merece. Es solo mi opinión y la de Usted es solo suya, lo que no indica que Ud. este en lo cierto.

Anónimo dijo...

Buenas noches. Yo acabo de ver el documental en cuestión y me gustaría expresar lo siguiente con acuanimidad: Que aunque nada pueda demostrar que cambiamos la realidad con "observarla", todas las personas que han llegado a ALGO, lo creyeron desde siempre, y lo contrario, que el que cree que no puede, pues NO PUEDE. Será casualidad o cuántica, da igual. Y segundo punto: Que con la mismísima "realidad", hay quienes se quedan con la fe, y quienes pierden la piel por destruirla en honor a la "verdad". Que hay quienes ven en la naturaleza los indicios de Dios, y otros se matan por llamarle Big Bang, casualidad, naturaleza etc etc. Finalmente, aunque no soy cristiana, entiendo la frase de Jesús de BIENAVENTURADOS LOS QUE CREYERON SIN VER...y por lo demás...¿no crees ustedes en las cosas que no se ven?
Señor autor de artículo, sea siempre fiel a la verdad, pero...gana usted algo con matar los sueños???

Anónimo dijo...

Hola. A mi la película me ha encantado...
me considero una persona científica, en el sentido que dudo de todo.. pero me parece algo absurdo criticar teorías solo por el hecho que no estan científicamene probadas... la película a mi parecer eneseña un punto de vista de la realidad, una teoría acerca de lo que es la realidad que emocionalmente me parece muy coherente. no puedo decir que estoy segura de que sea cierta, pero pq tenéis algunos científicos tanta rabia a filosofar?
somos seres encarcelados en tres dimensiones, que no conocemos el sentido de la vida, que no entendemos casi nada del mundo que nos rodea, pero no es maravilloso abrir un poco la mente e imaginar qué puede ser la realidad?
"y tú qué sabes?" me parece una gran película (o documental o lo que sea) que invita a la reflexión sobre qué es la realidad, no creo q intente convencer a nadie ni predique que lo que dice es cierto..

Martín Fragoso dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Jimena dijo...

solo me queda una duda, agradeceria si alguien tien la respuesta...Quisiera saber si los cinetificos, asi como los productores peretenecen a esta organizacion de Ramtha..
Gracias..Jimena

Jimena dijo...

Una preguntita... necesito saber si los cientificos y productores de la pelicula pertenecen a esta organizacion de Ramtha..Gracias!

Anónimo dijo...

Pues yo no he visto la película, pero por lo que oigo y leo, como al autor de este blog (y siento no traer tanta polémica para rebatir), me da mala espina. Creo que es un poco, digamos, pretencioso, llegar a creer que la voluntad puede modificar la realidad a nuestro alrededor... quizá sí pueda cambiar la percepción con la que recibimos de esa realidad (lo que ya es bastante, pero eso es psicología y afecta al interior del individuo, no a su entorno), pero en cualquier caso, afirmar que el ser humano es tan importante y decisivo en la configuración de materia y energía que lo rodea que puede modificarla a nivel cuántico a su antojo me parece una sobrada. Me huele un poco a una especie de neoantropocentrismo, por llamarlo de alguna manera... volvemos a creer que somos trascendentes en el devenir, decimos que un hecho no es si no es observado, pero... todos sabemos que aunque no haya sido visto, al menos ¡ha sido! Sin ánimo de ofender a nadie... no creo que seamos tan imprescindibles.

Por otra parte, no sé mucho sobre cuántica, pero creo que sé lo suficiente como para no encontrar un vínculo lógico entre las aspiraciones personales y los caprichosos estados cuánticos de la materia.

Martín Fragoso dijo...

Hola a todos, gracias por sus comentarios. Respondo.

Comentario 1:
"¿y tu que sabes?"

Poquito, casi nada. Sé que los "experimentos" del Dr. Emoto no son más que un fraude, por ejemplo.

Comentario 2:

"Considero que es una película y que cada persona está en su libre derecho de pensar lo que guste".

¿Supone que por criticar la película considero que las personas no tienen derecho a pensar lo que gusten? Si es así, está usted equivocado, claro que las personas tienen derecho a pensar lo que gusten.

"Si Ud. no cree en nada es aceptable y si hay otras personas que creen que podemos cambiar la materia con nuestros pensamientos es igual de aceptable".

Si alguien cree que puede alterar la estructura molecular del agua "mandando buenos o malos pensamientos" (como dice el sr. Emoto), o doblar cucharas con "el poder del pensamiento" o hacer levitar objetos con "el poder de la mente", está en su derecho, sin duda, la libertad de creencias es importante.

Soy escéptico, no creo que Uri Geller pueda doblar cucharas sin trucos de prestidigitación, no creo que los practicantes de la MT puedan levitar; pero no por eso trato de combatir la libertad de creencias, tampoco trato de censurar a quienes opinan diferente.

"Hay cosas que no tienen explicación en este momento, pero el paso del tiempo le da a cada quien lo que merece".

Cierto, también estoy de acuerdo, hay cosas que aún no tienen una explicación; pero creo que diferimos en qué cosas son esas y quiénes tratan de solucionarlas. Los físicos. los químicos, los biólogos, los astrofísicos, etc., son quienes se enfrentan al misterio, a las preguntas que todavía no tienen respuesta. Misterios como los que plantean los practicantes de la MT o el Dr. Emoto, son falsos misterios, misterios fabricados, falsos.

"Es solo mi opinión y la de Usted es solo suya, lo que no indica que Ud. este en lo cierto".

También de acuerdo, sería absurdo que yo considerara cierta alguna idea o proposición sólo porque yo la mantengo o porque se me ocurrió a mi. Para hacerme de una opinión trato de consultar la mayor parte de la información disponible, en el caso de la película encontré información que desmiente las afirmaciones que hacen personas como el Dr. Emoto. Creo que antes de aceptar lo que nos dice, debemos preguntarnos: ¿en dónde se publicaron sus experimentos?, ¿hay réplicas independientes?, ¿qué dicen los químicos o físicos al respecto?

Comentario 3:

Respetuosamente, la primera parte expone ideas bastante confusas, pero responderé a la pregunta:
"Señor autor de artículo, sea siempre fiel a la verdad, pero...gana usted algo con matar los sueños???"

No es mi intención matar los sueños de nadie (bueno, sí el sueño de los charlatanes: el dinero de los demás). Mi intención es prevenir a la gente contra los estafadores. En la película aparecen seguidores de la MT, ellos aseguran que pueden enseñar a la gente a levitar, pues no lo hacen "de buena onda", cobran bastante bien por sus cursos, es real el dinero que pagan los ingenuos, ¿cree que si yo digo que eso es un fraude, le destruyo sus sueños a los posibles estafados?, tal vez, pero ¿entonces uno debe callarse para no destruír esos sueños?, ¿y si alguine promete la cura contra el SIDA o la diabetes?, ¿debemos callarnos para no destruír los sueños y las esperanzas que puedan tener los enfermos? No, enfoca usted mal. No busco destruír los sueños de la gente. Busco exponer a los charlatanes, a los estafadores. Para solucionar un problema, hay que enfrentarlo, analizarlo y entonces pensar en la mejor forma de solucionarlo; los charlatanes ofrecen paliativos temporales, ¿no debemos destruír los sueños de quienes recurren a los "cirujanos psíquicos"?, ¿debemos dejar que sigan pensando que han solucionado su problema de salud?

Comentario 4:

"Hola. A mi la película me ha encantado...
me considero una persona científica, en el sentido que dudo de todo.. pero me parece algo absurdo criticar teorías solo por el hecho que no estan científicamene probadas..."

Las propuestas o los argumentos no científicamente probados pueden ser válidos, claro (estoy siendo muy general, ¿en qué ambito se están haciendo esas propuestas?). Pero no critico teorías sólo porque no están científicamente probadas. Critico el hecho de que se presenten "teorías" de forma que la gente piense que tienen sustento científico, y no se así. Las afirmaciones del Dr. Emoto suenan a ciencia, y esa es una mentira, y no lo digo yo, que a fin de cuentas no soy químico, pero si desea hacerse de una opinión más o menos sustentada, busque información al respecto; se miente cuando se presentan como científicas las ideas de Emoto. Lo mismo sucede con las propuestas de la MT. Mienten al afirmar que está PROBADO científicamente que si el 1% de la población de una ciudad practica la MT, disminuyen problemas como la delincuencia o el desempleo. Puede leer al respecto en Fraudes Paranormales de James Randi y Ciencia o Vudú de Robert L. Park. En resumen: critico que se vendan ideas haciéndolas pasar como probadas científicamente.

"la película a mi parecer eneseña un punto de vista de la realidad, una teoría acerca de lo que es la realidad que emocionalmente me parece muy coherente".

¿Emocionalmente coherente? ¿Quiere decir que siente que es verdad?

"no puedo decir que estoy segura de que sea cierta, pero pq tenéis algunos científicos tanta rabia a filosofar?"

No sé quienes sean los científicos que tienen tanta rabia a filosofar.

"somos seres encarcelados en tres dimensiones, que no conocemos el sentido de la vida, que no entendemos casi nada del mundo que nos rodea"

El asunto del sentido de la vida no es científico sino filosófico.

"pero no es maravilloso abrir un poco la mente e imaginar qué puede ser la realidad?"

Claro, es maravilloso reflexionar acerca de la "realidad". Lo hacemos todos, y lo hacen los científicos y los filósofos.

"y tú qué sabes?" me parece una gran película (o documental o lo que sea) que invita a la reflexión sobre qué es la realidad, no creo q intente convencer a nadie ni predique que lo que dice es cierto.."

Difiero en esto último. Me parece que es simplemente una especie de infomercial para vender las ideas de Ramtha y la MT. Y ahí hay muuuuuuuuucho dinero. Averigüe cuánto cobran por sus cursos. La película sirve para ganar adeptos.

Comentario 5 y 6:

"Quisiera saber si los cinetificos, asi como los productores peretenecen a esta organizacion de Ramtha.."

Efectivamente, los realizadores de la película son miembros de la secta de Ramtha.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola Martín. Espero que puedas leer este ensayo que publiqué en mi comunidad.
El link es:

http://groups.msn.com/Elpesimismoluminoso/aulamagna.msnw?action=get_message&mview=1&ID_Message=2228

Atentamente:
Äriastóteles Platónico

anisóptera dijo...

Muy bien ¿y? me parece que el problema es el que sigue: todos nos sentimos salvadores de otros ya sea porque son ingenuos, crédulos o están dispuestos a dar sus ahorros a una secta que promete el paraíso o porque son escepticos y así nunca conocerán "la verdad", no tengo claro si de espíritu o de qué, oculta a los ojos lógicos de los seres humanos.
¿Qué más da si hay agunos sostenidos por los rollos de esta película? ¿y qué les importa a éstos si hay otros jurando que no es verdad?
Las discusiones se vuelven ociosas en todos los foros y ninguno está dispuesto a escuchar a otro; ni los fanáticos, ni los elevados espirituales, ni los científicos.
En fin, en el medioevo se luchó contra la ciencia y la ciencia triunfó; ahora se lucha contra el new age y... ¡cuidado!
Ya sé que se supone que ahora hablamos de "verdad", de "conocimiento", pero por favor, somos seres humanos, y eso cambiará con el tiempo...
La ciencia es perfectible y la idea de perfección, cambia.
Ya veremos como le va a Chopra con sus arrugas, y ojalá, para bien de nuestras conciencias cientifiquizadas, no empiece a rejuvenecer o algo parecido.

soy existo dijo...

Simplemente he de decir que cuando por primera vez vi el documental, me impresionó. No vengo de la ciencia, sino de la filosofía, por lo que mi ignorancia me hizo aceptar las ideas alli presentes.
Desde luego, he leido y descubierto que el documental es una ensalada de numerosos conceptos para dar la idea de que todo puede ser comprendido desde un paradigma unitario y final - cuestión por la que aún pierden los cabellos los científicos, y seguramente así será por mucho tiempo mas, si no por siempre.

Por lo tanto, me ha parecido muy valioso e interesante el análisis que haces en tu blog sobre el tema, y es indudable que ir contra las certezas de las personas raramente es bien recibido (aunque con esto no digo si estas en lo correcto o no, porque para juzgar una opinión no basta otra opinión).

De todos modos, creo que el documental proporciona algo interesante. Cierto es que, quizás, no pueda yo con mi voluntad producir un unicornio ni aunque me concentre por semanas y semanas. Ni convertir solo pensando mi cuerpo en el de una figura de hollywood. Pero si puedo cambiar mi percepción de la realidad, lo cual, como ya se dijo, es un asunto psicológico, y quizás filosófico. Y al cambiar esa percepción, puedo modificar (por pensamientos que se traducen en conductas, no por mera masturbacion mental) mi circunstancia.

Pero esto implica algo más. El documental invita a un nuevo paradigma. Se intenta, fallidamente, dar un soporte empírico a la noción de que la conciencia puede transformar sus condiciones materiales. Que ello se posible mágicamente me es, hasta la fecha, difícil de creer. Pero si es interesante salir del paradigma materialista según el cual nuestra existencia es el resultado necesario de una red causal sobre la cual no tenemos control, que el pensamiento es un mero epifenómeno de la materia, y que en general las condiciones materiales determinan a la conciencia. Este paradigma ha estado presente desde hace varios siglos, e incluso ha sido hasta el fundamento de paradigmas político-económicos tan dispares como el capitalismo (neoliberalismo o como se quiera) y marxismo.
Y no es que ello esté equivocado - es sólo que no es toda la verdad. Si nuestra existencia no es mas que la consecuencia necesaria de condiciones materiales, entonces el escribir/leer estas palabras es también una consecuencia necesaria que yo me represento como libertad.
Pero el hecho es que soy libre. Sostengo la lectura sobre estas palabras porque decido hacerlo. Podría, desde luego, encontrar el modo de refutar esta idea, pero entonces... ¿no sería también el descubrimiento de la física cuántica un resultado necesario, una consecuencia de una larga cadena de causas y efectos?
No tengo la respuesta, sólo me parece interesante el problema. A fin de cuentas, la conciencia de los cientificos ha decidido influir sobre sus condiciones materiales ampliando el conocimiento (o quiza solo haciendo mas complicado un misterio sin respuesta), mientras otras personas, que ignoran el poder que tienen sobre su situación, continuan presas de los televisores y de facebook.
Y quizá eso es todo lo que se necesite para un nuevo paradigma: aprender a abrir a los ojos, a hacerse las preguntas, y a "estar en el misterio".

Frase que por cierto aparece en el documental.


PD: gracias por generar una instancia en que podamos discutir de estas cosas. podrias haber elegido hacer un sitio porno. cuál es la diferencia?

jordi luna dijo...

Estupendo articulo,es innegable que las diferencias con la física clásica que tiene la mecánica cuántica son terreno abonado para que estos "pseudo-lo que sean" monten su tenderete, y que dándole besos al agua para que respondan con amor, te saquen 1000$ del ala por conferencia.
También es un hecho constatado la necesidad de algunos (que dejaron de creer en antiguos dioses) de creer ahora en lo que sea. Si ya lo dijo Einstein "Solo hay dos cosas infinitas, el Universo y la estupidez humana... y de la primera no estoy muy seguro".
Quiero decir con esto que digno de admiración quien dedica su tiempo a desenmascarar a estos oportunistas con afán recaudatorio, aunque a veces se coman el rechazo de algunos de los recaudados, así que gracias Martín Fragoso.