lunes, agosto 08, 2005

La “ovnilogía” es “ovnilatría” esto es, un sistema de creencias

Entrevista con el factótum Chavarría


La ovnilogía no sería lo que es sin la ciencia ficción. El 99% de las ideas con respecto a los extraterrestres proviene de este género. He retado a los creyentes a que me digan algo nuevo, algo que no haya sido publicado en la ciencia ficción.

Así se expresa Héctor Chavarría, quien fuera director de la desaparecida "Contactos Extraterrestres". Y si bien es cierto que los colaboradores de esta revista no fueron los primeros mexicanos que se interesaron en el fenómeno OVNI (para hablar de ellos tendríamos que remontarnos a 1950), sí fueron los primeros en llevar a cabo investigación seria o formal, algo que -por supuesto- fueron aprendiendo sobre la marcha. Pablo Latapí, Fernando Téllez, Mauricio-José Schwarz, Luis Ruiz Noguez y Héctor Escobar formaron parte de este proyecto de la también desaparecida Editorial Posada.


Fue en 1975 cuando se comenzó a publicar Contactos Extraterrestres. A lo largo de sus 145 números se va dando una transformación importante en el pensamiento ufológico mexicano. Muchos de aquellos investigadores van dejando a un lado la creencia ciega o las esperanzas personales y entonces deciden buscar un enfoque y una metodología que pueda convertir en una disciplina respetable a la ufología. Y gran parte de esta evolución se debe a la labor de Chavarría.
El investigador Luis Ruiz Noguez ha apuntado que: “Cuando en México apareció la mítica Contactos Extraterrestres me uní a su equipo de investigadores y gracias al apoyo económico de sus editores, en especial de su Director, Héctor Chavarría (a quien aquí reconozco mi deuda y mi agradecimiento), pude salir a investigar reportes de OVNIs. Uno a uno los casos que llegaban a la redacción iban pasando por nuestras manos (Chavarría, Escobar, Schwarz y quien esto escribe). Y uno a uno les íbamos encontrando explicación. ¿Acaso no existían los OVNIs? ¿Es que todo tenía una explicación?”

En Contactos Extraterrestres la ciencia ficción tenía un espacio importante: se publicaban artículos, se reseñaban libros y se publicaban cuentos; es aquí donde dan a conocer sus primeros trabajos escritores como Mauricio José Schwarz y el mismo Chavarría.

Comencé a tratar a Héctor a principios de 1998. Mi interés en la ciencia ficción me llevó a integrarme a un taller que encabezaba Chavarría. Durante un tiempo las reuniones se realizaron en el legendario Café Oriente (ubicado en la colonia Roma, en la Ciudad de México), posteriormente nos trasladamos a las instalaciones de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM), en su última etapa el taller se llevó a cabo en la Casa de Cultura del Periodista. Héctor y yo platicamos durante horas acerca del fenómeno ovni, en dos ocasiones lo hicimos con grabadora en mano.


UFOLOGÍA Y CIENCIA FICCIÓN

A finales de noviembre de 2001, Héctor coordinó un ciclo de cine debate en UNIVERSUM, el museo de las ciencias de la UNAM, una de las películas que se proyectaron fue Contacto, es así como comenzamos una de nuestras charlas.

¿Qué te parece la novela de Carl Sagan?

Sagan escribió sólo una novela, pero con eso fue suficiente. Contacto es una de las más bellas novelas de ciencia ficción dura. Además es enternecedora. Es una ciencia ficción muy rica. Me gustó más la novela. En la película –por razones obvias- no se hace el hincapié que se hace en la novela sobre el conflicto religioso. La novela tiene momentos maravillosos de confrontación entre ciencia y creencia. Sagan era un escéptico muy respetuoso, utilizaba mucho la ironía, una ironía muy suave, pero la usaba. Zemeckis –me imagino- no le quiso pisar los callos a nadie. Y dado que los gringos –a su manera- son más creyentes que los guadalupanos, trató de obviarlo.

Como escritor de ciencia ficción, ¿qué tanto has abordado el tema extraterrestre?

He escrito montones de cuentos sobre invasiones extraterrestres, en mi muy particular estilo. Los extraterrestres llegan a México y siempre les va como en feria, y no porque tengamos muchas armas sino porque somos un desmadre. Los pobres extraterrestres salen destazados o se los comen, o se desintegran porque les dan tacos. ¡Les pasan cosas horribles!

Y si no que se lo pregunten al “Roñas” y a su mamá, quienes gracias a los antojitos de Tepito salvaron al mundo. Este cuento forma parte de “las invasiones jubilosas”. Héctor ganó el Premio Nacional Puebla de cuento de Ciencia Ficción en 1985 con su Crónica del Gran reformador. Entre su obra destaca El mito del espejo negro, novela que pertenece a los llamados mitos mexicanos.

A los extraterrestres que imaginaba H. G. Wells tampoco les va muy bien...

La primera gran novela de ciencia ficción que habló del asunto fue precisamente La guerra de los mundos de Herbert George Wells, a fines del siglo XIX, a partir de esa novela todo lo demás fue una suerte de copia. A los marcianos de Wells les da catarro o su equivalente y simplemente se mueren. Wells tomó en gran medida la idea de lo que posiblemente fue –a nivel mundo, o lo que se consideraba un mundo completo- una de las primeras guerras bacteriológicas en la historia de la humanidad, que fue aquí en México. El soldado que llegó con las tropas que venían a poner en su lugar a Cortés y que venía enfermo de viruela fue el causante en buena medida de la caída del imperio mexica, de no ser así, la batalla hubiera sido mucho más difícil para los españoles. Los mexicas estaban debilitados a causa de la viruela, su propio tlatoani Cuitláhuac había muerto a causa de la viruela. Aunque en Europa durante la Edad Media se llegó a utilizar algún tipo de guerra bacteriológica -no tenían la menor idea de lo que pasaba pero aventaban cadáveres a las ciudades sitiadas- se habían dado cuenta de que producía enfermedades; pero en el caso de México, era todo un mundo y la gente de aquí no tenía defensas. En el caso de Wells eso mata a los marcianos. Wells era pacifista y estaba tratando de mostrar lo inútil de la guerra. Para él la invasión extraterrestre era lo único que justificaría la guerra, pero por qué tendríamos que luchar entre nosotros. Editoral Novaro publicó una adaptación, yo era un niño y fue la primera vez que leí sobre La guerra de los mundos, años después leí el libro. En esta historieta los extraterrestres llegaban a las afueras de la Ciudad de México y el ejército mexicano salía a combatirlos, vencían al ejército, entraban a la ciudad y se veía en el dibujo la Torre Latinoamericana, y finalmente, cuando los mexicanos estaban refugiados en la Villa de Guadalupe llegaba el tentáculo del rayo calórico de los marcianos y caía, gritaban ¡milagro! Yo me quedé durante mucho tiempo con la idea de que el rayo calórico era algo mexicano, hasta que leí la obra de Wells.

¿Qué opinas de aquellos que aseguran que la ciencia ficción no existe en México o que no tiene calidad?

A mí como escritor de ciencia ficción me da mucho coraje que se considere que la ciencia ficción no es literatura, que es una cosa barata para las masas, que literariamente hablando no tiene ningún valor, lo cual es totalmente falso. Aquí en México tenemos espléndidos escritores de ciencia ficción y muchos de ellos aún no han sido descubiertos, pero un día los van a descubrir y entonces se le caerán los calzones a más de uno.

Ray Palmer, el primer ufólogo de la historia salió del mundo de la ciencia ficción ¿no?

Palmer no fue el primer ufólogo, aunque publicó muchas cosas en Fate. En realidad Palmer escribió de todo y hasta donde sé él nunca se dedicó a la investigación en serio, cosa que sí hizo Kenneth Arnold. Después de su avistamiento Arnold se dedicó durante un tiempo a investigar acerca de estos asuntos y estaba firmemente convencido de que eran naves extraterrestres, ahora sabemos muy bien lo que él vio.

¿Los ufólogos han plagiado a los escritores de ficción científica?

La ciencia ficción –sin quererlo- nutrió a los supuestos investigadores. Ya que por lo general no tienen ni el más mínimo asomo de pensamiento científico. Pero si uno se fija, ocurre que difícilmente un contactado va a contar una historia de extraterrestres interviniendo en la historia humana parecida a “2001, Odisea del espacio” porque no es algo popular, no es lo que la gente común y corriente lee, la novela les parece muy dura, no la entienden, por ello se van a lo burdo. Por eso yo siempre digo que las versiones ET en ovnilogía tienen por lo menos veinte años o más de antigüedad y siempre son las cosas más burdas.

¿Qué elementos de la ciencia ficción crees que hayan influido más en la ufología?

Hay toda una corriente de cine de clase B, aquellas películas de los años 50 que se hacían para relleno, en las que el extraterrestre verde y cabezón –más parecido a la caricatura de un yucateco- secuestra una chava en paños menores, todo esto tomado de los pulps en los que aparecía en la portada un extraterrestre espantoso llevándose una chamaca no sé para qué, desde el punto de vista estético de un extraterrestre de seis brazos una hembra de dos brazos y dos piernas sería espantosa.

¿Y en cuanto a los contactados?

Adamski –como todos los contactados- tomó una serie de datos publicados en la ciencia ficción y los ajustó a su historia. Desde los primeros contactados hubo una influencia muy marcada de ciencia ficción de tipo muy popular, una ciencia ficción de un nivel muy bajo, literariamente hablando. Salvador Villanueva fue más lejos que Adamski, él llegó a Venus, visito las ciudades venusinas. Villanueva demostró tener un poquito de más imaginación que Adamski, Villanueva era mexicano-guadalupano y vivía en la Calzada de Guadalupe, que está cerca de la Villa y dicen que ahí ocurrió una de las primeras apariciones de un extraterrestre hembra...


CONTACTOS EXTRATERRESTRES




¿Cómo nace tu interés en los platillos voladores?

Mi aproximación al tema fue curiosa. Desde los quince años sentí mucha curiosidad. Empecé leyendo los libros disponibles, leí a Adamski, a Keyhoe. Y me fascinó. Pensé que debería haber algo. Cuando llegué a Contactos Extraterrestres yo no era creyente. Pero tuve una etapa en la que recibí tal cantidad de información que mi escepticismo se tambaleó. Mi escepticismo se reafirmó con el caso Puebla. Cuando lo comencé a investigar era creyente, pero un creyente que deseaba investigar en serio; Pablo y yo nos metimos a la sierra y encontramos lo que buscábamos. Los años en Contactos, primero como colaborador, luego como reportero y después como director, me hicieron escéptico. Cuando terminó la revista di un suspiro de alivio, dije “ya no tengo que seguir lidiando con toda esta bola de locos”. Para ese entonces era completamente escéptico; había conocido a toda la banda en México, y parte del extranjero, conocí a Hynek, a Vallée, a JJ Benítez, Atienza, Vicente... a toda la pléyade de ovnílogos, y a cualquier cantidad de locos mexicanos que decían tener contactos con extraterrestres. Yo salí de Contactos hasta el gorro, yo ya no quería saber nada del asunto.

Pero ¿cómo fue la época en la que se hizo la revista?

En la época de Contactos Extraterrestres, los resultados –buenos o malos- de la investigación se publicaban en la revista, eso hacía que se vendiera bien. La editorial pagaba –no muy bien- los gastos que ocasionaba la investigación, por lo menos nos daban dinero para comprar gasolina para poder desplazarnos, a veces tomábamos un vehículo de la editorial, teníamos ese respaldo. Obviamente era imposible investigar a todos aquellos que aseguraban haber visto un OVNI, hubiésemos perdido mucho tiempo y recursos económicos.

Entonces aplicaban el test extrañeza-credibilidad ¿no?

Sí, pero valen la pena los casos donde miles de personas ven algo y entonces podemos pensar que vieron algo real. Pero si un señor me dice que el 16 de septiembre vio el OVNI y los otros cincuenta mil que estaban no vieron nada, yo no le creo a ese señor, de entrada lo descarto. Cuando hay un caso donde tienes datos que investigar, entonces vale la pena. Cocoyoc, Puebla, Toluca, Tula, etc. En estos casos había algo que investigar, no lo que alguien dice que vio, eso déjaselo al psicólogo.

Philip Klass ya era un escéptico muy conocido cuando investigabas en Contactos Extraterrestres, ¿qué opinas de Klass?

Ha sido alguien muy valioso dentro de la ovnilogía escéptica. Él marcó el camino para los que hemos seguido esta tendencia de buscar explicaciones, y cuando hay datos suficientes invariablemente se encuentra una explicación. Philip Klass llenó un vacío en un momento de gran euforia.

Seguramente tienes muchas anécdotas de cuando dirigiste Contactos, cuéntame algunas.

En alguna ocasión llegó a Editorial Posada un tipo pidiendo audiencia y el desgraciado del director editorial ¡me lo mando a mí! Cuando lo veo me presenta unas hojas llenas de garabatos y me dice que era el embajador plenipotenciario de Júpiter y que me presentaba sus cartas credenciales. En mi oficina no había nadie a quien pedirle ayuda por si el loco se ponía violento, le dije “señor embajador tome usted asiento”; el tipo me dijo que no venía solo pero que yo no podía ver a sus compañeros, y soltó todo un rollo acerca de que él había sido comisionado como embajador plenipotenciario de Júpiter para establecer relaciones con los gobiernos de la Tierra, pero dado que tenía pocos recursos –al parecer los extraterrestres no le soltaban la lana- no tenía con qué irse a las Naciones Unidas a presentar sus cartas credenciales ante el loco de Gairy el primer ministro de Granada, entonces nos pedía un donativo, yo le dije que la situación de la editorial andaba mal porque habíamos gastado mucho dinero en investigaciones tremendas, además nos habían asaltado los hombres de negro y habíamos perdido una nómina completa, así que lo mandé a Los Pinos y además le di el teléfono de un tipo que me caía muy mal y que escribía puras idioteces, pero además muy mal escritas y yo las tenía que corregir, al embajador le pedí que le llamara a las cuatro de la mañana.

Otro tipo llegó buscando a Salvador Freixedo porque necesitaba un exorcismo y que tenía en su casa un pequeño platillo volador -como los que usaban los extraterrestres de la pequeña Lulú- y que todas las noches se ponían encima de él y con sus luces no lo dejaban dormir... Los platillos voladores Arbita tienen ese tamaño.

Uno llamó –muy tierno- y nos preguntó dónde vendían la tela con la que se fabrican los trajes espaciales, porque iba a contactar en fecha futura y quería estar bien presentado. En mis dos épocas en Posada me pasaban a todos los locos. En la época del caso Puebla nos cayeron todos los locos de México...

Debido a su postura escéptica en múltiples ocasiones se le ha cuestionado a Héctor el nombre de la revista que dirigió, sobre esto comenta:

Yo no creé la revista, yo llegué a Contactos Extraterrestres como reportero en 1975, luego fui jefe de redacción y terminé siendo el director. En su momento la revista fue el organismo más autorizado de investigación del fenómeno OVNI en México. Tenía contacto con las principales organizaciones. Cuando llegó gente como Luis Ruiz, Héctor Escobar, Pablo Latapí, Mauricio Schwarz, entonces nos dedicamos a hacer investigación en serio, y empezaron a caer montones de casos. Contactos sí tuvo un enfoque sanamente escéptico, el nombre de la revista es obra de Guillermo Mendizábal, que era el dueño de Editorial Posada.


EL CASO PUEBLA





El 29 de julio de 1977, a primeras horas de la mañana, miles de testigos observaron (desde la Ciudad de México, Tlaxcala, Puebla y Veracruz) “dos objetos en forma de balón de fútbol americano, que volaban uno junto a otro en forma perfecta. Uno de ellos estaba conformado en dos partes; en la primera tenía una punta metálica como especie de cúpula y la segunda no podía percibirse claramente, ya que era una masa de luz que desprendía una capa humeante, similar a la de un reactor; iba dejando una estela blanca que se disipaba como el humo de un cigarro. Los dos objetos tenían las mismas dimensiones y su velocidad era como la doble de la que tiene un avión”.

Aquellos OVNIs tendrían el honor de convertirse en los primeros no identificados en ser filmados en la Ciudad de México y, además, por un profesional.

Esa madrugada, el director de cine Abel Salazar se encontraba trabajando con su equipo, para el final de la película Picardía Mexicana se necesitaban algunas tomas del amanecer de la Ciudad de México, a las 6:10 de la mañana el camarógrafo Javier Cruz se da cuenta del paso de algunos OVNIs y los filma a petición del director.

Sobre el avistamiento, Abel Salazar comentaba: “Pedro Ferriz dice que nunca en la historia del mundo un fotógrafo profesional había logrado tomar esto, que fue realmente una coincidencia extraordinaria. Creo que todo se debió a un golpe de suerte.”

Armando Jiménez, autor del libro en el que se basó la cinta, bromeaba afirmando que no había sido un simple golpe de suerte ya que los OVNIs habían llegado de Marte para poder ver la filmación de la película.

Los reportes que indicaban que uno de los OVNIs se había estrellado en la Sierra de Puebla no tardaron en aparecer y...

El alud de periodistas no se dejó esperar: no era para menos –escribió Chavarría-. Cualquier colega se encontraba ante la nota del siglo: “Nave extraterrestre cae en la Sierra”; verdaderamente bello... e indudablemente efectivo para hacer que cualquiera que se dedique al periodismo se sintiera con arrestos de tratar de llegar al sitio donde se rumoreaba que había ocurrido tal cosa...

Como todo interesado en el tema sabe, Fernando J. Téllez fue el primero en intentar acercarse al lugar donde se había estrellado la nave.

¿En qué momento te interesas en tomar este caso para investigarlo?

Cuando el incidente ocurrió yo estaba en Valle de Santiago investigando a J. Carmen García y sus plantas gigantes, a fin de cuentas no había nada extraterrestre o maravilloso, lo fregón es el lugar, Valle de Santiago es un sitio verdaderamente notable... ¡Padrísimo el lugar! Pero eso no quiere decir que ahí ocurran cosas sobrenaturales. A Fernando Téllez y a otros colaboradores de la revista, Ariel Rosales les encargó que investigaran el caso. Llegaron hasta donde el auto les permitía. Fernando pidió que le prestaran un vehículo de la editorial, vio toda la feria, la pachanga de la gente buscando con binoculares el plato volador. Cuando regresó a México dijo “yo le doy un carpetazo al asunto”. Ariel Rosales sí creía que era una nave extraterrestre, entonces preguntó que quién era capaz de entrar a la Sierra, dijeron “Chavarría”, en esos días llegó Pablo Latapí y dijo que él quería investigar el caso, le dijeron “se va a ir un loco que es montañista ¿quieres ir con él?”, y así fue como entramos a la sierra...

¿Cómo era el lugar dónde cayó el objeto?

La casa de Miguel Cruz era humilde, de mampostería; es una zona cafetalera –o lo era- y frente a la casa había un espacio con piso de cemento porque era un asoleadero de café, ahí cayó el objeto, en ese momento no había café, pegó en el concreto y lo rompió, el objeto fue a caer fuera del concreto y según palabras del testigo estaba tan caliente que echaba humo, y se veía como rojizo, no se atrevió a tocarlo, cayó en tierra húmeda y siseaba, algo muy lógico si venía con la fricción de la atmósfera, cuando se enfrió lo suficiente lo envolvió en un saco y se lo llevó al cura. Cuando nosotros llegamos al asoleadero ya había reparado el agujero, pero todavía se veía la marca del cemento más fresco, más nuevo. Le sacamos fotografías.

¿Qué pensaba el testigo de lo que había caído en el patio de su casa?

Para él era un evento extraño, raro. Hasta donde sé, Miguel era un hombre analfabeta, prácticamente no hablaba castellano, hablaba totonaco, nosotros lo entrevistamos con interprete. Y tampoco le preguntamos lo que creía, no queríamos contaminar su testimonio.

Habrían de pasar trece años para poder establecer la procedencia del objeto encontrado por Latapí y Chavarría.

No agregaremos nada sobre el caso pues la historia ha sido contada en detalle por Héctor Chavarría en el número 23 de La Alternativa Racional.


¿Qué enseñanzas dejó el Caso Puebla?

Miles de personas lo vieron. Cuando el caso es real lo ve mucha gente y hay evidencias. Un tipo decía “el efecto electromagnético fregó mi reloj”, ¿dónde está el reloj? “fíjese que no lo tengo, se lo di a un amigo para que me lo arreglara y mi amigo se lo dio a otro amigo...” y el reloj nunca apareció. A mí no se me ha extraviado el fragmento de Puebla, me he cambiado muchas veces de casa, lo he llevado a programas de radio y televisión, y sigue en mi poder el pedazo de metal.

¿Qué opinas de que Alfonso Salazar afirme que el caso no está cerrado y que realmente se estrelló un platillo volador?

Salazar quiere creer eso, pero no tiene con qué sustentarlo. Lo único que él conoce son las notas periodísticas, nunca se paró en Puebla, no conoce ninguno de los sitios de los que hablo, leyó periódicos viejos y con eso hizo un libro. Él dice que es una conspiración porque el ejercito se llevó lo que cayó, y eso no es cierto, al ejercito no le interesó para nada, el ejercito estaba ahí por coincidencia... Los análisis a los fragmentos ya se hicieron y están publicados, la carta del NORAD también está publicada, ya todo está analizado, es un caso cerrado. Seguirle buscando sólo sirve para engañar a la gente. Quienes quieren revivir el caso ¿qué van a investigar?, ¿los dimes y diretes de la gente? Si yo mismo quisiera darle una interpretación extraterrestre, me pregunto ¿por dónde empezaría a investigar? El Caso Puebla debería servirle a los presuntos investigadores de OVNIs para aprender cómo se investiga un caso. Los casos deben llevarse hasta sus últimas consecuencias aunque lleve mucho tiempo, aunque haya cierta decepción: mientras era un OVNI conservaba un cierto componente mágico, maravilloso, que además costó mucho trabajo sacar de la sierra. En el momento que supe, por la carta, que era parte de la tercera etapa del cohete que puso en órbita al satélite Cosmos 929, se acabó la magia, queda la experiencia de haber hecho la investigación, las anécdotas, fue muy bonito, muy padre, a veces peligroso, pero ya. ¿Para qué sirve? Para demostrar que cuando el evento es real se puede investigar y llegar al fondo del asunto. En ese sentido es un caso perfecto.

Fernando J. Téllez me dio su opinión acerca de la labor de Chavarría y del Caso Puebla: “Fui el primero en acercarme a Puebla, los periódicos hablaban de marcianitos, de hombrecitos verdes, estuve desplazándome cada fin de semana para recabar testimonios, Ariel Rosales me dio dinero para que se lo diera a la persona que me llevara donde estaba el ovni. En este primer acercamiento no hubo evidencia. A Héctor lo quiero mucho y me llamó el ufo-carpetólogo, porque yo decía que le diéramos carpetazo al asunto... Para mí el Caso Puebla no tiene nada que ver con extraterrestres. Viví el caso y puedo decir que es un caso cerrado”.

Y aunque el caso está cerrado, Chavarría todavía tiene algo por hacer:

“A mí lo único que me queda pendiente del caso Puebla, y es algo que deseo hacer desde hace años, es volver a Jopala, ya no voy a buscar OVNIs, quiero hablar con la gente, a ver si la gente que vive ahí todavía se acuerda de que alguna vez en 77 pasó ahí algo. Dudo que encuentre vivo al testigo principal –Miguel Cruz- porque cuando nosotros lo entrevistamos era un hombre de 75 años, no creo que el señor viva, o si vive será un ancianito de más de noventa años. Sería darme el gusto de regresar a Jopala como un simple turista y ver cómo la gente ha incorporado este evento a sus rollos, o sea ¿qué creen ellos que pasó?”


EL ENFOQUE PSICOSOCIAL

Durante el tiempo que se publica Contactos Extraterrestres la investigación de campo y de gabinete, y la reflexión de los múltiples aspectos de la investigación OVNI, van transformando la manera de entender el fenómeno.

El paradigma va cambiando y entonces surge la necesidad de repensar la ovnilogía, no sólo se trata de investigar rigurosamente sino de elaborar una filosofía de la ufología. Se crea una agenda de temas a tratar: ¿puede ser la ufología una ciencia?, ¿con qué sentido se debe llevar a cabo la investigación?, ¿qué se debería encontrar para sustentar la hipótesis extraterrestre?, ¿es la “hipótesis extraterrestre” una hipótesis científica?, ¿qué papel juegan los OVIs (objetos voladores identificados) en la investigación?

Las ideas van apareciendo. Luis Ruiz, por ejemplo, propone que las pruebas de las visitas extraterrestres no estarían en los testimonios o en las fotografías, sino en lo que llamó el objeto ufológico permanente: la nave con sus tripulantes. En 1978 apareció el primer abducido mexicano (posteriormente se convertiría en contactado): Rosendo Hernández García. Fernando J. Téllez y Héctor Chavarría se trasladan al lugar de los hechos: la ciudad de Perote, en el estado de Veracruz. Esta y otras investigaciones hicieron postular a Héctor que “Ninguna declaración de un contactado excede el nivel de sus conocimientos”... Para estos investigadores resulta cada vez más difícil sostener la “hipótesis extraterrestre”.

Pero ¿qué se puede decir de tantos casos investigados? ¿Nada sustenta el enfoque extraterrestre?

Hay indicios, pero esos indicios no son determinantes. No hay una sola prueba, desde el inicio de la era moderna de los ovnis en 1947, no hay una sola prueba, todo es una cuestión social.

Si no hay pruebas de visitas extraterrestres ¿hay algo que pueda o merezca estudiarse?

El único estudio que a mí se me antoja válido en el fenómeno ovni es la cuestión psicosocial: ¿por qué la gente cree en estas cosas? Se trata de un fenómeno de creencia. Se ha demostrado hasta el cansancio la falsedad de ciertos casos y la gente sigue creyendo. ¿Por qué? Por esperanza. Si los dioses tradicionales no le dan consuelo a la gente, la buscan fuera de la Tierra. El fenómeno ovni moderniza las creencias: ahora ya no son ángeles son extraterrestres. Ya no tienen alas, claro dicen que se hizo una mala interpretación: no eran alas era su mochila voladora. Tenemos la oportunidad de ver el nacimiento de una religión. Tiene todos los elementos: es irracional y dogmática; le falta la liturgia, pero hay grupos que ya la tienen.

Entonces ese es el camino que debe seguir la investigación...

Si el fenómeno ovni tiene una faceta que se pueda estudiar es la psicosocial. La investigación está ahí. Cuando se repasa la casuística nos encontramos con que la mayor parte de los casos carecen de datos suficientes, y los que cuentan con datos suficientes están resueltos. Para mí, el camino es estudiar este rollo como un fenómeno psicosocial. También se pueden estudiar sus implicaciones religiosas -hasta podríamos llamar místicas-, una de las vertientes es la del extraterrestre buena onda que nos viene a salvar. Ante el fracaso de las religiones tradicionales, sobre todo en los años sesenta cuando todos los que éramos jóvenes en aquel entonces nos revelamos en contra del orden establecido, de los cuadrados, nos dejamos el cabello largo; con todos los rollos orientalistas, era muy atractiva la cuestión de los buenos hermanos del cosmos. Es cuando surgen las sectas platillistas que hablaban de los buenos hermanos del cosmos que cuando las cosas se pusieran mal tirándole a perores, vendrían a salvarnos, claro que pagando previamente el boleto para abordar el plato volador.

¿La sociología podría beneficiarse del estudio del fenómeno OVNI?

El fenómeno no nos va a decir algo nuevo, algo que los sociólogos o los psicólogos no sepan. Hasta donde yo sé -ignoro si otro lo haya hecho pero lo dudo- soy el único que ha sido aceptado como académico en la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística con el tema ovni. Tengo pendiente un trabajo para la academia acerca del folklore del fenómeno ovni en México. A mí me aceptaron en la Academia de folklore y tradiciones con ese tema: los extraterrestres a la mexicana, empezando por la Virgen de Guadalupe y terminando con Salvador Villanueva, que no quedaban muy lejos uno del otro, y pasando por todo lo que la gente inventa y cree aquí en México.

¿Hay algún caso de la década de los noventa que llame tu atención o que creas que merece estudiarse más a profundidad?

No, no hay ni uno que valga la pena. No he encontrado nada y supongo que lo mismo te puede decir Héctor Escobar, Mario Méndez y toda la banda. Fuimos a Tula e investigamos el supuesto aterrizaje, hicimos la investigación de campo y nos trajimos las muestras de los hongos hidrófobos. Fue muy bonito ver un anillo de hadas, yo los había visto en fotografías. Todo lo que hemos investigado en la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE) ha resultado falso... Y es que los creyentes no investigan, se dicen ovnílogos pero no lo son. Van y hablan con la gente y dan por bueno lo que les cuentan porque quieren creer, les conviene trabajar así para vender videos o para dar conferencias. Presentan a un señor que se siente la estrella del planeta y cuenta su experiencia... Si la experiencia fuera real sorprenderían a un escritor de ciencia ficción, yo puedo escribir una historia veinte mil veces mejor, totalmente creíble e incluso aportar supuestas pruebas, y crear un caso fantástico.


LA UFOLOGÍA ES DIVERTIDA

Contactos Extraterrestres desaparece en 1982, tendrían que pasar casi diez años para que resurgiera el interés por los no identificados. Así, a principios de los noventa la “flota galáctica” vuelve a unirse para realizar una ufología “más gustosa de las respuestas que de las creencias desenfrenadas y conspiranoicas con las que muchos ufólogos nos han atrofiado”.

Perspectivas Ufológicas se vuelve el principal medio de difusión de estos investigadores que deseaban hacer que la razón y la ciencia retomaran, en la ufología, el lugar que nunca debieron haber perdido.

Dices que el tema ya te había cansado para cuando desaparece Contactos Extraterrestres ¿cómo es que regresaste a la ufología?

Continué leyendo un poco para mantenerme al día, lo que me regresó aquí fue SOMIE.

¿Cómo nace SOMIE?

En buena medida SOMIE nació en Excelsior, en Revista de revistas. Un número se le dedicó a los ovnis. Yo era el subdirector e invité a un par de ovnílogos creyentes a escribir artículos, pero llegó la banda: Mario Méndez, Pedro Brull, Mauricio-José que en aquel entonces era mi asistente. Yo escribí un artículo ambiguo, no me declaré escéptico, pero yo defendía la existencia real del fenómeno. Se podían ver cosas que no se identificaban, y hablaba de los mitos que se tejían, daba muchos ejemplos de casuística porque yo había estado metido en el rollo. Mario, Mauricio, Pedro y otros, nos reuníamos todos los lunes a hablar de literatura, ciencia, etc. Y empezamos a pensar que sería muy buena onda hacer una sociedad escéptica, esto fue por 1987. SOMIE se fundó en 1990.

¿Te has arrepentido de haberte involucrado tanto en el fenómeno OVNI?

La verdad no me arrepiento para nada, ha sido muy divertido. Mentiría si dijera que no he aprendido cosas, no acerca de los extraterrestres sino acerca de la gente. Es muy emocionante ver cómo la gente teje historias, cómo inventa mitos, cómo le agrega cosas.

Al final, el “escéptico del bastón chistoso” nos resume la forma en la que ha abordado el enigma ovni:

Los escépticos pensamos que debemos tener la mente abierta a todo, pero no creer en nada. No buscamos “verdades” sino respuestas. Puede ser que las respuestas no nos gusten, pero son respuestas, y es lo que buscamos.

5 comentarios:

Erick dijo...

Hola, hace 2 dias me tope con tu blog y ya lo lei todo, es muy bueno, me da gusto que existan personas como tu que se dedican a desenmascarar todos los charlatanes que se dedican a lucrar con la ignorancia, ojalá y sigas posteando mas acerca de los supuestos ovnis, pseudociendias y demas mentiras, saludos desde Torreón

Martín Fragoso dijo...

Gracias por tus palabras, en futuras entradas podrás encontrar más acerca de las seudociencias y los ovnis.

Renato Gómez H. dijo...

Querido Héctor, te escribe Renato (de la época Chahuistlera). Te he visto en la telera dándole duro a los esclavos del pensamiento mágico. Es chido verte retándolos ("...sigo esperando que la bruja me eche al chamuco").
Oye, me gustaría contactarte (más bien, necesito hacerlo). Mi correo es mexrenato@yahoo.com.mx

Te mando un abrazo y dales con todo, yo te echaré porras del otro lado de la pantalla.

Anónimo dijo...

HOLA A LOS AMIGOS DE "LA VERDAD", ES CIERTO LO QUE DICEN SOBRE LA UFOLOGIA MODERNA, ESTA SE HA ESTADO VINIENDO A MENOS CADA VEZ MAS Y MAS, LO CIERTO ES QUE DESPUES DE TANTA PALABRERIA "OVNI" JAMAS SE HA PROBADO FEACIENTEMENTE A LA COMUNIDAD ESCEPTICA QUE ESTOS EXISTAN, PERO ENTONCES VIENE MI PREGUNTA, QUE ES LO ESTAMOS VIENDO EN EL CIELO? Y YO PERSONALMENTE HE VISTO CERCA DE 300,... Y SE QUE NO CORRESPONDEN AL PLANETA VENUS, GLOBOS SONDA, AVIONES ULTRASECRETOS DEL GOBIERNO X, A FENOMENOS NATURALES, Y TAMPOCO TENGO ALUCINACIONES, SON OBJETOS SOLIDOS, CUYOS MOVIMIENTOS NO CORRESPONDEN A LA FISICA CONOCIDA, LO CIERTO ES QUE USTEDES BUSCAN RESPUESTAS PARA UNA CIENCIA Y UNA REALIDAD QUE IGNORAN, SIMPLEMENTE NO ESTAN CAPACITADOS POR SU NIVEL DE EVOLUCION PARA ENTENDER LO MAS ELEMENTAL DE LA VERDAD, Y YA SE QUE HAN DE TENER LA RESPUESTA EN LA PUNTA DE LA LENGUA COMO BUENOS ESCEPTICOS.

SALUDOS

Anónimo dijo...

HOLA, LOS SERES EXTRATERRESTRES EXISTEN, PERO DEBEN ENTERDER QUE LA MAYORIA DE NAVES QUE SE VEN, OSEA LAS QUE VEN LOS SERES HUMANOS SON DE ORIGEN TERRESTRE, LAS DE ORIGEN ET PUEDO ASEGURARLES QUE SE VEN CUANDO DESEAN SER VISTAS.-

MIS INVESTIGACIONES ME INDICAN ALGO EVIDENTE, REVISEN EN FORMA GENERAL LA EVOLUCION DE ESTOS PLATILLOS, EN GENERAL VAN DE MENOS A MAS, VAN EVOLUCIONANDO, MODERNIZANDOSE, EXTERIORMENTE POR LO MENOS, LO QUE CIENTIFICAMENTE SERIA VER UN MODELO T DE AUTO DEL AÑO 20, Y UN FOR DEL 30 Y UN FOR DEL 40 Y UN FOR DEL 50 Y ASI HASTA EL FORT QUE TIENES EN TU CASA MODERNISIMO .................CLARO QUE NO VOY A NEGAR QUE TENGO MIS AÑOS Y PUDE VER QUE DESDE EL 95 APARECEN NAVES O FOTOS DE NAVES MODERNAS EN LOS AÑOS 60 PERO QUE PARECEN DEL 2008, Y VI EL FRAUDE, POR QUE ES EVIDENTE LA EVOLUCION DE ESTAS NAVES.-

LES PIDO UN SEGUNDO.............PIENSEN QUE NO CONOCEN LOS AUTOS...........Y LES VOY MOSTRANDO FOTOS DEL 20-30-40- HASTA HOY DIRAN QUE SON NAVES ET.........O PENSARAN LA SOLUCION MAS SIMPLE Y EVIDENTE SON NAVES DE EEUU-RUSIA-CHINA-OSEA DE LAS POTENCIAS MUNDIALES.-

ES FUERTE PERO ES LA TRISTE REALIDAD.-


POSDATA : EL SER HUMANO DESIENDE DIRECTAMENTE DE LA MEZCLA DE VARIAS RAZAS ET.. MEZCLADAS CON NUESTROS ANTEPASADOS, LOS ET EXISTEN PERO..................ES DIFICIL CONTACTARLOS.-

A DIOS