martes, febrero 21, 2006

Heterosexualidad: perversión que detectada a tiempo (esto es, antes de la pubertad) es fácil de curar


Pastillas anticonceptivas, dispositivos intrauterinos, píldoras del día siguiente, condones, vasectomía, inseminación artificial, bebés de probeta... ¿Cómo será la vida sexual en el futuro?

Los avances científicos y tecnológicos seguirán modificando nuestra sexualidad y los conceptos alrededor de ella. ¿Cómo serán las familias del futuro?, ¿tendrán algún parecido con las nuestras?, ¿cómo será vista la homosexualidad?, ¿las parejas homosexuales podrán hacerse cargo de la crianza y educación de los niños?, ¿qué conductas sexuales se considerarán aceptables o sanas y cuáles pervertidas? En Una guerra separada Joe Haldeman especula sobre estas y otras cuestiones.

Es en la novela La guerra interminable donde Haldeman nos cuenta los conflictos que tienen que enfrentar William Mandella y Marygay Potter (quienes son amantes), dos individuos “nacidos a finales del siglo XX que fueron reclutados para una guerra interestelar que duró más de un millar de años. Debido a los efectos de la relatividad, vivieron todo el conflicto”. Taurinos (entidades con piel anaranjada y arrugada, y tórax “como de hormiga”) y humanos se encuentran enfrascados en esta batalla. Cuando Mandella y Marygay regresan a la Tierra se encuentran con un mundo completamente diferente al que dejaron, al no poder adaptarse vuelven a enlistarse, es cuando son separados (reciben misiones distintas). Al final de la novela, y contra todo pronóstico, vuelven a encontrarse.

No he leído La guerra interminable, de todo esto me he enterado al leer Una guerra separada, novela corta que aparece en Horizontes Lejanos, una antología coordinada por Robert Siverberg.

Una guerra separada fue escrita para llenar un vacío, para narrar lo que faltaba en La guerra interminable: la historia de lo sucedido a Marygay durante el tiempo que pasa lejos de su amado, y es de eso de lo que nos ocupamos a continuación.

Los soldados William Mandella y Marygay Potter resultaron heridos. Marygay cuenta: “El componente más caro y más difícil de reemplazar de un traje de batalla es el soldado que hay dentro de él, de modo que si resulta herido de suficiente gravedad como para ser retirado de la lucha el traje intenta salvar lo que queda. En el caso de William, cortó automáticamente su destrozada pierna y cauterizó el muñón. En mi caso fue el brazo derecho, justo por encima del codo. Dicen que para nosotras las mujeres perder un brazo es más soportable que una pierna. ¿Cómo han llegado a esta conclusión?”

Por ello son enviados a Cielo: “Cielo es como una Tierra intocada por la industria y las avaricias humanas, bosques prístinos y campos y montañas..., pero es también un monumento a la industria humana, y a la avaricia”.
No todos los soldados heridos son dirigidos a Cielo: “no eres enviado ahí si no creen que pueden repararte”.

Todo en Cielo contribuía a que aquellos dos soldados se sintieran extraños: “Éramos las únicas dos personas del siglo XX, y sólo había un puñado del siglo XXI. Muy pocos de ellos, fuera de servicio, hablaban un idioma que yo comprendiera, aunque a todos los soldados se les enseñaba el inglés ‘premoderno’ como una especie de lingua franca temporal. Algunos de ellos afirmaban que su idioma nativo era el inglés, pero lo hablaban extremadamente rápido y parecían haber perdido algunas vocales por el camino.”

Si eres homofóbico Cielo te resultará un lugar poco agradable.

“La religión en la Tierra es una curiosidad, algo casi tan raro como el heterosexo. El Cielo no es Dios tampoco, y hombres y mujeres enamorados o que practican el sexo con alguien que no es de su propio género están cometiendo una perversión anacrónica”.

En Cielo los soldados encuentran lo necesario para recuperarse tanto física como emocionalmente; así, una vez que se recuperan William y Marygay (sus extremidades son regeneradas) se dedican a explorar la naturaleza del lugar: cimas de montañas, junglas, islas desiertas, etc. Posteriormente visitan las ciudades.

¿Qué actividades pueden realizarse en las ciudades? “Comer, beber, drogarse, viajar, practicar y contemplar sexo”.

Marygay nos cuenta:

Encontré los espectáculos sexuales más interesantes que William; él se sentía repelido por los de hombre-hombre. No me parecía que lo que ellos hacían fuera tan diferente de lo que hacíamos nosotros, y no tan extraño como los viajes sexuales, conectándote a una máquina que te ofrecía la imagen de tu compañero ideal y luego te limpiaba automáticamente.

Fue a un espectáculo lesbiano conmigo, y aquella noche hizo el amor con una energía inusual. Pensé que había allí algo más que excitación; que estaba intentando demostrar algo. Bromeamos al respecto: “Yo Tarzán, tú Jane”, “Yo Tarzán, tú Heathcliff”. ¿Quién en este mundo sabría de qué nos estábamos riendo?

La prostitución tenía un nuevo sesgo, con drogas empáticas que unían a servidor y cliente en un profundo vínculo emocional que era real mientras duraba, supongo que para mantenerse en competencia con la fantasía electrónica. Nos dijimos que no nos sentíamos inclinados a probarlo, aunque yo no dejaba de experimentar una cierta curiosidad, y probablemente lo hubiera intentado de haber estado sola. No creo que William lo hiciera, puesto que las drogas no funcionan entre hombres y mujeres, o eso nos dijo uno de ellos, riendo con los ojos embarazadamente muy abiertos. Por la idea misma.

Tuvimos seis meses de tranquila comunión y loca y desesperada diversión, y todavía nos quedaban montones de dinero cuando bruscamente terminó.

Marygay y William son separados. “William iba a ir a Sade-138, a un colapsar de distancia de la Gran Nube Magallánica (...) Él era el mayor, comandante de la Fuerza de Choque Yod-4”. Por su parte Marygay fue nombrada capitán. A bordo de la nave Bolívar, ella y su tropa viajarían a Aleph-10, en el grupo de Orión. Los taurinos tienen ahí la más antigua base conocida.

Examinaron sus posibilidades. No deseaban separarse... Nada pudieron hacer para evitarlo.

“Cuando me acompañó a la cámara de aislamiento tres horas antes de la partida, nos mostramos casi deferentes el uno con el otro, quizá de la forma en que uno actúa en presencia de los muertos queridos. Ningún poeta que igualó nunca la partida con la muerte cerró la puerta con un portazo como aquél.”

Marygay es preparada para la misión. Sobre sexualidad y sobre el nuevo concepto de familia conversa con su Oficial de Orientación Temporal:

-Supongo que ahora estamos más regimentados en la Tierra; control de la cuna a la tumba, pero también seguridad. El crimen y la anarquía que caracterizaron tu Tierra son historia antigua. La mayoría vive vidas felices y realizadas.
-Homosexuales. No familias.
-Oh, tenemos familias, padres, pero no al azar. Para mantener la población estable, se da vida a una persona cuando otra muere. La nueva es entregada a una pareja que ha crecido junta y que se sabe que tienen talento para actuar como padres; reciben, como máximo, cuatro niños que criar.
-“Se da vida”..., ¿bebés probeta?
-Incubadoras. Ningún trauma del nacimiento. Ninguna incertidumbre auténtica acerca del futuro. Descubrirás que tu tropa es un puñado de gente realmente sana.

¿Puede ser discriminado un heterosexual en un mundo donde todos los habitantes son homosexuales? ¿Cómo será recibida por su tropa?, ¿tendrá problemas por su orientación sexual? Expresa sus temores al respecto:

-¿Y qué descubrirán ellos en mí? ¿No se resentirán de recibir órdenes de un atavismo heterosexual? ¿Un dinosaurio?
-Conocen la historia; no te culparán por ser lo que eres. Si intentaras tener sexo con uno de los hombres, entonces sí podría haber problemas.

Ella explica que fue separada del único hombre al que quiere. ¿Por qué no los pusieron en la misma misión?, ¿por qué no la pusieron bajo las órdenes de William? El oficial le explica:

-Dejando a un lado el asunto heterosexual, él estaría más preocupado por tu seguridad que por la misión. La tropa se daría cuenta y se resentiría de ello.
-Vaya, ¿eso no ocurre nunca en tu nuevo mundo perfecto? ¿Nunca tenéis a un comandante que se enamore de alguien bajo su mando?
-Por supuesto que ocurre; hetero u homo, el amor llega a veces. Pero son separados y a veces castigados, o al menos reprendidos. –Desechó aquello con un gesto de la mano-. En teoría. Si no es muy evidente, ¿a quién le importa? Pero contigo y con William, sería una irritación constante para la gente a vuestras órdenes.
-La mayoría de ellos nunca han visto heterosexuales, supongo.
-Ninguno de ellos. Es algo detectado muy pronto y fácil de curar.
-Maravilloso. Quizá puedan curarme a mí.
-No. Me temo que tiene que hacerse antes de la pubertad. –Se echo a reír-. Lo siento. Te estabas burlando de mí.
-¿No crees que el hecho de que sea hetero va a dañar mis habilidades de mando?
-No; como he dicho, saben cómo solía ser la gente...


Marygay realmente se siente incomoda: “Voy a encerrarme en una lata con otras 130 personas para quienes mi vida más personal y privada es algo tan exótico como el canibalismo. Algo tan raro que ni siquiera tienen un epíteto para ello. Estaba segura de que terminarían encontrando uno”.

La tropa recibe la primera etapa del entrenamiento antes de abordar la nave; la segunda etapa la reciben una vez que se dirigen a la base del enemigo. Durante este período Marygay se da la oportunidad de experimentar cosas nuevas.

Risa Danyi y Sharn Taylor (ambas oficiales) “eran conscupicentes por naturaleza y curiosas acerca de mi heterosexualidad, y mientras que ambas eran estúpidamente adictas a los estimulantes yo no probaba ninguno. Cuando estuve la primera vez en el ejército, teníamos que obedecer a una ‘orden del día’ rotativa respecto a dormir con quién, así que dormí con todos los soldados masculinos de la compañía más de una vez, y aunque dormir juntos no significaba que tuvieras que practicar el sexo, era poco deportivo negarse (...) Incluso a bordo de la nave, cuando nos librábamos de la orden del día de dormir, hubo muchos cambios de literas. Yo estuve principalmente con William, pero ninguno de los dos era exclusivo (lo cual hubiera sido considerado extraño, en nuestra generación). Nadie era fértil, así que no había ninguna posibilidad de un embarazo accidental”.

Un día Marygay recibe una propuesta:

-No has dicho nada al respecto, así que supongo que nunca has amado a una mujer. –Carraspeó, nerviosa-. Quiero decir practicar el sexo. Sé que amaste a tu madre.
-No. –No supe cómo explicarlo-. No era tan común; quiero decir que sabía que había chicas y mujeres que estaban juntas. De ese modo.
-Bien. –Me dio una palmada en el codo-. Lo sabes.
-Oh, sí. Quiero decir, sí, lo comprendo. Gracias, pero yo...
-Sólo quería decir, ya sabes, somos del mismo rango. Es incluso legal. –Rió nerviosamente; si todas las regulaciones fueran rotas tan entusiásticamente, seríamos una masa indisciplinada, no un ejército.
No estuve segura de qué decir. Hasta que ella realmente preguntó, no había pensado en la posibilidad excepto como una abstracción.
-Todavía lloro a William –dije. Asintió y me dio otra palmada, y dejó el asunto.
Pero por supuesto eso no fue todo. Podía visualizarlas a ella y a Sharn, por ejemplo, practicando el sexo; lo había visto en los escenarios y en los cubos muy a menudo. Pero no podía ponerme en su lugar. No de la forma en que podía visualizarme a mí misma estando con uno de los hombres, en especial Sid, Isidro Zhulpa. Era tranquilo, introspectivo, sombríamente hermoso. Pero demasiado bien equilibrado como para contemplar una perversión sexual que me implicara.


Más adelante lamenta no haber recurrido a la “realidad virtual” mientras estuvo en Cielo:

“...había tenido el impulso de intentar un viaje, enchufándome a una simulación de sexo lesbiano, el único tipo que estaba disponible para las mujeres”

Entrenar técnicas de combate era la principal actividad dentro de la nave... Las cosas con Cat Verdear se dieron de forma natural. Ni siquiera se habían percatado del momento en que la sociabilidad se había transformado en sexo.

“... éramos una pareja natural en la práctica de combate cuerpo a cuerpo, siendo más o menos de la misma edad física y condición. Eso creaba una especie de intimidad, y el hecho de que oficiales y personal especializado tuvieran una ducha separada de los demás hombres y mujeres nos proporcionaba otro aliciente. Aurelio y Karl ocupaban un lado, y Cat y yo ocupábamos el otro. Nos enjabonábamos la espalda la una a la otra, y finalmente la parte delantera”.

No sólo se trataba de sexo, también compartían sentimientos. “Todavía amaba a William, pero de no mediar un milagro nunca volvería a verle. Lo que sentía por Cat era algo más que sólo amistad, y según sus estándares y los de todos los demás no había nada extraño en ello. Y no había ninguna forma en la que pudiera tener un futuro con Sid o cualquiera de los otros hombres.”

Pero las cosas no son tan sencillas para Marygay, busca ayuda para superar los conflictos que le causa el giro que tiene su vida sexual. Acude con su nueva pareja al psicólogo de la Fuerza de Choque, a la consejera sexual femenina y al consejero sexual masculino.

“Eso dio como resultado un adminículo mecánico que nos hizo reír pero que usamos ocasionalmente, que hacía que el sexo fuera un poco más como con un hombre. Cat simpatizó con mi necesidad de aferrarme a mi pasado, y dijo que no le importaba que yo recordara a William cuando estaba con ella. Pensaba que, aunque perverso, era romántico”.

De cualquier forma, Marygay no pierde interés sexual por los hombres: “Si un hombre y una mujer se cruzaban conmigo, siempre me sentía más interesada hacia el hombre. Así que amaba a una mujer, pero como lesbiana no era un gran éxito”.

Una vez que llegan a Aleph-10 descubren que la humanidad ha dado otro paso en su evolución (la vida sexual vuelve a transformarse), para bien o para mal, ya no hay enemigo que enfrentar... y no porque los taurinos hayan sido derrotados... humanos y taurinos deciden fundirse.

Al final Haldemann menciona que Marygay y William se reencuentran y tienen un hijo (como escribí al principio, eso ya estaba escrito en La Guerra Interminable). Pero, y esto lo aclara el propio autor, se equivoca quien crea que se trata de un final feliz: “Marygay y William vuelven a estar juntos –el libro termina con el anuncio del nacimiento de su primer hijo-, pero están juntos en un planeta prisión, preservados como curiosidades genéticas en un universo donde la raza humana ha abandonado su humanidad en una monstruosa relación con su antiguo enemigo”.

En la novela Paz interminable cuenta lo que William y Marygay deciden hacer al respecto, “O mueren intentándolo”. (¡Sopas!)

jueves, febrero 16, 2006

RETORNO

El día de ayer fue bastante especial. Pude salir del pequeño y oscuro agujero en el que vivo (ya hasta había perdido la noción del tiempo, no sabía si era de día o de noche, no se me permite asomarme por la ventana) y desde el que escribo este blog. Pero no se trató de un simple capricho, haber burlado al ángel que cuida la entrada de mi morada puede traerme serios problemas con el Altísimo. Los cantos de las sirenas son irresistibles, recibí la invitación que pueden ver a continuación.





El autor de Retorno es mi amigo Ángel Zuare. Allá por 1998 me uní al taller de creación literaria de la AMCyF (Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía). Varios freaks comenzamos a reunirnos: Amariel, Luis Flores, Jorge Sánchez Quintero, Francisco Espinosa, Kaaleb, Jesús Julián, y por supuesto, Ángel y yo. En ese taller Héctor Chavarría, Gonzalo Martré, Jorge Cubría y Pepe Rojo compartieron con nosotros algunos de sus secretos literarios.

Como puede verse en la invitación, la presentación de Retorno se llevo a cabo a las 19:00 horas (minutos más, minutos menos) en el Orfeó Català de Méxic. Los presentadores fueron Miguel Ángel Fernandez (presidente de la AMCyF), la escritora Blanca Martínez y el escritor Toño Malpica.



En Retorno (publicada por SM en su colección Gran Angular) Ángel nos cuenta los conflictos, las aventuras y los problemas a los que se enfrenta Kord.



Cuando Kord salvó la vida de Pharon, líder del gremio de comerciantes de la Galaxia Unificada, nadie esperaba los problemas que vendrían. Pharon, correspondiendo a aquel favor, amparó a este desertor de las Fuerzas Armadas y lo instruyó en un nuevo oficio, para brindarle otra oportunidad. pero Kord no es solamente ex capitán de las Fuerzas Armadas buscando un nuevo modo de vida. Guarda en el rincón más oscuro de su mente un secreto, una fuerza superior e inhumana. La verdadera angustia de Kord es no saber si podrá regresar al origen de su propia naturaleza... y controlarla.

¡Muchas felicidades Ángel!

miércoles, febrero 08, 2006

Sobre las experiencias que pertenecen al silencio



De lo que no se puede hablar hay que callar
Ludwig Wittgenstein


El protagonista de Lumydia, cuento de ciencia ficción escrito por Irving Rofeé, se ve obligado a ingresar a la cápsula que lo mantendrá en hibernación hasta que alguien lo encuentre. ¿La razón? Su nave se ha impactado con un meteorito. “Es la botella arrojada al mar por el náufrago. En este caso, la botella y el náufrago son la misma cosa”.

Después de un tiempo la cápsula cae en un planeta. Aquel hombre ignora que lo que está a punto de sucederle cambiará su vida para siempre.

Ludwig Wittgenstein lo comprendió y sobre eso trató su filosofía. El filósofo anotó: “Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo”. Un intento de decir lo indecible, eso es su Tractatus Logico-Philosophicus. Paul Engelmann anotó: “Toda una generación de discípulos pudo tomar a Wittgenstein como un positivista porque tiene algo de enorme importancia en común con los positivistas: traza la línea entre aquello de lo que podemos hablar y aquello sobre lo que debemos guardar silencio. El positivismo sostiene –y ésta es su esencia- que aquello de lo que podemos hablar es todo lo que importa en la vida. Mientras que Wittgenstein cree apasionadamente que todo lo que realmente importa en la vida humana es aquello sobre lo que, desde su punto de vista, debemos callar.” Wittgenstein tuvo experiencias que le hicieron chocar con los límites del lenguaje, y “Este chocar con los límites de nuestra jaula es una empresa que no tiene ningún porvenir”. El protagonista de Lumydia -en una lejana, exótica y fascinante tierra- comprende lo anterior.

“Hasta hoy en día, los contactos entre humanos y otras inteligencias han sido poquísimos, pero los suficientes para convencernos que la elaboración de testimonios es una tarea casi vana: describir con nuestras palabras lo que no conocemos equivale a reducir, a amputar la suma total de las percepciones. De ahí que los lingüistas trabajen afanosamente en encontrar nuevas palabras que tardan años en incorporarse al lenguaje cotidiano, y que, de cualquier modo son tan insuficientes como las anteriores. De ahí que los humanos nos hemos resignado a nuestras pobres descripciones, a comprimir en –a lo sumo- cuatro dimensiones lo que cabe en cientos o miles”.

El viajero sabe que alguien ha estado junto a él. “Su presencia era tenue, como una exhalación. Aunque no había en ese ser nada discernible, yo sabía que era tierno, que me inspiraba... amor”.

Por más de dos semanas estuvo semiinconsciente. Se le informa que, en su momento, será ayudado a alcanzar la base humana más cercana (se le dará un motor de gravitones).

Explora el lugar. “Conocí los jardines líquidos y los quietos lagos de peróxido, las montañas invertidas y las planicies de cuarzo macizo”.

Un día aquel hombre piensa en sus seres queridos, es cuando experimenta lo que nunca había siquiera imaginado.

“Entonces ella me ¿tocó? Tocó mi nostalgia, la acarició, la hizo más tolerable. Supe que yo también podía tocarla, y pude sentir al tacto sus alegrías, sus tristezas, sus opciones, su ternura. Nuestras almas se convirtieron en zonas erógenas”.

Ningún orgasmo que hubiera sentido hasta entonces podía comparase con lo que sintió a continuación.

“Luego el tacto pasó a nuestros cuerpos, tan sólidos y tangibles como nuestras emociones. Se repitió la sensación que tuve cuando recuperaba penosamente la conciencia, la misma imbricación de percepciones, aunque ahora se duplicaron: su tacto y mi gusto, mi vista y su perfume, sentí su oído y ella saboreó mi sexo. Nos sentimos dos en uno y uno en dos hasta el infinito, atravesé pasadizos, ella recorrió columnas, nos remontamos por los paisajes que sólo en su planeta existían, navegamos y descendimos en remolinos, para emerger en la cumbre de las mestas de cuarzo, donde yacíamos inertes hasta que el juego se reiniciaba, una y otra vez, hasta el desfallecimiento de ambos”.

Parte del planeta rumbo a la base humana más cercana. Una vez que llega, le resulta sumamente difícil reintegrase a su vida normal, todo le parece burdo y sin matices. Sus relaciones amorosas terminan abruptamente ante el recuerdo de aquella a la que llama Lumydia. Su nueva capacidad no es bien recibida: “Algunas mujeres retrocedían horrorizadas ante la idea de que yo fuera capaz de establecer contacto amoroso con las zonas más profundas de sus emociones y me llamaban simbiótico, invasor, demoníaco”.

Dos años después convence a sus congéneres de visitar aquella tierra que no sale de sus pensamientos, el paraíso que extraña. Cree que sus compañeros de viaje cambiarán sus perspectivas, que expandirán sus horizontes tal y como él lo hizo. Error. ¡Ellos no comprenden! Tienen atrofiada el alma debido a sus grises existencias y a su racionalidad fría y estrecha. Su frustración no puede ser mayor... Toma una terrible decisión.

Lumydia aparece en el primer volumen de la antología Más allá de lo imaginado (publicada en 1991 por el Fondo Editorial “Tierra Adentro”).

viernes, febrero 03, 2006

La ufología es un circo

Entrevista con Luis Ruiz Noguez


Continúa interesado en el tema a pesar de no haber encontrado una verdadera prueba de que la Tierra esté siendo visitada por seres extraterrestres, ¿cómo explicar esta actitud? Podemos intuir la respuesta cuando afirma que lo más divertido de la ufología no son los casos, ni las fotografías ni los videos sino ¡el estudio del comportamiento de los ufólogos!

Luis Ruiz Noguez es autor de los primeros libros escépticos publicados en México: 100 Fotos de extraterrestres; Carlos Antonio de los Santos, el piloto acosado por los OVNIs; Los OVNIs estrellados en México y La autopsia extraterrestre, un mito dentro del mito. Era uno de los editores de la revista Perspectivas Ufológicas, escribía la columna “El rincón del escéptico” dentro de la revista Contacto OVNI, fue el responsable dentro de esta misma publicación del número especial dedicado a los "contactados", y -junto con Oscar García- del especial sobre la supuesta autopsia extraterrestre. Actualmente puede leerse su trabajo en Dios!, La Nave de los Locos, Perspectivas y, por supuesto, Marcianitos Verdes. Luis conoce en profundidad el tema del que escribe, actualmente es -en México- el escéptico activo con mayor experiencia en el fenómeno OVNI. A pesar de todo esto ¡afirma que nunca ha estado en el lugar correcto! Esto debido a la forma en que los medios de comunicación han promovido el llamado fenómeno OVNI:

Cuando estábamos en Contactos Extraterrestres y tratábamos de demostrar que había extraterrestres en la Tierra, la gente nos tomaba de a locos, éramos minoría. Ahora somos escépticos y estamos en el lado equivocado, seguimos siendo minoría.



En entrevista Luis nos revela los secretos de la ufología, y no podía ser de otro modo, nuestra charla comienza con los inicios de todo este embrollo... Había una vez...

Keneth Arnold dijo que había visto nueve objetos que volaban como si fueran platos lanzados al agua, se mueven como, sin embargo, el periodista Bill Baquette escribe que Arnold vio nueve objetos que tenían forma de plato. El objeto que dibuja Arnold es una semiluna achatada de la parte de atrás o bumerang. En esa época y en esa zona se estaba probando el XB-39, que son alas volantes, y eso fue lo que vio Arnold, la velocidad que les calculó estaba equivocada. En el informe Condon se expone este error, aunque no se mencionan las alas volantes. Si Arnold vio naves extraterrestres y sus naves tenían forma de boomerang, ¿por qué la gente reportaba haber visto objetos con forma de plato? Tendríamos que suponer que los extraterrestres rediseñaron sus naves para no contradecir a Baquette.

El de Arnold es el primer informe, pero ¿en qué momento nace la ufología como tal?

El inventor de la ufología fue Ray Palmer. Durante la época en la que Palmer editó la revista Amazing Stories se dio el llamado “asunto Shaver”. Richard Shaver era un soldador que estaba loco, él decía que los extraterrestres y los intraterrestres se comunicaban con él mediante los zumbidos de su máquina de soldar. Las historias que Shaver escribió acerca de los deros y los teros, Palmer las publicó. Todo lo que me quieras platicar sobre ovnis ya estaba en lo que escribió Shaver. Sería interesante que los psicólogos o los sociólogos analizaran cómo es que han influido tanto en nuestra sociedad las ideas de un loco. Y eso los ufólogos no lo saben. Cayeron las ventas de Amazing Stories, se salió Palmer, vino el rollo de Keneth Arnold y de inmediato se le prendió el foco a Palmer. Contactó con Arnold, primero lo mandó a la goma, Palmer estuvo insistiendo. Arnold no sólo fue el primero en ver “platos voladores” sino que fue el primer ufólogo, Palmer le pagó por investigar el caso de la Isla Maury.

Es increíble la forma en que ha evolucionado la ufología desde que nació...

Aime Michel decía que la ufología es un circo, y lo decía por las cosas absurdas que se dicen; yo también digo que es un circo, pero en el sentido de que lo que se presenta se va complicando. Comienzas presentando un payaso que hace malabares con tres pelotitas, luego con cinco, luego con diez, la gente se aburre, entonces hace malabares subido en un triciclo, después en un monociclo, etc. La gente va pidiendo más y más. Lo mismo pasa en la ufología: se presentan fotografías de puntitos, luego fotografías de platillos, más adelante de extraterrestres, luego ya no son fotografías sino videos.

¿Crees que la historia de la ufología podría ser interesante para los sociólogos?

En México ni los que se dedican a las ciencias naturales o duras, ni los que se dedican a las ciencias sociales, se han interesado en el fenómeno ovni. Los psicólogos y los sociólogos podrían estudiar todo esto... Pero bueno, ni siquiera los nuevos ufólogos conocen la historia de la ufología.


¿Cómo fue tu primer acercamiento al tema?

Conocí la ufología a los ocho años. Mi tía tenía una mercería en la calle Juan Escutia y una de sus clientas vivía en la calle de Zamora, esa clienta era María Cristina de Rueda, esa señora era la representante en México de Adamski. Adamski había presentado Flying Saucers Have Landed como un relato de ciencia ficción, Orthon no tenía nombre, lo iba a publicar en el 45 ó 46, no pudo y posteriormente vino el rollo de Arnold, entonces Adamski decide modificar su relato, ya no lo presentaba como ficción sino como un encuentro auténtico. María Cristina tradujo y publicó todos los libros de Adamski. El supuesto contactado venía frecuentemente a México, yo estuve en dos ocasiones.

Con la revista Duda, lo increíble es la verdad, un adolescente Luis volvió a toparse con la ufología. Pero no estaba dispuesto a ser un espectador pasivo. Fue poco antes de ingresar a la Facultad de Química de la UNAM cuando comenzó a escribir algunas notas con la intención de que las publicaran en Duda; Ariel Rosales –entonces editor de la revista- le puso un reto: tendría un espacio en dicha publicación si era capaz de entrevistar al piloto Carlos Antonio de los Santos Montiel, quien había estado a punto de ser secuestrado por los visitantes extraterrestres, Luis fue capaz de superar la prueba.


¿Y cómo llegas a Contactos Extraterrestres?

Yo hablé por teléfono, Héctor Chavarría dice que me porté muy misterioso, nos citamos en el Sanborn’s de San Ángel, de hecho Héctor escribió un cuento de ciencia ficción basado en esa cita. A mí me daba temor de publicar con mi nombre, pensaba que me podía causar problemas en mi carrera. Los artículos más corrosivos los escribí yo, y Héctor ponía una notita: “Nuevamente nuestro ingeniero causa polémica”. Antes de Chavarría el director de Contactos era Ariel Rosales, y cuando yo llegué con una serie de artículos escépticos me mandó derechito a la goma. Los mismos artículos que le mandé a Rosales, Héctor Chavarría los publicó cuando tomó la dirección. La mayor parte de los artículos los escribíamos Fernando Téllez, obviamente Chavarría, Schwarz, Pablo Latapí y yo.

Sociedad Mutualista” es el cuento del que habla Luis.


¿Cómo es que pasas de creyente a escéptico?

Estaba la revista que necesitaba nutrirse de artículos, a nosotros nos pagaban por escribir e ir a investigar. Teníamos los medios económicos. Yo iba con las ansias locas de ver el ovni, era un crédulo completo. Todos éramos creyentes, pero yo era un crédulo. Llegábamos a investigar, hacíamos la encuesta, entrevistábamos a la gente, veíamos cómo estaba la cosa, si podíamos tomábamos muestras. Había malas interpretaciones, pero la mayor parte de las veces eran fraudes. Nunca hubo un caso auténtico. A pesar de ir con toda la buena intención de encontrar verdaderos casos ovni, no los encontrábamos.

¿Entonces no existe el fenómeno OVNI?

Yo sé que hay un fenómeno, lo que no acepto es que sea una cuestión extraterrestre. Hay estímulos –físicos en su mayor parte- que originan los avistamientos y también hay una serie de fenómenos psicológicos y sociales.
Hay fenómenos atmosféricos con los que no está familiarizada la gente de las ciudades, a esos fenómenos se les dan connotaciones extraterrestres. Las centellas o relámpagos esféricos son uno de ellos, la cantidad de relámpagos esféricos –según Uman, uno de los mayores expertos en este ramo- es todavía mayor que el de los relámpagos normales; se cree que las centellas son plasmas formados en el medio ambiente –sin que necesariamente haya tormenta-, y van del tamaño de un puño hasta varios metros de diámetro. Las centellas tienen un comportamiento curioso y podrían llevar a creer que tienen una inteligencia, entran a través de los ojos de las cerraduras, pasan a través de los vidrios, en ocasiones queman a la gente que está cercana a ellas, se escuchan zumbidos, normalmente duran menos de un segundo, pero se han reportado fenómenos que duran minutos e incluso horas. Debido a los medios de comunicación, que han estado promoviendo la idea de que los extraterrestres están visitando la Tierra, la gente interpreta de esa forma aquello que no entiende; alguien observa una centella y en su mente se transforma en una nave o platillo volador, hasta le puede ver patitas, los más fantasiosos dirán que bajaron extraterrestres. Pero no sólo son centellas, también hay halos, nubes noctiluscentes, destello verde, luz zodiacal, glorias, etc. Hay otros fenómenos relacionados con los ovnis que tienen una explicación natural, como los llamados anillos de hadas, pero los ufólogos le dan una interpretación extraterrestre.

Esto es lo que los investigadores psicosociales afirman ¿no?

Para Michele Monnerie la respuesta al fenómeno ovni está en el interior del percipiente. El observador ve un fenómeno natural y lo interpreta como algo extraterrestre. La hipótesis psicosociológica tuvo gran influencia en Francia, algo en España, bastante en Italia, pero no en México, tampoco en Estados Unidos.
Monneri se preguntó lo que sucedería si no existieran los ovnis, va reflexionando y llega a la conclusión de que no es necesaria la existencia de los extraterrestres para que exista la literatura ufológica. Los casos se pueden explicar sin la hipótesis extraterrestre.

¿Qué tanto le debe el enfoque psicosocial a la corriente paranormal?

A Monneri lo alimentaron varias corrientes, una de ellas es la de Valleé. Es el que forma la corriente paranormal a la que posteriormente se unen John Keel y Freixedo. Valleé inicia el rollo diciendo que los extraterrestres actuales eran las hadas, los gnomos y los ángeles de antaño. Cosa que los de Nonsiamosoli tomaron al pie de la letra. Y como anteriormente eran ángeles y ahora son extraterrestres, eso entonces implica que la verdad no está allá afuera. O como decía Paul Éluard: Hay otros mundos pero están en éste.

¿Puede verse la ufología como una cuestión religiosa?

Ni siquiera los ufólogos se han dado cuenta de que esto es una religión. Y como en toda religión, no es necesario demostrar absolutamente nada, es una cuestión de fe: lo crees o no lo crees. Cada vez es más difícil entender ciencia, incluso para los científicos ya que se tienen que especializar, y el lenguaje que se utiliza es cada vez más críptico. Una porción de la sociedad está buscando respuestas, no las encuentra en la ciencia ni en la religión, y hace una mala fusión de las dos, y crea una nueva religión: la ufología. No necesitas ir a la universidad para entender lo que cuentan los ufólogos, a fin de cuentas son buenos contadores de historias.
Un día le decía a Oscar García que era curioso que en junio de 1847 se empezaran a oír raps –con las hermanas Fox- y poco tiempo después se forma una religión: el espiritismo, ahora es el espiritualismo. ¿Qué sucede cien años después? El 24 de junio de 1947 Arnold ve aquellos nueve objetos y poco tiempo después surge la ufología, que es una religión. A principios de los noventa le preguntaba a Oscar “¿cuál crees tú que será la próxima religión?”. No digo que vaya a ocurrir en el 2047. Oscar decía que la gente comenzaría a creer que las computadoras, y particularmente internet, están habitadas por seres vivos, ya he escuchado algo así.


Entonces la ufología es una religión en la que muchos ganan bastante dinero.

Claro, la ufología también es un negocio, Maussán ha ganado mucho dinero, y no solamente él, hay muchas personas que han lucrado con esto.

¿Es Ray Santilli quien más ha ganado dinero con los ovnis?

No, ganó mucho dinero... Es uno de los que más ha ganado... Benítez no directamente con los ovnis pero sí con los plagios que ha realizado. A nivel mundial posiblemente sea quien más ha ganado.

Sería interesante hacer la lista con los diez supuestos investigadores que más dinero han ganado con los platillos voladores.

Posiblemente esa lista exista. Hay una revista –que ahora ya está en la red- que se llama Saucer Smear, cada número se le cambiaba de nombre, la hace un ufólogo que se interesa más en los ufólogos que en los ovnis. Y eso es lo más interesante del fenómeno ovni: lo más divertido de la ufología no son las fotografías o los videos sino el estudio del comportamiento de los ufólogos. El Saucer Smear es como el TVyNovelas de la ufología. Y seguramente ahí tengan la lista de la que hablas.


Los ufólogos no presentan pruebas materiales. “Mientras tú no me expliques el caso fulano, esa es la prueba”.

Eso es lo que está mal. Desde el punto de vista de la ciencia o el derecho, el que afirma o el que acusa es el que tiene la obligación de demostrar. Si yo te acuso de haber asesinado a alguien, yo tengo que demostrar que lo hiciste, si no lo hiciste no tienes por qué preocuparte; los ufólogos hacen la afirmación extraordinaria: los extraterrestres nos visitan, y te dicen “demuéstrame que eso no es cierto”. Desde el punto de vista de la lógica, tú no puedes demostrar la negación. La negación no se demuestra... Nosotros los escépticos hemos caído muchas veces en el juego.

Tú desarrollaste el concepto de “objeto ufológico permanente” como prueba real de presuntas visitas extraterrestres, coméntame al respecto.

No es que sea tan sagaz, eso me lo fusilé de los parapsicólogos. Los verdaderos parpsicólogos –como Susan Blackmore- se dieron cuenta de que no había pruebas de fenómenos paranormales, sólo hay cuestiones anecdóticas. Se necesita algo que se pueda analizar y que no desaparezca, algunos médiums presentaban anillos de diferentes materiales entrelazados (madera con metal) y supuestamente no había soldaduras o pegamento, pero esos anillos se perdían, por eso se habla del ‘objeto paranormal permanente’, que no desaparezca, que no se extravíe y entonces pueda ser analizado por cualquier científico. Mucha de la literatura parapsicológica, y no me refiero a revistas como Más Allá sino a Journals con un formato académico o científico, se refiere a los objetos paranormales permanentes. De ahí me robé el concepto, y digo que los ufólogos tienen que presentar el Objeto Ufológico Permanente (OUP). Ni las fotografías ni los videos son pruebas de que estemos siendo visitados por extraterrestres, y mucho menos ahora con los avances tecnológicos que permiten fabricar fotografías o videos tan bien hechos que pueden engañarnos.

¿Cuál debería ser el OUP?

Del tamaño de las afirmaciones debe ser el tamaño de las pruebas. El objeto ufológico permanente es una nave extraterrestre o el extraterrestre, y no quiero al extraterrestre para matarlo, Maussán me decía que se veían mis instintos asesinos, ¡no!, haces una biopsia, le cortas cabello, le cortas las uñas, tomas un pedazo de su piel, ni le va a doler y puedes analizar su ADN, y ver si es completamente diferente a lo que hay en la Tierra.

Mientras el objeto ufológico permanente no aparezca ¿cómo debe investigarse?

La investigación es como un juego de ajedrez, debes tratar de descubrir cómo hicieron el fraude, o en qué se equivocó la señora o con qué está confundiéndose; tratar de poner las piezas del rompecabezas para tener el panorama general. Los ufólogos no lo hacen de esa manera. Ahí están equivocados.


En el primer número que adquirí de la revista Contacto OVNI aparecía un artículo tuyo en una sección llamada El rincón del escéptico, posteriormente aparecieron artículos escépticos, ¿por qué dejaron de publicarse?

Oscar García, quien llegó a dirigir la revista, recibía los artículos de los ufólogos y me preguntaba si tenía algo al respecto. Eso estaba excelente, muy divertido, pero hubo golpe de Estado. Se reunieron los ufólogos y hablaron con el dueño, le dijeron “¿de qué se trata? esta es una revista de ovnis y está dirigida por escépticos, si no los corres nosotros nos vamos y la revista se va a caer”. Y no es mentira, pregúntale a cualquiera de ellos, a Mario Torres, a Luis Ramírez, a cualquiera de los que escribían. De cualquier forma tenían razón, no creo que la revista se hubiera caído, pero tenían razón en el sentido de que era una revista de ovnis y estaba dirigida a personas que creían en ovnis, y nosotros desmentíamos a los ufólogos.

No podía dejar de preguntar lo siguiente: ¿hay algún caso que realmente te haya sorprendido?

Hay uno nada más... Es el único que se me hace extraño. Es el caso Cash-Landrum. Betty Cash y Vickie Landrum vieron, junto con el nieto de Vickie, una especie de diamante. La señora murió de cáncer. Iban en la carretera, se les aparece un objeto en forma de diamante y sienten una tremenda ola de calor, el niño se esconde debajo del tablero, Vickie sigue en el volante, pero Betty sale a observar, ella es la que murió, a los tres meses del avistamiento se le comenzó a caer el cabello. Hay casos de centellas en forma de gota que podrían dar la forma de un diamante. Eso es lo más extraordinario que he encontrado en la ufología.

Así terminamos nuestra plática con Luis Ruiz Noguez, quien seguramente con sus artículos seguirá causando dolores de cabeza a los ufólogos, algo que se agradece ya que, como afirma, existen muchas personas que no son escépticas porque sólo conocen la versión fácil y amañada de los ufólogos charlatanes; si se les dan argumentos y alternativas racionales pueden reafirmar su convicción crítica.