miércoles, enero 02, 2008

CIENCIA FICCIÓN URBANA Y POSAPOCALÍPTICA

es mi chava y yo la quiero
está puerca está amolada
como torta traqueteada
pero es mía y no la suelto

si le llegas al Distrito te me partes
más fuerte te contaminas
más gacho los muertos jieden
y te chillan los oclayos
y los cuates se te aguadan
nomás llegale al Distrito
y le distes para siempre
chicharrón a la esperanza

allá abajo está lo gruexo
allá abajo es la chifosca
las vigas que cain y expoltan
los gases que siempre truenan
las diarreas de la tierra
el smog recalentado
abajito a cinco metros
está la mera tiznada

ni alborotes ni le buigas
si se acabó tu rayita
cran te dan o te das cran
ratapán y tantantán


Canción aparecida en el cuento de ciencia ficción escrito por Arturo César Rojas “El que llegó hasta el metro Pino Suárez”

Los seres humanos, al usar armamento nuclear y bioquímico, han mandado al planeta Tierra a la chi... flada. El cuento se desarrolla en la Ciudad de México, al protagonista le roban a su novia y éste tiene que ir a buscarla al metro Pino Suárez.

El protagonista es un roquero urbano, por eso le piden que cante unas rolas a cambio de su chava.

“¡Ése, mi Roquero, si no te hemos dado matarili es pa’que nos des un cantarili!”



El Roquero cuenta:

“¡Y canté! Con una voz amolada y gacha como mi chava, pero canté. Campechaneando las rolas que ya me sabía con otras medio improvisadas, pero canté (...) Canté muchas ondas, canté muchos rollos, canté el guato de verdades capulinas para darles en la mera torre y en su mera móder. Canté sobre el mundo que los de arriba nos habían quitado con su agua potable y sus árboles verdes y su comida pobrecita pero calientita y sus casas pobrecitas pero completitas y sus días de descanso pa’remar en Chapultepec y pa’jugar futbol en los llanos y pa’noviar con las chavas y llevarlas al cine. Canté sobre el mundo que ésos de arriba nos habían dejado, sobre la contaminación y las guerras chicas y la Guerra Grande y la ecología que chupó faros, sobre la laif dizque laif que tenemos ora que llevar los que tuvimos la idiotez de no restirarnos. Canté con harto cansancio, canté con harto coraje, canté como si en la cantada vomitara la puerca vida, canté sobre el sabor que tiene una cabeza de rata cuando uno tiene la suerte de hallar y chuparse una cabeza de rata (...) a lo pelón les canté la mera neta y la mera neta es que todo nuestro maldito planeta está pior de fregado que si tuviera nuevo sida porque se está convirtiendo en puritita mierda y ya hasta debe haber contagiado a los otros planetas y el cielo y las estrellas y más le vale y más nos vale morirnos pa’siempre.”




El que llegó hasta el metro Pino Suárez es uno de los mejores cuentos mexicanos de ciencia ficción, puede encontrarse en la antología El futuro en llamas de Editorial Vid y en el número ocho de El oscuro retorno del hijo del ¡Nahual! (ver los enlaces "ciencia ficción y otras hierbas").

4 comentarios:

Yoryiboy dijo...

Suena muy bien el cuento y se ve interesante la publicación en general, tengo un par de cuentos postapocaliptoides, a ver si en una de esas pasas el tip pa ver si me puedo colar en una de esas antologías, buscaré el libro y ya daré mi opinión del cuento y los demás, finalmente se empieza a dar un poco más de difusión mexicana a esta corriente tan incomprendida y poco valorada de la literatura.

Saludos!

Yoryiboy dijo...

jajaja, sí, entonces si no eres el aasimov de sobrenatural.net si te estoy confunfiendo, pero pues da igual hombre! así pues ya sabemos que somos otros, el blog está bueno y lo tengo linkeado ya, así que andamos en contacto de todas maneras!

Blackpaco dijo...

Graaaaaan antología. A mi, la neta, me encantan esos primeros cuentos ganadores del Puebla: La Pequeña Guerra, Crónica del Gran Reformador, el que mencionas (que aunque no ganó, siempre se ha tomado como campeón sin corona), y el de "Pandemia" creo que era. Grandes todos. Un día d'estos ganamos el Puebla, nomás por no dejar. :-P

Francisco.

Universal PC dijo...

Un gran escritor, profesor y lo más importante amigo. Ojalá pueda encontrarlo pronto de nuevo. Saludos, Gabriel Villaseñor Noyola (se que me recuerda).