miércoles, setiembre 28, 2005

Cuando la ciencia nos alcance





Sahen Hacyan es físico por la UNAM e investigador del Instituto de Física de la misma universidad. Hacyan ha escrito novelas, artículos y libros de divulgación científica.

Dentro de la colección La Ciencia para todos ha publicado dos obras en las que comenta aspectos generales de la ciencia.

En Cuando la Ciencia nos Alcance, Shahen Hacyan analiza algunas de esas historias de milagros y fenómenos “paranormales” que se presentan en los medios de comunicación. El público parece estar dispuesto a aceptar sin ninguna crítica cualquiera de estas historias, al respecto comenta el físico: “Pero, a parte de los ovnis, nuestro mundo está plagado de modernos demonios en los que creen ingenuamente millones de seres humanos: fenómenos parapsíquicos, apariciones milagrosas, curaciones mágicas, profecías, etcétera. Al respecto, Sagan señala la paradoja de que cuando una persona compra un auto usado, no se cree todo lo que le cuenta el vendedor: por el contrario, revisa la mercancía y, ante cualquier duda, consulta con un mecánico de su confianza; en cambio, si se trata de historias de ovnis o de fenómenos parapsíquicos, la enorme mayoría de la gente acepta lo que se le vende sin un asomo de duda.”

Pero esa credulidad en mucho se debe a la falta de explicaciones alternativas. Los vendedores de falsos misterios encontrarían más difícil su labor si los escépticos y los científicos mostraran con mayor frecuencia la otra cara de la moneda. He aquí un ejemplo:

En el apartado titulado “Catsup y milagros”, el autor comenta:

Dos veces al año, en los meses de mayo y septiembre, los fieles de Nápoles se reúnen en la catedral de esa ciudad italiana para presenciar la licuefacción milagrosa de la sangre de San Jenaro. Este santo, patrón de Nápoles, vivió a fines del siglo III y murió martirizado en defensa de su fe. De acuerdo con la tradición local, su sangre se conserva coagulada en una ampolla, guardada detrás de un altar. De ahí es retirada ceremoniosamente por el obispo de Nápoles, quien toma la reliquia en sus manos y la voltea una o más veces delante de sus fieles, hasta que se produce el milagro esperado: la masa coagulada se vuelve líquida.

Más adelante ofrece una posible explicación al fenómeno:

Es bien sabido que un sólido se vuelve líquido cuando se calienta, pero algunas sustancias pueden cambiar su estado también por la aplicación de una presión. En particular, los llamados fluidos tixotrópicos tienen, en reposo, una consistencia gelatinosa, pero se vuelven líquidos tan pronto resienten una fuerza externa. El catsup es un ejemplo bien conocido de un fluido tixotrópico. Se ha vuelto un reflejo del hombre moderno agitar una botella de catsup antes de usarla, pues sabe por instinto que, gracias a ese movimiento brusco, la salsa se volverá líquida y fluirá suavemente de la botella. Los líquidos tixotrópicos también se encuentran en estado natural, como las famosas arenas movedizas que se licuan bajo el peso de sus víctimas. En particular, cierto gel formado de cloro, hierro y agua tiene las mismas propiedades y apariencia que la sangre coagulada, y se puede encontrar en regiones volcánicas, como los alrededores de Nápoles. Es muy posible que la famosa sangre de San Jenaro no sea más que algún fluido de esta clase. El hecho de mover la ampolla de su lugar y darle algunas vueltas sería suficiente para producir la licuefacción milagrosa (...) Desconozco si alguna vez se ha hecho un análisis químico de la reliquia, pero sospecho que sus custodios no lo permitirían. Después de todo, es difícil reconocer que se le ha tomado el pelo a generaciones de fieles con actos de ilusionismo (...) Por supuesto, queda la posibilidad de que se trate de un verdadero milagro y que el contenido de la ampolla sea realmente la sangre de San Jenaro. El propósito de esta nota es señalar que existen otras explicaciones más racionales. Explicaciones hay para todos los gustos y las creencias.

Los interesados en el fenómeno OVNI pueden encontrar artículos muy interesantes.

En el apartado titulado “El sexo en los OVNIs” Hacyan señala el parecido entre las historias de brujería que se denunciaban en Europa en el siglo XVII y las actuales historias de abducciones o raptos. En estos últimos casos, el sexo “está omnipresente, pero bajo una forma clínica, glacial, aséptica” ¿Por qué es así? El autor propone: Es fácil especular que el relato moderno, con un sexo transformado en objeto de laboratorio, tuvo tanto eco en EUA por la peculiar presencia en su sociedad de una mezcla de puritanismo y progreso tecnológico. La época en que aparecieron los relatos de raptos extraterrestres coincide con el auge del conductismo y las teorías sexuales desarrolladas en laboratorios y clínicas donde el Deseo se reduce a la manipulación experta de algunas palancas y botones del cuerpo-objeto (...) En el siglo XVI la cacería de brujas tuvo el respaldo de las instituciones religiosas de la época, cuyo lugar ha sido tomado en la actualidad por los medios masivos de comunicación, que son los que fomentan el mito de los ovnis.

Además de estos temas podemos encontrar artículos acerca de la vida amorosa y erótica de Einstein, la expansión del universo, el gato de Schrödinger, el dios de la física, etc.

martes, setiembre 27, 2005

El mejor programador





“¡En aquel día habrá gran llanto en
Yerushalaim como el llanto de Adadremon
en el valle de Har-Magedon...”
Zacarías 12:11


Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama
Armagedón. El séptimo ángel derramó su copa
por el aire; y salió una gran voz del templo del
Cielo, del trono, diciendo: Hecho está.
Apocalipsis 16:16-17


Los primeros ángeles mecánicos llegaron un lunes por la mañana al patio de las instalaciones del Campo Militar, su hermosa estructura metálica nos dejó a todos boquiabiertos.

Aquellos ángeles artificiales venían a sustituir a los antiguos, todo porque muchos habían desertado y se habían aliado a las fuerzas del mal. El número no dejaba de bajar y fue entonces cuando se volvió preocupante.

“No podemos permitir que nuestros mejores soldados y estrategas nos abandonen... Si deseamos obtener la victoria, si queremos que el triunfo sea nuestro, no podemos quedarnos con los brazos cruzados -sentenció El Jefe-, es necesario tener un igual o mayor número de soldados que El Maligno para cuando llegue la batalla final”

La idea de fabricar ángeles fue criticada y calificada de ridícula en principio, pero cuando el señor Marvin Minsky, quien en vida había sido un experto en inteligencia artificial, explicó ante el Consejo del Juicio Final que se podían programar para mantenerlos fieles a la causa -a diferencia de los ángeles biológicos que las últimas generaciones habían resultado ser muy débiles de carácter y fáciles de manipular ante su gran ambición- entonces se tomó la decisión de poner manos a la obra.

Los días se volvieron semanas y las semanas meses; el Consejo del Juicio Final esperaba ansioso ver el desenlace a tanto misterio, Marvin había trabajado en solitario y no comunicaba sus avances, su contacto con el mundo durante todo ese tiempo fue mínimo, lo estrictamente necesario. Las descalificaciones no se hicieron esperar, la voz de los detractores era cada vez más violenta: “Es una estafa, una pérdida de tiempo y de recursos, tenemos que buscar otra solución” “Debemos poner fin a esto, debemos suspender el proyecto, dejar de brindarle apoyo y presupuesto.” La presión se estaba haciendo insoportable para quienes habían votado a favor del proyecto de Minsky.

Pero a pesar de las críticas, el proyecto siguió adelante.

Resultado: 300 individuos que serían puestos a prueba durante un año antes de fabricar la siguiente generación, que si todo salía conforme a lo planeado, sería no de 300 sino de 600 ángeles.

* * *

La hermosura de los ángeles artificiales fue motivo de envidia de los mismísimos ángeles naturales, quienes no recibieron bien a bien la noticia.

Como primera medida se pusieron en huelga, dejarían de pelear contra los ángeles caídos y demonios, y si en un plazo de 30 días no eran fundidos todos aquellos ángeles de metal, se unirían al Maligno.

Tal cosa fue tomada con preocupación no sólo por los del Consejo sino también por el mismo Dios; pero cuando los robots alados demostraron en batalla todo su poderío, la huelga no importó más.

En realidad, la superioridad de los ángeles mecánicos hacía innecesaria la presencia de cualquier otro tipo de ángeles; Minsky después programó arcángeles cuya tarea consistía en planear todos los movimientos de la guerra y los originales fueron también sustituidos, pues las máquinas resultaban ser cien veces más eficientes.

Así, pues, los arcángeles también se unieron al Maligno.

La última batalla, como se le llamaba oficialmente, fue difícil... Las fuerzas del mal estaban encantadas con todos los ángeles y arcángeles frustrados que día a día abandonaban al Todopoderoso y se les unían. “Nosotros sí los apreciamos y reconocemos su trabajo, ninguna estúpida máquina podría sustituirlos, no sufran humillaciones, no se dejen maltratar, súmense a nosotros, súmense a los que han de triunfar, a los que obtendrán el éxito” gritaban sin cansarse.

Hubo momentos de gran tensión, instantes en que las fuerzas del mal parecían estar a punto de obtener la victoria, el triunfo parecía no estar destinado para las fuerzas del bien, pero gracias a los excelentes programas de Minsky, la pelea fue ganada.

Para desgracia de los seres humanos que habían superado airosos el juicio final y que esperaban vivir felices en la Tierra, el Altísimo –como de costumbre- había cambiado de planes...

Después de varias semanas de celebración celestial, Minsky fue llamado por el mismísimo Jefe, lo cual fue motivo de sorpresa para todos los querubines, serafines y demás seres celestiales que continuaban al pie del cañón.

-Minsky -le dijo después de felicitarlo por su trabajo-, no te llamé únicamente para darte las gracias sino para encomendarte algo de gran trascendencia...

Después de varios segundos de silencio y bajando la vista por un instante preguntó:

-¿Crees que las máquinas podrían rendirme culto tal y como lo hizo la humanidad?

-...Las máquinas pueden hacer todo lo que hacen los humanos, porque los humanos son sólo máquinas, Señor. -Contestó de inmediato Minsky.

-Entonces... ¿Podrías... eh... programar hombres artificiales para obedecerme por siempre?... Me explico, conoces la historia de tu especie, ordené claramente que no comieran el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, y ya ves... después me arrepentí de haberlos creado y mandé el Diluvio Universal, claro que por mi buen corazón les di una segunda oportunidad, habrás escuchado de Noé, ¿verdad?... pero estoy seguro de que el caos volverá tarde o temprano... cierto es que Lucifer y sus ángeles de la oscuridad han sido destruidos para siempre y que la nueva Eva no podrá ser tentada por serpiente alguna, pero... los hombres seguirán siendo hombres.

Minsky dudó contestar, ¿estaba Dios admitiendo ser un mediocre programador?, ¡¿acaso el Altísimo, la Divina Majestad, el Ser Supremo, el Todopoderoso no era capaz de programar al hombre o a cualquier criatura racional como Él quería?!

“¿Yo, el pequeño y humilde Minsky, tengo más experiencia y conocimiento en programar inteligencia que El Jefe?...”

“¡¡¡¡Ya sé que estás pensando Minsky!!!! -gritó encolerizado- Pero admito que no sé que es lo que hago mal... ¿podrías hacer lo que te pido?...”

* * *

Sin ninguna compasión, mandó Dios a la Tierra el segundo diluvio, pero en esta ocasión ningún hombre sobrevivió...

La Tierra fue poblada nuevamente por toda clase de criaturas, pero ninguna racional, por lo menos no hasta que Marvin terminó su nueva tarea...

Agradecido, Dios lo sentó a su diestra, desplazando al mismo Jesús, claro que antes le indicó:

“Minsky, deseo aclarar que en realidad fui yo quien programó a la nueva humanidad, ya que yo te creé a ti junto con todas tus capacidades y talentos premeditadamente... todo lo tenía perfectamente bien planeado...” Trató de ser convincente sin lograrlo y después de sonrojarse no tocó nuevamente el tema.

* * *

Parecía que todo el mal había pasado a la historia. Ninguna nube presagiaba la tormenta que estaba a punto de iniciarse.

Los problemas se desataron cuando uno de los robots gritó a sus congéneres:

“...No hay más Dios que Marvin Minsky, Él nos creó y programó, es al único al que debemos pleitesía... No hay más Dios que Marvin Minsky...”

Una nueva batalla se percibía en el horizonte.



Nota: Marvin Minsky es un matemático y experto en inteligencia artificial. Es cofundador del Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT (Massachusetts Institute of Technology).

jueves, setiembre 22, 2005

TEOFAGIA


ELI, ELI, LAMMA SABACTHANI


Las tinieblas engulleron la Tierra con una ferocidad inquietante, evidenciando el origen divino del que agonizaba en la cruz.

Cualquier duda que hubiera sobre su divinidad se disipó en ese instante y con ella la tranquilidad de aquellos hombres que momentos atrás se habían deleitado humillándolo y burlándose de él.

Verdaderamente Hijo de Dios es éste, decían y gritaban con aflicción, sin saber cómo apaciguar el dolor que le estaban causando, pero las heridas estaban abiertas y la sangre manaba de ellas.

Algunos ángeles de los que observaban la terrible agonía, con el pensamiento de calmar su sufrimiento, se acercaron al Hijo del Hombre para lamer sus heridas.

En cada llaga, en cada golpe del que brotaba la sangre, la lengua de los ángeles se posaba buscando que cesara el tormento al que se ofrendaba el Rey de los Judíos.

El tibio líquido que manaba del dios y llenaba sus bocas les nubló la mente, actuando como el más poderoso alucinógeno.

Cuanto más bebían más deseaban, el placer que les causaba no podía compararse con ningún otro; cada ángel codiciaba para sí la sangre divina, el dios se había convertido para ellos en su presa, de un momento a otro se transformaron en hambrientos hematófagos.

Los hombres que presenciaban atemorizados aquel terrible espectáculo, decidieron proteger al Nazareno de sus feroces depredadores bajándolo de la cruz.

Pero al querer ayudarlo, también se convirtieron en feroces carniceros. Al solo tacto la sangre resultaba placentera y sin pensarlo dos veces la probaron, provocando en sus mentes un efecto embriagador.

Ángeles y hombres peleaban por comer y beber del cuerpo y sangre de su dios; la batalla era cruenta, ambos bandos luchaban fieramente por su valiosa presa.

Pronto las heridas se hicieron insuficientes para alimentar a los miembros de aquel ejército que buscando más del líquido vital, mordían con desesperación la carne del Unigénito, quien sentía aversión hacia aquella parvada de bestias que lo herían.

Por su sangre corría frustración, desesperanza, temor, indignación e ira ante el cruel abandono de su padre; “¿por qué me abandonas?” pensaba con resentimiento, sintiendo odiar a su padre que inexplicablemente lo dejaba a su suerte.

Su héroe, su salvador, no sólo había derramado su sangre por ellos sino que también se convertía en su alimento; cientos de dientes se clavaban en su carne causándole el más terrible dolor.

Un par de ángeles compartían el rostro del dios, que mordida a mordida perdía toda forma hasta quedar irreconocible.

Aquello que había comenzado como un acto de compasión se transformó en un banquete sanguinario, hombres y ángeles desgarraban con cruentas mordidas los músculos de todo el cuerpo del Cordero que quita los pecados del mundo.

Le abrieron ferozmente las entrañas y con un placer demencial comenzaron a devorar sus órganos interiores; hundían sus manos con desesperación y con deleite recorrían por dentro el cuerpo del Hijo de Dios; para ese momento habían perdido cualquier contacto con la realidad que pudieran haber tenido.

El tormento no concluía, pues el débil dios continuaba con vida, pero el mundo se le oscureció cuando sus ojos sirvieron de alimento a una adolescente que salvajemente los tomó para sí. Con ayuda de una piedra aquella joven, sin ninguna compasión comenzó a golpear brutalmente el cráneo del dios hasta que el cerebro estuvo a su disposición; lo tomó con una brusquedad indigna de aquel órgano y a grandes mordidas lo devoró llevándola casi a la locura total.

Su corazón alimento a tres hombres que lo habían desgarrado en su pelea por él...

El banquete llegó a su fin, pero no así aquel éxtasis que en realidad duró semanas hasta que recobraron totalmente la cordura.

Se sentían y sabían culpables, pero en su fuero interno estaban satisfechos y de tener otra oportunidad sabían que lo volverían a hacer.

Desde entonces para recordar aquel suculento banquete decidieron llevar a cabo en forma simbólica la comunión con su dios, representando con vino y pan, la sangre y el cuerpo de Cristo.



“El que come mi carne y bebe mi sangre
tiene la vida eterna y yo le resucitaré el último día.
Porque mi carne es verdadera comida
y mi sangre es verdadera bebida.”
Juan 6, 54-55
Biología vs. Ufología 2

Hace unos días un creyente en la presencia de los extraterrestres en nuestro planeta decidió escribir su opinión sobre la entrada Biología vs. Ufología. Comenta que mi artículo es tendencioso y que es un ejemplo de escepticismo ilegítimo; obviamente puedo equivocarme y estoy dispuesto a cambiar de opinión si me hacen notar los errores que cometo, sin embargo, los argumentos de esta persona carecen de validez.

El comentario (el 5010 del Foro de Dios!: http://es.groups.yahoo.com/group/forodedios/, sitio creado por Alejandro Agostinelli) es el siguiente:

En el blog "las patillas de asimov" su autor Martin Fragoso publica un articulo bastante tendencioso y cargado al escepticismo ilegitimo. el tema es la biologia versus la ufologia. la direccion es la siguiente:
http://patillasdeasimov.blogspot.com/2005/09/biologa-vs.html
como para opinar con unn comentario habia que inscribirse y yo no tenia tiempo de inscribirme, decidí responderme en esta lista para mostrar que los sitios escepticos son bastante poco confiables y por que martin al parecer tambien lee esta lista.
Aqui va mi comentario:
Ni hablar Martin, tu articulo está pésimo.
El mismo Asimov pensaba que si nos llegaran a visitar seres extraterrestres, estos serian muy probablemente de forma humanoide.
Es una cosa de entender un poco de evolucion y de tener un poco de sentido comun, como ciertamente lo tenia el buen doctor. asi que o le cambias el nombre a tu blog o primero te lees las obras de asimov, como yo lo hice con algunas.
con respecto a los dibujos que citas de la ciencia ficcion, no conozco ni uno solo en que aparezca un gris como los descritos en las abducciones y encuentros del tercer tipo. Ademas dentro de la ciencia ficcion hay tantos dibujos de variados seres, que no tendria por que sorprenderte que uno de ellos calzara con la realidad. Mal que mal, la ciencia ficcion esta justamente para eso, para predecir sucesos futuros.
Saludos y mas respeto con la memoria del buen doctor, y con sus patillas

Dejemos eso de que la ciencia ficción está para predecir el futuro y lo del respeto a Asimov (un comentario que curiosamente viene de alguien que considera que el escepticismo de Asimov era uno de sus defectos, que la postura escéptica del buen doctor tenía algo de tendenciosa, o que en su fuero interno no era realmente escéptico: “Tanto escribir fantasias, para no creer en ellas. me parece increíble”), y centrémonos en el asunto de la evolución y los extraterrestres de la ufología.

¿Forzosamente debe tener forma humanoide cualquier organismo extraterrestre inteligente?

Veamos la opinión de esta persona que imagina ser experta en evolución: una vida inteligente civilizada, con capacidad de construir satelites y eventualmente llegar a otros planetas... mi respuesta es SI, definitivamente debería tener forma humanoide (Y como ya lo dije era la opinion de Asimov). o esperas ver a un perro empuñando una lanza o manejando un bisturí? ¿como pretendes que una culebra conduzca un automovil? ¿un escorpion leyendo un libro? por favor, para eso se requiere desarrollar manos, y para desarrollar manos, se requiere dejar de ser cuadrupoedo. Es la evolucion convergente compañero! conozcala! No niego que existan millones de especies con forma no humanoide en el universo o en la tierra lo que resulta imposible es ver a un ciempiés constryendo una civilización y llegando a las estrellas. Espero que consideres esta catedra para que la incorpores a tu articulo.

Gracias por la “cátedra”. Pero lo que queda claro es que si considera creíbles las imágenes de los extraterrestres de la ufología no se debe a que sepa gran cosa de evolución sino a su limitada imaginación y a sus enormes ganas de creer en los hombrecitos grises del espacio; no sólo imagina extraterrestres humanoides secuestrando seres humanos sino también que sus herramientas, máquinas y utensilios deben ser iguales a los nuestros. Sólo los extraterrestres humanoides podrían manejar cómodamente un vochito, ¿no? Sólo los grises podrían ponerse unos jeans, tocar un instrumento musical (como un saxofón), andar en bicicleta, etc.

Lo mejor para no practicar el escepticismo ilegítimo (y para que quienes leen este blog no tengan información “bastante poco confiable”, como supuestamente tienen todos los sitios escépticos) es recurrir a los científicos y a los divulgadores de la ciencia.

Consultamos el libro La vida en otros mundos, a la búsqueda de inteligencia extraterrestre, su autor es el doctor Manuel Fonseca, la obra la prologa Enric Trillas. Este libro fue publicado dentro de la serie de divulgación científica de Mc. Graw-Hill, quienes se encuentren en la Ciudad de México y deseen consultarlo pueden encontrarlo en el quinto piso de la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria con la clasificación QB54, A54. El autor desarrolla temas como el origen de la vida, su evolución, la vida en el sistema solar, en nuestra galaxia, los viajes interestelares, especulaciones sobre el futuro de la inteligencia, etc.

En el apartado “La evolución de la vida extraterrestre” leemos:

No hay ninguna razón por la que deban sucederse las mismas fases (de la evolución terrestre), en el mismo orden y con el mismo ritmo, en otro planeta. La evolución es un proceso en el que interviene en alto grado el azar. Sería demasiada casualidad que las leyes de la selección natural compensaran exactamente los efectos aleatorios de la variabilidad y del ambiente, y forzaran a los seres vivos a seguir en todas partes el mismo camino evolutivo. Algunos científicos, especialmente los astrónomos, parecen creer que la mayor parte de los seres inteligentes que puedan existir serán más o menos humanoides. Pero esto, desde el punto de vista biológico, es muy poco probable.

Encontramos (en la misma biblioteca) con la clasificación Q B54, R85 el libro Mensajeros Cósmicos, ciencia y enigma de los extraterrestres, obra escrita por Luis Ruiz de Gopegui y prologada por Javier Armentia. Ésta se publica dentro de la misma colección de Mc. Graw-Hill.

Luis se pregunta: ¿Cómo serán los extraterrestres, en caso de que existan? ¿Serán humanoides con formas parecidas a las nuestras? ¿Serán simplemente organismos inteligentes?

Responde: mucha gente tiene una idea preconcebida sobre los extraterrestres y piensan que deben ser seres bastante semejantes a nosotros, debido a la propia intuición antropocéntrica, a la tendencia natural a simplificar lo que se pretende adivinar y a la poca imaginación de la mayoría de los escritores y directores de cine de ciencia ficción que, por razones obvias, casi siempre suelen representar a los extraterrestres antropomórficamente.

Continúa más adelante: La biología evolutiva muestra claramente la gran improbabilidad de que existan en algún otro lugar del universo, seres como nosotros, con los 3.000 millones de pares de bases dispuestos en idénticas secuencias, a lo largo de una molécula genética igual y en idénticos cromosomas. Más aún, es también altamente improbable que aparezcan organismos relativamente similares al nuestro con pies y manos, tronco, cabeza, cerebro, ojos, boca, nariz y oídos (es decir, humanoides) en dichos lugares, pues en ellos la evolución orgánica ha tenido que transcurrir por derroteros completamente diferentes a los de la Tierra (...) Por último, el reflejo antropocéntrico de que si nosotros existimos deben también existir otros muchos semejantes a nosotros, no tiene base científica alguna.

En el apartado “Antropocentrismo inviable” escribe sobre el material que se encuentra en la ufología: Todos aquellos que dicen haber visto extraterrestres, siempre los describen con anatomía extraordinariamente semejante a la de los terrestres. Como se ha explicado en la primera parte de este libro, eso es prácticamente imposible. Esta constante insistencia en el antropomorfismo de los extraterrestres es una prueba evidente de que sólo es fantasía, pues de existir extraterrestres, morfológicamente serían completamente diferentes a nosotros (...) Cualquier persona que hable de extraterrestres con tronco, extremidades superiores e inferiores, cabeza, ojos, oídos, etc., evidentemente no habla de seres que hayan evolucionado en un planeta de otro sistema solar, sino de fantasmas de su propio cerebro, que nada tiene que ver con los extraterrestres.

Con esto basta para poder decidir qué tan creíbles son las fotografías y los videos de los extraterrestres que nos presentan los ufólogos.

Pero hay que aclarar que se trata de una cuestión de pruebas. Esto es lo verdaderamente importante. No se trata de que se descarten los relatos de los testigos de encuentros cercanos del tercer tipo “basándose en la creencia infundada de que una especie civilizada no debe tener la forma humanoide” (ya vimos qué tan infundado es suponer que los humanoides extraterrestres sean poco probables), se trata de que no existen evidencias materiales.

Cualquier escéptico admitiría la existencia de los grises (o de los rigelianos) de presentarse pruebas irrefutables (yo, que practico el escepticismo ilegítimo y que escribo artículos tendenciosos, aceptaría la existencia de todos los extraterrestres humanoides de los que escribe Freixedo si existieran esas evidencias irrefutables), como esas pruebas no han sido mostradas para su análisis no podemos más que intentar comprender el fenómeno ovni desde otro enfoque, el enfoque psicosocial.

¿Cuál es la mejor manera de revisar la “evidencia” fotográfica? ¿Suponer que las fotografías son auténticas mientras los “detractores” no demuestren el fraude o suponer que son material fraudulento hasta que se presente la verdadera prueba?

Escribe quien me pide respeto para Asimov y sus patillas: “Creo que las fotos que tienen una buena posibilidad de ser verdaderas son las que aun no aparece el perpetrador del supuesto fraude, y las que calzan con las descripciones testimoniales”.

Maussán afirma que aceptará que el video de la muñecopsia es un fraude el día que los escépticos muestren el muñeco usado en la cinta, ¿seguiremos su forma de abordar la cuestión? No tenemos intereses económicos en estos asuntos así que no tenemos por qué hacer eso.

Es una verdadera tontería considerar que una fotografía es auténtica sólo porque no se ha logrado encontrar su origen fraudulento. No todos los bromistas confiesan sus travesuras, los impostores y quienes hacen negocio con estas imágenes pueden realizar un buen truco o esconder toda la evidencia en contra; para probar la presencia extraterrestre en la Tierra se necesitan pruebas materiales.

Conclusiones:

a) Mientras no aparezcan pruebas materiales podemos suponer que todas las fotografías son un fraude.

b) La biología nos muestra lo poco creíble que resulta el aspecto de los extraterrestres de la ufología.

c) La ciencia ficción ha inspirado a los “testigos”; de ahí que podamos afirmar que tanto el aspecto de los supuestos visitantes como sus actividades tienen antecedentes culturales.

Sobre el fenómeno OVNI, Luis Ruiz de Gopegui escribe: Los OVNIs son un fenómeno socio-cultural que ha adquirido gran popularidad en los últimos tiempos. Nadie pone en duda que los OVNIs sean fenómenos reales. Sin embargo, hasta la fecha, después de casi medio siglo de continuos avistamientos, no se ha podido demostrar que haya relación alguna entre ellos y la existencia en nuestro planeta o en sus proximidades de naves controladas o tripuladas por seres extraterrestres. Al parecer, los OVNIs corresponden a fenómenos de otro tipo.

martes, setiembre 20, 2005

Viviendo en un cuerpo equivocado: Transexualidad en la ciencia ficción


El tema ya no podía evitarse, así que su madre -después de encender un cigarrillo- comenzó con las preguntas:

-Nena, ¿te gustan las mujeres?
Patricia estuvo a punto de soltar la carcajada y responder afirmativamente. Se contuvo.
-¿Por qué dices eso mami?
-Tu actitud, cariño, no es la de una muchacha normal... ni papi ni yo queríamos tocar el tema pues... tu accidente, la amnesia, el choque nuestro al darnos cuenta de que estabas viva... mi amor, ahora podemos hablar. Hay comentarios muy desagradables.


Después del accidente Patricia ya no volvería a ser la misma de antes, algo sumamente extraño había sucedido. ¡Error! Ya no se trataba de Patricia...

Gran alboroto se arma en el hospital cuando se percatan de que puede abrir los ojos y moverse. Dos personas a las que no conoce se le echan encima. Abrazos. Lágrimas de felicidad.

“Te queremos, ¡pronto estarás en casa, querida!”
“¿Querida? –pensó él-. ¿Qué manicomio es éste? A pesar de todo, el cansancio era mucho y volvió a dormirse”

Al principio de El Cuerpo, cuento del escritor y periodista Héctor Chavarría (premio Puebla 1985), nos encontramos con que el escritor y científico Antonio Villarreal, a sus 96 años, está agonizando en el hospital. Villarreal había sido “...un hombre en toda la extensión de la palabra, una conjunción de mente y cuerpo dedicada a la hombría, al deporte rudo y a la creación...”.

Antonio Villarreal “Deseaba vivir, lo deseaba con toda la fuerza de su mente poderosa, joven y pujante lo deseó con tanta fuerza que las gráficas del electroencefalograma saltaron desatadas”. A pesar de ello “Antonio Villarreal había muerto. Una de las glorias del país se había extinguido. Triste pero esperado.”

Para la siguiente parte, Chavarría nos tiene una sorpresa, a pesar de todo “Abrió los ojos”. Sí, Villarreal, de alguna manera, había logrado ser rescatado de la muerte.

“Sentía el cuerpo y veía, ya no estaba en la cárcel opresiva del silencio total anterior. Su mente funcionaba como siempre y sus ojos registraban detalles y se sorprendió de tener buena vista... de hecho excelente, cuando antes necesitaba gruesos lentes especiales. Ni siquiera con ellos tenía tan aguda visión.”

Fue cuando se armó el alboroto.

Antonio se lleva una enorme y desagradable sorpresa...

“...y levantó las manos para mirárselas. Sus manos eran uno de sus orgullos: Capaces de realizar una delicada cirugía o ensamblar minúsculos componentes electrónicos... también capaces –en sus buenos tiempos- de romper cuatro gruesas tablas con un tajo. Las miró, con esa extrañeza y aguda vista de que ahora gozaba. No eran sus manos. Sacudió la cabeza y se tocó el pecho... de hecho palpó rudamente un par de enhiestos senos y sintió que el mundo se iba al revés. Con un movimiento convulso llevó las manos a su entrepierna y de su garganta escapó una voz que no era la suya. La enfermera entró y también gritó. Después fue una pesadilla de batas blancas que lograron dominarle. Sintió vagamente la inyección y se sumió en las sombras.”

Antonio Villareal termina aceptando que ahora es Patricia, “una señorita de más o menos 19 años, bien formada, llena de salud, de familia rica. Era una muchacha que había sufrido un accidente de carretera que la había dejado descerebrada... con un cuerpo que sanó gracias a su juventud pero con una mente inútil. Una mente que, de alguna manera había realizado una transferencia con la suya. Era de locos, científicamente imposible. Por lo poco que sabía no parecía haber razón para que la mente de Patricia quedara inutilizada y los médicos habían diagnosticado utilizando el inmenso golfo inexplorado del ‘disturbio psíquico’. Él lo sabía muy bien como médico. Bien, él había ocupado la mente de ella. Por consiguiente Patricia estaba muerta... debía estarlo porque no había recuerdos de ella, dominaba la mente de él. Pero si admitía que la transferencia había sido posible –y lo era- entonces no había manera de saber dónde diablos había quedado la mente de Patricia. ¿Se había trasladado al cuerpo de Antonio Villarreal?”

Patricia era estudiante de medicina, y por coincidencia estudiaba en la misma Facultad en la que Antonio había sido maestro. Antonio se encontró con las amigas de Patricia, trató de ser lo más natural posible. De cualquier forma Antonio comenzó a adaptarse a las nuevas circunstancias:

“Se excusó para ir al baño y estuvo a punto de meterse al de hombres. Sentarse en el retrete era un fastidio pero no podía hacer otra cosa pues las puertas permitían ver parte de las piernas y había ahí otras mujeres. Maldijo con vehemencia encontrarse en los primeros días de la menstruación de Patricia, haciéndose un lío con el Kotex.”

En el relato aparece una reflexión en torno al machismo dominante en la sociedad:

“Era claro que si deseaba sobrevivir sin ir a parar al manicomio tendría que volverse mujer. Sin embargo, siendo un hombre furiosamente libre no podía adaptarse al restringido mundo que la sociedad tenía deparado para una muchacha. Eso le enfurecía y no podía dejar de comentarlo. Como hombre, antiguo dominador, sentía una especial vergüenza por las restricciones que él –no precisamente él, pero sí su sexo- imponían a las mujeres. La furia cuando le trataban como objeto era ilimitada, especialmente cuando insultaban su intelecto con aquello de ‘una mujer no puede entender esto’ o ‘éstas son cosas de hombres’. Patricia-Antonio deseaba y pensaba entonces ‘patearles los huevos’ sabiendo lo que aquello dolía.”

Antonio se encuentra con que su deseo sexual lo comienza a torturar, primero recurre a la masturbación, desgraciadamente no queda satisfecho, por ello decide tener un encuentro con una compañera de Facultad:

“Desgraciadamente Laura no era una lesbiana que deseara adoptar el papel de mujer que ‘Paty’ deseaba sino todo lo contrario. Era una conquistadora, una lesbiana activa. De cualquier manera, los preliminares fueron excitantes para ‘Paty’ y el cunnilingus delicioso, pero la imposibilidad de penetrar a su compañera convirtió todo el asunto en un fracaso. Laura tuvo orgasmo tras orgasmo pero ‘Paty’ tuvo que conformarse con una excitación creciente sin satisfacción.”

Antonio decide dejar la carrera de medicina –ya la había cursado, ¿para qué hacerlo nuevamente?- e ingresa a la Academia de Arte.

Ya en la Academia, Antonio se sorprende a sí mismo observando a sus compañeros y viendo qué tan guapos son. Acudimos al despertar de Patricia. “Súbitamente sorprendió a Patricia soñando con sexo. El cuerpo entonces respondía como lo que era, femenino. Antonio experimentaba la sensación de relajación en la vagina, la humedad producida por las glándulas de Bartholin. Entonces era mujer. Quizá fuera resignación, pero ya no se oponía con tanta fuerza a tales deseos.”

A fin de cuentas, Patricia se manifiesta en su totalidad y termina pidiéndole a Antonio lo que -hasta ahora- éste había evitado: “¡Quiero ir con muchachos!”

Antonio es convencido y se ve obligado a tener su “primera vez”. Posteriormente Patricia encuentra un compañero fijo y...

-Amor –dijo Patricia a su marido- estoy embarazada.
“¿Qué?, gritó Antonio.
-¡Mi vida! –dijo el marido.

A lo largo de todo su trabajo Chavarría logra sorprendernos, y el final no es la excepción.

Federico Schaffler era el director, editor y distribuidor responsable de la revista Umbrales, literatura fantástica de México. "El Cuerpo" apareció en el número 20 de dicha publicación.

lunes, setiembre 19, 2005

Apuesta

Cuando era niño le aposté a un amigo que los ángeles de la guarda eran eternos; él decía que no, que ni Dios era eterno, que hasta Él moriría, si no es que ya lo estaba y nosotros en la Tierra sin enterarnos. Una noche, decidido a demostrar mis afirmaciones ante mi escéptico amigo, le di tres cuchilladas por la espalda a mi protector. Perdí la apuesta y perdí a mi ángel; de lo primero no me lamento, pues el dinero que pagué fue poco y de lo segundo menos porque rápidamente varios ángeles de la guarda llenaron su solicitud para cuidarme, después de que mi antiguo guardián se fuera "sin razón aparente" como explicaba mi padre para encubrirme, tal y como ahora yo hago contigo... Por eso te comprendo, hijo mío; y no llores más que pronto tendrás un nuevo ángel de la guarda.



Apuesta II


Nel, no fue un accidente. Lo maté por ojete (ojete él y ojete yo, claro)

lunes, setiembre 12, 2005

Biología vs. Ufología
(Fotografiando lo insólito 7)





Cuando alguien obtiene la fotografía o el video de un OVNI tiendo a pensar que se trata de una confusión (es decir, que el testigo no trata de engañarnos), pero en el caso de las imágenes de supuestos extraterrestres de inmediato pienso en un fraude, ¿la razón? Prácticamente todas las imágenes muestran extraterrestres humanoides.

El ex jesuita Salvador Freixedo habla de cientos de clases de extraterrestres visitando la Tierra, tal afirmación resulta inverosímil, pero lo es aún más el hecho de que casi todas esos alienígenas sean humanoides.

En el caso de la supuesta autopsia extraterrestre, por poner un ejemplo, se presentan las imágenes de una entidad con forma similar a la humana, tan es así que hubo ufólogos que propusieron que se trataba de una persona con síndrome de Turner.

¿Qué tan creíble resulta considerar que los extraterrestres son humanoides?, ¿acaso hay algún “plan cósmico” que dirija la evolución en todos aquellos lugares del universo donde surge la vida?, ¿es la forma humana la que todo organismo inteligente “debe” tener? ¿Qué dice la ciencia al respecto?

Podemos comenzar con las consideraciones del paleontólogo Stephen Jay Gould: “Son muchos los fósiles que fueron falsamente interpretados, porque quienes lo hacían estaban convencidos de que la evolución tenía que proseguir alguna finalidad, pero no existe ningún determinismo en la evolución”. En otra parte anota: “Nuestra existencia de grandes mamíferos pensantes la debemos única y exclusivamente a una cadena de casualidades”.

¿A qué casualidades se refiere? Mario Méndez Acosta, en su libro Biografía de la vida, señala algunas: “Una casualidad hizo que los peces transformasen su vejiga natatoria en unos pulmones capaces de sostener la respiración de individuos de gran tamaño fuera del agua; mientras que los insectos sólo desarrollaron tráqueas capilares para respirar, lo que les impide crecer más allá de unos 20 cm. Fue un hecho fortuito que algo causase la extinción de los dinosaurios y permitiera el ascenso de los mamíferos. Se ha demostrado que llegaron a aparecer dinosaurios, más o menos pequeños, cazadores nocturnos de sangre caliente y de gran capacidad craneana. De no haber ocurrido algo muy especial, hubiera resultado muy probable que el primer ser inteligente hubiera sido un reptil (...) Una coincidencia más hizo que ciertas modificaciones en el clima del planeta, ocurridas hace unos 20 millones de años, propiciaran que un cierto primate abandonara la selva tropical y se lanzara a las áridas llanuras donde las terribles presiones del medio ambiente lo obligaron a desarrollar la herramienta máxima: la inteligencia. Es claro que bajo las mismas condiciones iniciales y ubicándonos en algún otro planeta del Universo, la vida que se desarrollase y las características del ser inteligente que apareciera serían completamente diferentes a lo obtenido aquí en la Tierra.”

Vemos que somos el resultado de la suma de muchas casualidades, de ahí que el físico Miguel Alcubierre escriba: “Baste decir que, desde el punto de vista biológico, es imposible que los extraterrestres sean humanoides, con dos piernas y dos brazos como nosotros, con orejas puntiagudas o no, ya sean verdes o grises. La forma del cuerpo humano, y de todas las criaturas terrestres, es el resultado de miles de millones de años de evolución, donde a cada paso los cambios han sido causados por mutaciones al azar, moldeadas por la selección natural... Los extraterrestres tienen la misma posibilidad de parecerse a un cangrejo o a un pulpo que a nosotros. La especie humana es única, y aún cuando existieran millones de civilizaciones en el espacio, ninguna sería como nosotros.”

Los casos de extraterrestres no humanoides son más bien la excepción, ejemplo de ello es un presunto insecto extraterrestre que supuestamente fue capturado en 1959 en Portugal; pero en la mayor parte de los casos aparecen extraterrestres idénticos a nosotros o humanoides.

En realidad la forma de los supuestos extraterrestres tiene una explicación cultural. Los investigadores psicosociales –como Martin S. Kottmeyer- han mostrado cómo la ciencia ficción ha inspirado a los supuestos testigos.

Por ejemplo, los extraterrestres “grises” aparecen primero en la ciencia ficción –Encuentros cercanos del tercer tipo-, es hasta varios años después cuando saltan a la ufología. Lo mismo podemos decir de las abducciones, Antonio Villas Boas es seducido por una entidad extraterrestre en 1959, el matrimonio Hill tiene su encuentro con los visitantes en 1962; sin embargo, Kottmeyer ha encontrado un comic de 1930 en el que se muestra una “abducción”, se trata de Los hombres Tigre de Marte, historia que aparece dentro de la serie Buck Rogers en el siglo XXV. De hecho, las revistas de ciencia ficción, como Amazing Stories (que comenzó a publicarse en 1926) contienen ilustraciones e historias en las que aparecen seres humanos siendo capturados por extraterrestres. Kottmeyer también ha mostrado que el testimonio de los Hill contiene elementos que “fueron tomados” de dos obras de ciencia ficción: la película The invaders from Mars y el programa de TV The outers limits, específicamente el capítulo The Bellero shield.




Pero Kottmeyer no es el único que se ha referido a la influencia que ha tenido la ciencia ficción en la ufología, el filósofo Bertrand Méheust lo hizo en 1978 en su libro “Science fiction et soucoupes volantes”, posteriormente escribiría “Soucopes volantes et folklore”. De hecho existen trabajos -tan interesantes como poco conocidos o comentados entre los “ufólogos de vanguardia”- en los que se aborda el fenómeno ovni como un fenómeno cultural.

En su libro 100 Fotos de extraterrestres Luis Ruiz Noguez anota otra fuente de inspiración para los “testigos”: “A finales de la década de los setentas el paleontólogo Dale Russell desarrolló una serie de ideas y de bocetos de cómo podría ser un humanoide que hubiera evolucionado a partir de un Stenonychosaurus inequalus, un dinosaurio de unos tres metros de alto que tenía una relación cuerpo/cerebro cercana a la de los mamíferos primitivos. Varios de sus bocetos aparecieron en revistas de paleontología en 1978. En 1983 la revista Science Digest publicó un modelo tridimensional de este humanoide. Este dato es interesante y relevante porque hasta antes de 1987 el modelo clásico de humanoide era el que había presentado el matrimonio Hill (Betty y Barney) en el famoso libro Un viaje interrumpido y que después se demostró que había sido extraído de un programa de CF transmitido en los Estados Unidos en la década de los setentas. En 1987 Bud Hopkins publica su libro Intruders en donde aparecen los primeros dibujos de humanoides con cara de reptil y de insectos. Si vemos esos dibujos encontraremos que son una calca del humanoide de Dale Russell.”

Pero no sólo tenemos el hecho de que los extraterrestres supuestamente posean forma humanoide, resulta que cada testigo muestra imágenes diferentes, son cientos los diferentes tipos de humanoides que se presentan. Resulta demasiado complicado pensar que todos esos extraterrestres -humanoides- nos visitan, es menos complejo considerar que cada “testigo” inventa su propio extraterrestre.

¿Por qué los escépticos nos vemos renuentes a aceptar la existencia de los extraterrestres, los fantasmas y las hadas a pesar de las miles de imágenes –borrosas y claras- que hay de estos seres?

A lo largo de siete entradas he tratado de dar mi respuesta, podría resumirla de la siguiente forma: Simplemente porque las fotografías y videos no prueban nada.

Si hubiera extraterrestres visitando nuestro planeta se necesitarían otros elementos para probarlo, lo mismo sucede con los fantasmas o las hadas. Las imágenes sólo sirven para que los “investigadores” entretengan al público presentándolas en programas de televisión o conferencias (por las que cobran).

¿Qué otros elementos se necesitan? ¿Qué probaría que los extraterrestres están aquí? ¿Qué evidencia se requiere para aceptar que los fantasmas existen? Esa es otra historia.

Por cierto, Fernando jamás ha mencionado que en su casa ocurran fenómenos sobrenaturales, lo único cierto es que al fotografiar sus orquídeas obtuvo los curiosos efectos que parecen mostrar rostros extraños en las ventanas.


viernes, setiembre 09, 2005

Presento a continuación –esperando que Ludwig Wittgenstein, donde quiera que esté, me disculpe- tres momentos imaginarios en la vida del filósofo y místico.
Por cierto, cuando mencionó la música del otro mundo, me imagino algo parecido a la música de Moby; al menos algunas de sus rolas me inspiraron.



DE LA TEOFANÍA QUE SALVÓ SU VIDA


¿Qué había en el mundo para él?
A su alrededor sólo encontraba mezquindad.
¡Ni un solo corazón con sentimientos a la vista!
Hacia donde mire sólo observo falta de decencia.
Sintió asco.
La dignidad y la virtud han desaparecido de esta tierra.
Sintió nauseas.
¡¡Porque ya no estoy en paz conmigo mismo!!
Soledad.
Soledad que atormenta, que vuelve loco.
¡¡Dios mío, ayúdame!!
Y la única respuesta que recibió fue el frío de la noche.
Siempre se abre una nueva herida antes de que la anterior cicatrice.
Los pensamientos más oscuros eran su única compañía...
Y el hombre cuyo corazón no encontraba consuelo caminó durante un par de horas.
¡Ansiedad, mi vida está llena de ansiedad!
Pero la pesadilla estaba a punto de terminar.
La oscuridad estaba a punto de ser disipada.
¡Esta es la única forma de aquietar mi mente!
¡La única manera de terminar con tanta aflicción!
Ludwig pondría punto final a la pesadilla...
Sacó su arma cuando consideró que estaba lo suficientemente lejos del campamento.
Como soldado siempre había buscado la muerte...
La persiguió, la acosó... pero la muerte se empeñó en ignorarlo, en desairarlo.
Esa noche deseaba retarla. Enfrentarla. Mirarla a los ojos y obligarla a poner sus manos sobre él...
La verdad es que suplicaría en caso de ser necesario.
¡¡Dame la paz!! ¡¡Hazme el amor!!
Colocó la punta del arma en su boca...
Un cosquilleo hasta antes jamás experimentado comenzó a recorrer la mano que le daría el tan buscado descanso, la mano que sostenía el revólver.
Supo que algo extraño, ajeno a sus deseos de morir, se estaba manifestando...
Estaba indefenso ante el mundo y sus fenómenos.
Supo que antes ya había mantenido comunicación con aquello. Supo que antes ya había tenido contacto con la presencia que es imposible entender.
Antes se le había revelado como una voz vigorosa, intensa; sin embargo, hasta ese momento no había sido más que un débil recuerdo...
¡¡¡¿Cómo había podido olvidarlo?!!!
Ahora, la presencia comenzaba a recorrer sus dedos, sus manos, sus brazos...
La extraña música y las extrañas voces hicieron acto de aparición.
La Sustancia entró con fuerza.
Todo su cuerpo se conmovió.
A continuación una luz morada –o algo que identificó como tal- ocupó su mente.
El mundo se desvaneció.
Y recordó...
Con la materia no basta.
Con los hechos del mundo no basta.
Y por un instante lo pudo ver. Se le permitió observarlo.
Ni siquiera había sido un segundo. Pero esta vez no olvidaría aquel mundo.
Ver aquello lo marcaría para siempre.
La luz, la música inquietante, la electricidad que lo había tocado, las voces... Nada de eso pertenecía a este mundo.
La ciencia jamás podría tener acceso a todo eso y sobre ello trataría su filosofía.
Había dos mundos y Ludwig se percató de la línea que los separa y la Sustancia supo que había cumplido su misión...
La música y las voces eran cada vez más débiles.
La sustancia comenzó a abandonar el cuerpo de Ludwig... era el momento de regresar al otro lado.
No sin tristeza la vio retirarse.
Comenzó a llorar.
Cayó al suelo.
Era incapaz de expresar lo que sentía.
Lo embriagó una mezcla de alegría, ansiedad, desesperación, temor, reverencia y...
Estaba confundido.
¿Qué clase de bendición había recibido?
El otro mundo continuaba ahí, en su mente.
Ahora lloraba con enorme angustia.
El estado en el que se encontraba le impedía percatarse del frío.
Miró el arma con la que había intentado terminar con su vida.
Se incorporó y con enorme coraje la lanzó al horizonte.
¡Gracias!
El llanto desapareció.
Miró a su alrededor.
El mundo comenzaba a materializarse.
Dio varias vueltas sobre sí mismo sabiendo que no tenía sentido; era inútil buscar la luz, la sustancia, la música y las voces, porque ni la luz, ni la sustancia, ni la música, ni las voces pertenecían a este mundo.
Levantó la vista al cielo y llamó al que suponía responsable de aquella perturbadora, estremecedora y angustiante experiencia:
¡¡¡¡DIOS!!!
Caminó de regreso al campamento...
Llegó al amanecer.
Le hicieron un par de preguntas, balbuceó algo y con gran ansiedad, como temiendo olvidar todo eso, buscó sus anotaciones.
Escribió:
Lo inexpresable, ciertamente, existe. Se muestra, es lo místico.
Sabía que aquella manifestación le había salvado la vida, y así lo escribió en sus diarios.
Días más tarde los dioses se le revelarían de una manera distinta, menos intensa pero no por ello menos importante: Los evangelios según Tolstoi.




DE LA PRIMERA TEOFANÍA


Ludwig ocupó su lugar dispuesto a disfrutar el espectáculo.
El actor que interpretaba a “Juan el picapedrero” nada tenía de especial.
La representación teatral transcurría de manera normal. El público no percibía nada extraordinario.
Y realmente nada extraordinario había.
Pero la vida de uno de los asistentes estaba a punto de cambiar.
Uno de ellos recibiría un mensaje: dos mundos hay, y uno de ellos es inmune al escrutinio.
Nada sorprendente había entre los artistas. Pero cuando “Juan el picapedrero” gritó, su voz no era una voz normal, no era la voz que se esperaría de un ser humano.
Un hereje, un filósofo pueblerino, un hombre apartado de la sociedad; todo eso era aquel Juan de papel, aquel personaje.
En tiempos difíciles, Juan recibe una revelación...
Y Ludwig también participa de la confesión.
Un grito enfurecido, ensordecedor, llena el lugar.
¡¡¡¡Tú formas parte del todo, y el todo forma parte de ti!!!!
Ludwig es tocado por los dioses.
El grito resulta ensordecedor para su espíritu. No para su cuerpo.
Se asombra y nota con extrañeza que los demás asistentes ni se inmutan.
Se trata de una revelación para él.
Ni siquiera Juan, quiero decir que ni siquiera el actor que representa a Juan, parece darse cuenta.
¡No puede ocurrirte nada!
Ludwig se sintió protegido por aquella voz extra-terrenal.
Adquirió una fe sin palabras.
Sobre esta experiencia escribiría:
Ella me empujó a chocar con los límites del lenguaje,
de igual modo que ha llevado a chocar con ellos,
según creo, a todas aquellas personas que alguna vez
han intentado hablar o escribir sobre ética o religión.



LA VOLUNTAD DE DIOS


Ludwig anotó: Únicamente Dios ve los pensamientos más recónditos.
Y Dios vio los pensamientos más recónditos de Wittgenstein.
Y Dios se asqueó al ver aquella inmundicia.
La Deidad vomitó sobre Wittgenstein y Wittgenstein no fue feliz.
Para recibir el espíritu había que trabajar, esforzarse en llevar una vida grata a Dios.
Ludwig anotó: La Sustancia no ha podido entrar en mí. Mi vida está llena de los pensamientos y hechos más feos y ruines. Mi pluma carece de exageración.




¿Qué sé de Dios y del propósito de la vida?
Sé que este mundo existe.
Que tengo lugar en él como el ojo en su campo visual.
Que hay algo problemático en él, que llamamos su sentido.
Que ese sentido no está situado en el mundo, sino fuera de él.
El sentido de la vida, esto es, el sentido del mundo, puede ser llamado Dios.
Y relacionar con esto la imagen de Dios como padre.

Ludwig Wittgenstein

jueves, setiembre 08, 2005

De "ufólogos serios" y "debunkers"

Hace unos días encontré un artículo en el que Pedro Ávila Rubio (quien colabora en el equipo de Jaime Maussán) escribe sobre los escépticos o detractores del fenómeno ovni, hace algunas consideraciones con las que no estoy de acuerdo, así que presento mi respuesta. Pongo en cursiva lo que escribe Ávila.

A los escépticos que no creen en los OVNIS:

El estudio del fenómeno OVNI no debería involucrar el problema de la creencia. Los ufólogos serios no están tratando de lograr que la gente crea en los Ovnis; están tratando de demostrar que el fenómeno OVNI-sea lo que sea-merece un estudio científico serio

¿Qué entiende Pedro Ávila por “ufólogo serio”? ¿A quienes considera ufólogos poco serios? Ya que forma parte del equipo que integra “Maussán Producciones”, supongo que creerá que Maussán es un ejemplo de ufólogo serio. De aquí en adelante uso "ufólogo serio" y "debunker" tal y como los usa Pedro.

Bien, veamos:

Maussán presenta chatarra espacial (la esfera Victoria) como si se tratara de algo construido por extraterrestres (y la información sobre la verdadera procedencia de la esfera es bastante pública). En su momento defendió contra viento y marea las fraudulentas fotografías de Mauro Flores, algo que le causó ciertas fricciones con la misma gente de su equipo, se negaba a aceptar los análisis que mostraban el hilo del que pendía la “nave extraterrestre”. En estos momentos sigue presentando como pruebas válidas las fotografías del Caso Álamo, a pesar de que los análisis independientes mostraron que todo es una farsa. En un programa de debate le pasaron un documento en el que supuestamente la NASA afirmaba que estaba estudiando OVNIs, de inmediato acepto su autenticidad; momentos después, y por sugerencia de Carlos Calderón, socio de SOMIE, se leyó el documento en voz alta y quedó claro que en el documento la NASA afirmaba NO estudiar OVNIs. Maussán estaba dispuesto a apoyar la autenticidad de un documento que por vez primera tenía en las manos, ¿por qué? Porque creía que apoyaba sus prejuicios conspiranoicos. ¿Esa es su seriedad? Si Maussán representa a los “ufólogos serios”, entonces podemos decir que los “ufólogos serios” tratan de lograr que la gente crea que los ovnis son naves extraterrestres.

¿Esos ufólogos serios creen que el asunto de los ovnis merece un estudio científico serio? Un estudio científico no puede ser parcial, es decir, no puede ignorar lo que no es agradable o que no va de acuerdo a lo que se espera y aceptar sólo aquello que “confirme” lo que se desea encontrar.

Ejemplo: Los “ufólogos serios” -como Maussán- ¿cómo abordan el asunto de las supuestas abducciones? Hablan largo y tendido de Mack, el fallecido psiquiatra que creía ser el puente entre nuestro mundo y el de ellos, pero, ¿cuándo han hecho comentarios sobre los trabajos de Susan Blackmore? La doctora Blackmore no sólo ha explicado las experiencias en sí mismas sino que ha ofrecido un modelo que explica cómo funcionan las creencias en estas cosas (pero esa es otra historia). Otro ejemplo: ¿no presentó Maussán en su antiguo programa de tv la babosada de la cámara que fotografiaba el pasado? Nunca hubo un comentario crítico, ¿con que pruebas se estaba apoyando lo del “cronovisor”? Con las fotografías de Jesucristo. ¿Y su reportaje sobre Gulf Breeze? ¿Mencionó que los escépticos construyeron una maqueta y que lograron fotografías iguales a las “auténticas”? No más ejemplos, la lista es interminable. La verdad es que los “ufólogos serios” son bastante parciales a la hora de abordar el asunto de los ovnis y lo supuestamente paranormal.

Un problema que los ufólogos enfrentan frecuentemente es la ignorancia sobre el tema. Aún los escépticos bien educados-a menudo profesores universitarios-no tienen consciencia de la evidencia de Ovnis, de la literatura sobre el tema, la historia de cómo el gobierno ha estado involucrado y las investigaciones civiles, y los detalles de los casos más significativos.

Cierto que los profesores universitarios desconocen la historia de la ufología, lo que no equivale a decir que los profesores universitarios desconocen las extraordinarias evidencias que demuestran que detrás del “fenómeno OVNI” hay una inteligencia no humana.

De hecho, los ufólogos serios son a menudo los mejores escépticos; ellos poseen un conocimiento más grande de los pros y contras de estudiar los Ovnis que los mismos detractores.

No comparto para nada esta opinión. Ya vimos que los ufólogos serios son parciales al “analizar los pros y los contras” de cada caso. ¿A quiénes llama detractores? Supongo que se refiere tanto a esos profesores universitarios que desconocen la historia de la ufología como a los “debunkers”. En México contamos con debunkers como Luis Ruiz Noguez, Héctor Chavarría y Héctor Escobar. ¿Desconocen el tema? ¡Todo lo contrario! Los tres debunkers comenzaron a meter sus narices en el tema ovni desde la época de Contactos Extraterrestres. Luis R Noguez llegó a tener la biblioteca más grande que haya existido sobre el tema. Quien lo desee puede leer sus artículos en Perspectivas, Dios! y La Nave de los Locos y verá si es o no un experto en el tema. El tal Noguez -como se llama a sí mismo- tiene tres décadas persiguiendo presuntos extraterrestres. Quienes carecen de información suficiente son los ufólogos serios. En cierta ocasión le pregunté a un investigador del equipo de Maussán si había leído 500 años de ovnis en México –obra de Escobar- y me dijo que ¡no! ¿Y qué podemos decir del debunker más famoso? ¡¡No me digan que Klass no sabía de ovnis!! Último comentario sobre esto: Luis R Noguez sabe lo difícil que es este tema, así que siempre procura que sus artículos vayan acompañados de sus referencias (diferencias importantes entre los ufólogos serios y los debunkers), cuando un ufólogo serio no indica cuáles son sus fuentes sólo puede significar dos cosas: o el ufólogo está inventando, es decir, está mintiendo, o no sabe de lo que escribe. Lean cualquier artículo de Luis y notarán la enorme cantidad de trabajos que conoce.

Los escépticos frecuentemente argumentan en contra el estudio de Ovnis basados en suposiciones no relacionadas con la evidencia. Ellos asumen que seres de otros planetas no visitarían la tierra en cantidades tan grandes como las que los avistamientos de Ovnis sugieren o que la gente ve Ovnis debido a alguna necesidad religiosa o emocional. Por el hecho de que los científicos no estudian a los Ovnis, usted puede asumir que la evidencia es escasa.

En términos prácticos, los científicos estudian generalmente tópicos que son aceptables académicamente, de los cuales se posee abundante información y pueden atraer fondos del gobierno y recursos privados.

¿Los escépticos niegan la validez del estudio de los ovnis por meras suposiciones? ¿Quiénes hacen demasiadas suposiciones? Más adelante regreso a este punto.

Hay científicos que basan su escepticismo en suposiciones que no tienen mucho que ver con lo que los ufólogos serios presentan como evidencia. Pero un análisis de la supuesta evidencia muestra que realmente no es evidencia, la verdadera evidencia no está en una fotografía, un testimonio o un video; los casos abiertos (los que no se han explicado) son sólo eso: casos abiertos, es decir, anécdotas. La verdadera evidencia, aquella que sería capaz de refutar la afirmación de que el fenómeno ovni es sólo una cuestión cultural o social, es algo material.

¿Qué necesitan los científicos para aceptar la visita de extraterrestres a la Tierra? Pueden echar un vistazo a El cerebro de Broca, en esa obra Sagan da algunos ejemplos.

Y llegamos a otro punto importante: para estudiar científicamente el fenómeno ovni, se deben plantear hipótesis falseables. Se puede demostrar que la “hipótesis psicosocial” es falsa, pero ¿qué puede demostrar que la Tierra no es visitada por extraterrestres? Nada. ¿Que el contactado fulanito mintió? “Eso no demuestra nada, hay otros casos” ¿Que tal video resultó ser un truco (o una confusión)? “No importa, ya tenemos otro”.

Para aquellos que se mantienen escépticos al valor de la investigación OVNI, he aquí algunas sugerencias:
1-Lea la literatura de Ovnis seria y relevante.


De acuerdo, no se quede con las opiniones o las explicaciones de los ufólogos serios, lea a Klass, a Luis R Noguez, a Escobar, a Chavarría, a Randi, a Agostinelli, a Diego Zúñiga, etc.

2-Averigüe sobre los investigadores OVNI y las organizaciones de investigación.

También de acuerdo, lo mejor es hacerse de un criterio y la única forma de lograrlo es leyendo a todo tipo de ufólogos (serios y debunkers).

3-Conozca los hechos detrás del fenómeno.
4-Estudie la información y no confunda hechos con especulación.


¿Quiénes se la pasan haciendo especulaciones que carecen de validez? “En este video no se ven globos... ¿por qué digo que no son globos?... porque no me parece que lo sean”, “ese video muestra un ser orgánico desconocido... ¿que por qué lo digo?, ¿en qué me baso?... pus en que eso es lo que me parece”, “en esta fotografía se ve una cara esculpida en Marte... en esta otra se ve que hay plantas en el planeta rojo... ¿por qué digo que son plantas?... pus porque eso parecen, y digo que es una cara porque... pues véala ¿no está clarísima?” “A mi me parece que en está fotografía de Marte se observa agua liquida, es la clara fotografía de un lago... ¡nos han estado mintiendo!” Los científicos tienen que aprender a interpretar radiografías, electrocardiogramas, fósiles, etc. Lo que a los simples mortales no nos dice nada, a los científicos puede darles valiosa información, y aquí tenemos a unos señores que igual y estudiaron periodismo ¡y que de pronto son expertos en interpretación de videos y fotografías (de ovnis y de otros planetas)! El método del ufólogo serio es: Las cosas son lo que parecen.


5-Examine los métodos de investigación y los argumentos de los escépticos


Examine también los “métodos de investigación” de los “ufólogos serios”, vea la forma en que contaminan los casos, la forma en que los hacen más complejos, observe que los ufólogos serios mezclan “hechos” con "suposiciones”, no confunda hechos con especulación. ¿Quiere un ejemplo? Puede leer la manera en que los ufólogos serios que han tenido en sus manos esferas similares a la que presenta Maussán, revolvieron las aguas para hacerlas más turbias en mi artículo De cómo hacer negocio con la chatarra espacial: http://tumbaburros.lazona.com.mx/

6-Recuerde que el escepticismo serio requiere de un entendimiento de la información, la investigación científica y social relevante y la historia del misterio OVNI a todo lo ancho del mundo.

Agrego que el escepticismo serio también requiere de un poco de filosofía de la ciencia (Karl Popper, positivismo lógico, etc). Hay puntos que merecen un mayor desarrollo y de ellos me ocuparé en un futuro, por el momento sirvan estas palabras para dar respuesta a don Pedro Ávila.

lunes, setiembre 05, 2005

El científico hedonista



El químico farmacobiólogo Martín Bonfil comenzó su labor como divulgador de la ciencia en 1993. Ha colaborado en los periódicos Milenio y La Crónica de Hoy, el diario universitario Humanidades, el boletín El Muégano Divulgador y la revista ¿Cómo ves?

Son contadas las ocasiones en las que los comunicadores de la ciencia se ocupan de la seudociencia, y Martín lo hace en su más reciente libro: La ciencia por gusto.

Ovnis, pasajes esotéricos, creacionismo, astrología y medicinas alternativas son algunas de las cuestiones tratadas en esta obra. El objetivo del autor es que el ciudadano común pueda “distinguir la auténtica ciencia de las imitaciones baratas que sólo buscan enriquecer a unos cuantos o que pretenden sustituir el pensamiento científico, crítico y racional, con creencias deshilvanadas que sólo sirven para tranquilizar almas afligidas (lo cual, desde luego, es un fin válido, pero no científico). Esas imitaciones no hacen nada por proporcionarnos herramientas para mejorar nuestra existencia y volvernos dueños de nuestras propias decisiones.”

Y para lograr su objetivo Martín nos explica lo que es la ciencia: cómo funciona, qué hace, para qué sirve y, sobre todo, qué visión nos ofrece del mundo. Además nos habla acerca del placer intelectual que puede proporcionarnos: “Una persona que no conozca y comprenda, al menos hasta cierto punto, algunos de los conceptos científicos básicos, se estará perdiendo de una de las facetas más interesantes y potencialmente más placenteras de la cultura actual. Exactamente igual que alguien que no lea literatura, no vaya al cine o no escuche música; no se trata de poner a ninguno de los productos del intelecto y la sensibilidad humana por encima de otros... en mi opinión, el verdadero valor de la ciencia, lo que la hace maravillosa, digna de nuestro interés y nuestros empeños, lo que la hace valiosa y humana, es su belleza. O tal vez debería decir, el placer que nos causa. En otras palabras, su valor fundamental es estético, no pragmático”.

Sin duda Martín es un científico hedonista y como tal se muestra desde el título de su obra.



Pero ¿vale la pena combatir las supersticiones? ¿Tiene algún sentido refutar la seudociencia? ¿Qué caso tiene contradecir a quienes creen en cartas astrales, péndulos, cristales, enseñanzas del chamán don Juan, buenas y malas “vibras”, hadas, ángeles y demás frutos de la imaginación humana? ¿Por qué no dejar que cada quien crea en lo que quiera y todos felices? Martín responde: “hay quienes pensamos que guardar silencio frente a semejantes manifestaciones de la ignorancia y la credulidad, cuando no del pensamiento confuso o de plano la mala fe, conlleva una aceptación tácita de que se vale engañar y poner en ridículo a nuestros semejantes, y –si se dejan- aprovechar para despojarlos de su dinero usando estas creencias como pretexto.”

Bonfil examina afirmaciones seudocientíficas que hemos importado, como la cara de Marte; pero también analiza seudociencia hecha en México, como la “virgen del metro” o la afirmación de que “Carl Sagan sabía que los extraterrestres visitan la Tierra pero no lo reveló por presiones de su gobierno”. Curioso resulta enterarnos –al menos yo no lo sabía- que el satélite mexicano Satmex 5, lanzado al espacio en 1998, llevaba una imagen de la Virgen de Guadalupe, ¿para qué? Para que, desde el espacio, vigilara nuestro país. “Como se ve, el colmo de la tecnología moderna junto al colmo del pensamiento místico: creer que incluir una figurita pintada podrá tener algún efecto en el destino de un país (o de un satélite)”.

Pero desenmascarar farsantes no es tarea sencilla: “El problema cuando se intenta demostrar lo absurdo y falso de afirmaciones como las de quienes creen en los ovnis –o en la telepatía, los fantasmas, la reencarnación, la astrología, los poderes de los cristales, las curaciones “cuánticas” o las que se realizan mediante péndulos- es que con ellos no es posible discutir. Sus argumentos no sólo utilizan un lenguaje y unas premisas diferentes de los de la ciencia –muchas veces tergiversando el significado de términos científicos-, sino que incluso su manejo de la lógica elemental tiende a ser muy deficiente”.

Mediante filosofía de la ciencia intenta Bonfil ayudarnos a distinguir entre ciencia y seudociencia. ¿Tiene o busca la ciencia “la verdad”?, ¿qué tan objetiva es?, ¿puede equivocarse?, ¿existe el método científico?, ¿qué tan científicas son las ciencias sociales?, ¿por qué ciertos sectores de la sociedad ven con tanta desconfianza o temor a la ciencia?, ¿es la ciencia la causa de nuestros males? ¿demasiada ciencia deshumaniza?, ¿quiénes son los enemigos de la ciencia?

Las respuestas que ofrece enriquecen el libro ya que además de explicar el escepticismo o pensamiento crítico, Bonfil reflexiona sobre algunas ideas de Karl Popper, Thomas Kuhn y Ruy Pérez Tamayo. De igual forma, propone ver desde otra perspectiva la “trampa” de Sokal.

El falso artículo de Sokal –dice Bonfil- fue aceptado con ciertas reservas, los editores de Social Text relajaron sus normas de aceptación en su caso particular, por tratarse de un artículo proveniente de otro campo que mencionaba una gran cantidad de conceptos científicos complejos. El texto y las posteriores declaraciones de Sokal causaron que se formaran dos bandos: los que apoyan a Sokal y quienes no están de acuerdo con sus tesis, estos bandos parecen poco dispuestos al diálogo. “Lo más lamentable es el daño, real y muy grave, que dicha polarización está causando a la ciencia, a los estudios sobre la ciencia (se ha incluso cuestionado la conveniencia de seguir apoyándolos) y, especialmente, a la imagen pública de la ciencia... Lo cierto es que los enemigos de la ciencia; los verdaderos enemigos de la ciencia, es decir, seudocientíficos, charlatanes y falsos místicos, más interesados en el dinero que en la salvación de almas, han aprovechado los ataques extremos a la ciencia para reforzar sus afirmaciones de que todo –de la cacería de ovnis al uso de imanes para curar el cáncer- es tan válido como la ciencia.” De ahí que no debamos equivocarnos de enemigos “y atacar a los estudiosos sociales de la ciencia, quienes sólo quieren entenderla y, si es posible, mejorarla, aun al precio de cuestionar sus aspectos dudosos (que los tiene)”.

A lo largo de su libro Martín Bonfil nos empuja a reflexionar acerca de todos estos temas, aunque el mismo autor reconoce que en su trabajo existen “torpezas, contradicciones, carencias... hay contradicciones porque todavía no encuentro respuestas a muchas de las cuestiones que se plantean”.

“La ciencia por gusto, una invitación a la cultura científica” es el número 22 de la colección Croma de Editorial Paidós.

jueves, setiembre 01, 2005

De lo que no se puede hablar hay que callar



El autor de las frases “El acertijo no existe” y
“Todo lo que se puede decir se puede decir con claridad”,
fue en sí mismo un enigma,
y sus frases tienen un contenido que muchas veces
yace en lo hondo, debajo de la superficie del lenguaje.
Henrik Von Wright


Ludwig Wittgenstein, el filósofo-místico, consideraba que no poseía la habilidad de comunicar sus ideas por escrito (por ello afirmaba que los lectores no comprenderían su Tractatus). Wittgenstein acostumbraba hacer pequeñas anotaciones, a continuación transcribo algunas de ellas.


*Se puede poseer un espejo, ¿también se posee, en tal caso, la imagen reflejada en él?

*¿Acaso no es misteriosa la flama porque es impalpable? Bien ¿pero por qué esto la hace misteriosa? ¿por qué lo impalpable ha de ser más misterioso que lo palpable? A no ser porque queramos palparlo.

*El filósofo es aquel que debe curar en sí mismo muchas enfermedades del entendimiento, antes de poder llegar a las nociones del sano entendimiento humano.

*Creo haber resumido mi posición con respecto a la filosofía al decir: de hecho, sólo se debería poetizar la filosofía.

*Cuando llevas una ofrenda y te envaneces por ello, te condenas junto con tu ofrenda.

*Si empleamos trucos en la lógica ¿a quién se engaña, aparte de uno mismo?

*El amor no es ningún tipo de sentimiento. El amor se pone a prueba, el dolor no. No se dice: “eso no era ningún dolor auténtico, de lo contrario, no se hubiera ido tan rápido”.

*En un día pueden vivirse los terrores del infierno; hay tiempo suficiente para ello.

*También los pensamientos caen a veces inmaduros del árbol.

*Estoy sentado sobre la vida como el mal jinete sobre el caballo. Debo agradecer a la bondad del animal el no ser derribado ahora mismo.

*Paz en los pensamientos. Esta es la anhelada meta de aquel que filosofa.

*Querer pensar es una cosa y otra tener talento para pensar.

*La filosofía desata los nudos del pensamiento, los nudos que nosotros mismos estúpidamente hemos hecho en él; pero para desatarlos debe haber movimientos tan complicados como esos nudos.

*Una persona atrapada en una confusión filosófica es como un hombre que se halla en una habitación de la que se quiere salir sin saber cómo. Intenta por la ventana, pero está demasiado alta. Intenta por la chimenea, pero es demasiada estrecha. Y si hubiera caído en la cuenta de volverse, habría visto que la puerta había estado siempre abierta.

*¿Por qué no puede un perro simular dolor? ¿Tal vez porque es demasiado honesto?

*La forma en la que empleas la palabra “Dios” no muestra a quién te refieres –sino a lo que te refieres.

*Dios puede decirme: “Te juzgo por tu propia boca. Te has estremecido de asco ante tus propias acciones, cuando las has visto en otros”.

*No soy un hombre religioso, pero no puedo sino ver cualquier problema desde un punto de vista religioso.

*La fe es aquello que necesita mi corazón, mi alma, no mi entendimiento especulativo.

*La maravilla artística es que haya un mundo. Que exista lo que exista.

*Lo místico, a diferencia de lo científico, no tiene nada que ver con preguntas y respuestas.

*Si alguien dice que cree en Dios mira a su alrededor y pregunta “¿De dónde viene todo esto?”, no está anhelando una explicación (causal), y su pregunta adquiere su importancia de un cierto anhelo. Está, a saber, expresando una actitud hacia toda explicación.

* No cómo sea el mundo es lo místico sino que sea.