lunes, agosto 29, 2005

La sodomización como una forma de tortura en la ciencia ficción mexicana


Gerardo no recordaba haber ejercido de manera consciente la venganza o la violencia (...)Tampoco, en todos aquellos años había tenido una experiencia homosexual –consideraba que todo cuanto hiciera con una mujer en la cama era válido, incluyendo el coito anal, pero jamás había sentido deseos por un hombre-, sin embargo, descubrió que la venganza era un atractivo que podía vencer barreras de una manera inesperada. Así pues...

Felipe acarició la pierna de Gerardo y le buscó la bragueta. Gerardo se negó fingiendo pena pero se dejó conducir a la habitación de Felipe. Una vez ahí, Felipe se desnudó, tenía un cuerpo esbelto de efebo y se volteó para que sus nalgas fueran visibles.

-Déjame tocarte, no te va a pasar nada –dijo.

Se acercó y tomó a Gerardo por los hombros. Lo acarició y bajó las manos, él se las apartó.

-No seas tímido, sólo quiero tocarte, que vengas conmigo a la cama...
Felipe ya mostraba su enorme grado de excitación, con una erección completa.

-Con una condición –dijo Gerardo mientras sacaba de sus bolsillos dos rollos de cuerda- quiero amarrarte a la cama.

Gerardo, luego de amarrar y amordazar a Felipe, usó su pene como un arma para sodomizarlo durante varias horas causándole todo el dolor del que fue capaz. Felipe esperaba que eyaculara y terminara el tormento, pero eso no ocurrió. Cuando Gerardo consideró que había sido suficiente y lo desmontó, ya amanecía. Desató a Felipe y le acarició la mejilla húmeda por las lágrimas.

Pero aquella violencia no era gratuita, Felipe era el responsable del enojo de Gerardo. Felipe era como una mujercita chismosa que fiscalizaba los actos de cuantos se encontraban a su alrededor, había logrado averiguar ciertas cosas que, de saberse, comprometerían al chico de sus sueños; cometió el error de amenazarlo. Así es como despertó la rabia de Gerardo Estrada.

Gerardo hervía de furia. Muchas veces en su vida adulta se había encontrado con personas que trataron de usar el chantaje con él y el hecho de que tal cosa pasara ahora le enfurecía fuera de toda proporción.

Felipe había actuado desesperada y torpemente, cierto es que deseaba a Gerardo, pero soñaba con algo más que un simple acostón. Felipe era un adolescente enamorado. De una manera muy particular, pero no por ello menos intensa. Amaba, o creía amar, a Gerardo Estrada.

Amenazándolo sólo podría llevarlo a su cama –de hecho, lo hace- pero jamás podría llegar a ser correspondido.

Gerardo trataría de olvidar todo, después de aquella experiencia y una vez cumplidos los 18 años, decidió dejar Mérida y partir a la Ciudad de México a estudiar medicina. No sabía que Felipe se convertiría en uno de sus más peligrosos enemigos.

La serie Narrativa Milenium, de la desaparecida Editorial Posada, pretendía publicar obras de los llamados géneros alternativos, la única novela de ciencia ficción que se publicó fue Adamas, del periodista Héctor Chavarría.



¿Le gustaría volver a vivir? –leemos en la contraportada- Y, de paso, cambiar su historia y la de los demás... Gerardo Estrada tuvo la oportunidad de volver a ser niño... con los conocimientos y experiencia de un adulto. Llegó en el momento preciso, al lugar que había elegido, para hacer realidad un sueño. Por supuesto, se desató el caos. Una crónica policial a través de épocas diferentes para recrear la lucha de un hombre y una inteligencia artificial, por evitar que el mundo cambie a causa de un sueño digno de los dioses.

Gerardo Estrada logra hacer un viaje al pasado, pero no se trata del tradicional viaje en el tiempo al que nos tiene acostumbrados la ciencia ficción, se trata de una transferencia mental al pasado, es decir, la mente del Gerardo adulto se traslada al cerebro del Gerardo niño.

Chavarría menciona al respecto: “Creo que la idea de transferencia mental a través del tiempo es original, si alguien se adelantó me agradaría leerlo, para ver dónde la regué.”

Volver a vivir y reparar nuestros errores. ¿Quién no lo ha pensado? Si Gerardo había regresado era para evitar la muerte de Rosalinda, su primer amor.

Una vez que llega a la adolescencia, Gerardo cambia completamente, es decir, vive su juventud de una manera diferente a la primera vez. Cuando acepta dinero en efectivo a cambio de sexo un mundo nuevo se le revela. Para el Gerardo original aquello –con su timidez- habría sido impensable. Pero era “otro”. Deseaba vivir, experimentar, hacer lo que no había hecho antes. El dolor inicial de aquellos primeros años había desaparecido para dejarle una sensación de amo del mundo.

Klaus Loren y Armandina Zárate son quienes crean los módulos neuro-temporales, es decir, el procedimiento para hacer el viaje en el tiempo. Con este conocimiento la Corporación Estrada tuvo la oportunidad de cambiar la historia. Loren y Armandina también viajan al pasado. Gerardo Estrada, Klaus Loren y Armandina Zárate acuerdan una cita para el 30 de mayo de 1971. Gerardo no sólo atraía a Felipe, Loren también pensaba en él: Lo deseaba, siempre había sido así. Quería conocerlo joven, no como aquella existencia del que ahora era su futuro condicional. Estaba seguro que siendo ambos jóvenes él tendría la oportunidad de conquistarlo.

Loren decide llegar en 1970, entonces busca (y logra tener) encuentros esporádicos: La ciudad de México, a pesar de la mojigatería de aquellos años, era perfecta para las aventuras, de manera especial si se poseía la experiencia. Había lugares donde uno encontraba gente: cafés, un par de bares, cines, la propia Avenida de los Insurgentes hacia la cual pensaba dirigirse aquella noche... En el cine había encontrado a varios hombres interesados en acercársele, pero ninguno le había agradado: unos eran feos, otros se veían vulgares o viejos o estaban algo bebidos. No, Klaus, no quiso nada con ellos...

¿Y a quién conoce Loren? ¡A Felipe!

A partir de ese momento, Loren comienza a frecuentar de modo habitual a una persona, un individuo conocido como Ipe, apócope de Felipe, quien era “una reina” famosa por su “belleza” proporcionada por el tratamiento de longevidad.

Ipe –debido a la humillación del que fuera su amor platónico y a que Loren está interesado en Gerardo- se convierte en un enemigo de la Corporación Estrada, luchó –entre otras cosas- por la patente de la vacuna antisida. En cuestiones menores había ganado, pero los premios gordos los había perdido... Ipe había pasado a la clandestinidad y desde ella se había dedicado a sabotear los proyectos de Estrada.

Ipe hará todo lo posible por arruinar los planes y objetivos de la Corporación Estrada, el Factótum Gerardo Avila tiene como tarea desentrañar el caso Estrada y para ello cuenta con Watson, una inteligencia artificial. Suspenso, sexo, venganza, bares gay, drogas y violencia son algunos de los elementos que integran esta novela.

viernes, agosto 26, 2005

Carne divina




He aquí que una virgen que concebirá
y parirá un hijo,
y llamarás su nombre Emmanuel,
que declarado es: con nosotros Dios.
Mateo 1:23


Los seres humanos -criaturas sumamente ridículas y risibles- son el entretenimiento favorito de los dioses.

Pero no sólo para divertir a las divinidades es que el hombre fue creado. La existencia de los dioses sería imposible sin la existencia de la humanidad.

“...¡Hagamos al que nos sustentará y alimentará!... Probaremos ahora a hacer unos seres obedientes y respetuosos que nos sustenten y alimenten...”

Patente es la mentira, los dioses no son los padres de la humanidad; pero con ese engaño es que obtienen lo necesario para subsistir.

De los sueños, de las pesadillas, de los anhelos y esperanzas -pero también de la carne y de la sangre- del ser humano se alimentan las deidades.

Los resplandecientes habitantes de las alturas han sido vistos -equivocadamente- por quienes los sustentan como si de seres sobrenaturales se tratara. Pero la sustancia de los dioses está más cercana a la materia que al espíritu.

Natural y no sobrenatural es, en realidad, su esencia.

La materia que constituye y anima a las divinidades no es distinta a la materia que podemos encontrar en la Tierra. Tan mortales como su alimento son las criaturas que vigilan desde el cielo.

No es por crueldad ni por maldad que a los hombres se les encomendó nutrir a los señores que habitan entre las nubes, se trata de un lugar más en las cadenas y tramas alimenticias, de las cuales no son los dioses el último eslabón. El universo está lleno de seres que se alimentan de los dioses y, a su vez, estos comedores de dioses alimentan a otros seres de los que desconocemos todo; el cosmos, además de tener millones de misterios, es morada de multitud de criaturas extrañas y de las que los hombres jamás sabrán siquiera de su existencia.

Los poderes del aire saben que dependen del hombre para poder vivir, y es por ello que detestan a la humanidad, quisieran no depender de nada ni de nadie. Cuando su desprecio crece hasta quemarles el alma e intentan terminar con los seres humanos, reflexionan entre ellos:

“¿Por qué destruirás a los humanos? ¿No son los hombres quienes ofrecen sacrificios a los dioses? Si los destruís nadie más cuidará de nosotros, nadie nos podrá ofrecer nuestro pan...”

Ignora el hombre que mientras duerme apaciblemente, en los cielos se discute su derecho a existir.

Pero las divinidades no tienen la fortuna de gozar de la tranquilidad que la ignorancia brinda; los dioses se saben observados, vigilados y amenazados por aquellos cuyo paladar ansía un poco de carne sagrada.

* * * * *

Claro ha quedado que a lo largo de la historia ha habido personajes que, de manera correcta, han sido reconocidos por los mortales como híbridos. Aunque, como ya se explicó, casi siempre pasaron desapercibidos (Ver De los verdaderos objetivos de los practicantes de la alquimia, en la tercera parte de El Fabricante).

Híbridos: Seres mitad dios y mitad humano.

Sin la ayuda de la hembra humana es imposible crear a aquellos que comparten la esencia humana y divina.

La hembra humana es pieza fundamental en el orden cósmico; es necesaria para traer al mundo a los semidioses.

* * * * *

La terrible y desconocida voz habló y turbó a la jovencita:

“¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo: bendita tú entre las mujeres. No temas, porque has hallado gracia a los ojos de los dioses. Y he aquí, concebirás en tu seno, y parirás un hijo. El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual también aquello que nacerá, será llamado hijo de los dioses.”

Dulces promesas y juramentos llegaron a los oídos de aquella confundida mujer.

Tronos y reinos le ofrecieron a la que habrían de quebrantar.

* * * * *

Parasitismo. Existen avispas que inyectan en sus víctimas -orugas, por ejemplo- a sus crías. Así, las larvas empiezan a devorar los órganos del huésped, comienzan por los tejidos grasosos y los músculos y, terminan con los órganos vitales.

Dolor y sufrimiento.

“Verdadero es sin mancha de falsedad, cierto y muy verdadero, que lo que está abajo es como lo que está arriba, y así se cumplen los milagros de una sola cosa.” escribió Hermes Trismegisto, y no se equivocaba.

El mismo proceso utilizan los dioses para crear híbridos; la víctima, en este caso, es la hembra humana.

Más dolor y más sufrimiento.

* * * * *

Ni el más imaginativo de los hombres ha podido -a través de la historia- vislumbrar siquiera la morfología de quienes aseguran haber diseñado la realidad...

Aunque escrito no está, la doncella no había aún dado su consentimiento cuando la extraña y lujuriosa entidad la envolvió, la invadió.

Mediante sus enormes pinzas la tomó de la cintura y, sin titubear siquiera un poco, clavó en ella su ovopositor.

Sudor y dolor. Terribles espasmos y convulsiones ocasionó en ella el victimario.

Los millones de seudópodos secretando sustancias malolientes evidenciaban su excitación. Conforme su placer aumentaba también lo hacía el movimiento de sus extraños y amenazadores apéndices. Sus cientos de ojos miraban fijamente a la jovencita.

Una vez que el Espíritu Santo terminó su labor, depositó a María en el suelo. A continuación insertó en el abdomen de la casi niña uno de sus aguijones para inyectarle la sustancia que habría de aminorar su sufrimiento.

“Bendita tú entre las mujeres” dijo sin vergüenza alguna, y moviendo sus millones de antenas, la extraña entidad que sin pudor había asaltado a la pequeña hembra.

“Bendito el fruto de tu vientre” dijo -sin sonrojo- el que había depositado, en el interior de aquella que aún no había conocido varón, a su cría.

* * * * *

Nada hay más lastimero para el hombre que el escuchar los lamentos y gemidos de un dios moribundo. Pero aquello que perturba el alma humana es capaz de despertar, en otros seres, el apetito.

YHWH sabe que su hambre está a punto de ser calmada. Tiempo, sólo es cuestión de tiempo.

Millones de misterios y millones de seres de los que desconocemos todo...

La música de las esferas se ve perturbada. El éter -sustancia que impregna al Universo y que permite a la luz de las estrellas llegar hasta nosotros- se agita. Los dioses que habitan la Tierra no pueden dormir tranquilos. Pronto tendrá lugar el sacrificio.

Dioses y comedores de dioses perturbaran el corazón humano.

Cuando llegue el momento adecuado, El Cordero será llevado con engaños al calvario.

A su debido tiempo, el Hijo del Hombre, en medio de escalofriantes y pavorosos gemidos y sollozos, derramará su sangre.

* * * * *

El proceso cósmico nada tiene que ver con los fines morales, tal es la enseñanza de la segunda parte de El Fabricante, la que se refiere a la Teología natural.

No es necesario volver a describir la forma en que el híbrido, -al igual que las crías de la avispa- se va alimentando de la hembra humana.

Quien no recuerde el tema del que escribimos en este apartado bien hará si repasa la información referida.

María se sabía utilizada, ultrajada. Siempre aborreció lo que los señores de las alturas le habían hecho. Pero jamás odio al producto que llevaba en su vientre. Al contrario, siempre amó al que -durante angustiosos meses- de sus entrañas se alimentó, a pesar de haber sido el resultado de una humillación tan grande como lo es una violación.

* * * * *

El Cristo tiene la cabeza embotada con delirios de grandeza. Se cree un héroe, lo han convencido de que lo es. Desgraciadamente no será capaz de quitarse a tiempo el velo que le cubre los ojos y la mente. Por su sangre correrá la desesperación, frustración, desesperanza, temor e ira ante el cruel abandono de su “padre”.

San Pablo: “el que aun a su propio hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”

¡Error! ¿Qué hace YHWH para nutrirse? Usurpa -como muchos dioses, comedores de dioses y los depredadores de estos últimos- el lugar del Verdadero y Único Dios.

Pero esa historia no es original, se repite en todos aquellos lugares del Universo donde existe la vida.
La confusión se apoderará del alma humana.

“El Hijo de Dios sufrió hasta la muerte; no para que los hombres no pudiesen sufrir, sino para que los sufrimientos de ellos fuesen como los de Él”.

Terribles y equivocadas filosofías surgirán del espíritu del ser humano.

“Cristianismo”, “Catolicismo”, “Glorificación de las lágrimas y del dolor”.

Doctrinas que lastimarán al mundo.

“Coronas de espinas, clavos, azotes, gemidos y sangre... la Tierra es un Valle de lágrimas.”

Pero es un error tratar de encontrar filosofías o normas morales en la naturaleza.

Si la naturaleza no es moral, entonces la evolución no nos puede enseñar ninguna teoría ética, escribió sabiamente el paleontólogo Stephen Jay Gould.

* * * * *

Las tinieblas engullen la Tierra y la tranquilidad desaparece del corazón del híbrido.

Cientos de especies de carroñeros se dan cita. Y mientras el terrible espectáculo se desarrolla en la Tierra, en las alturas pelean aquellos que desean llevar a su paladar la sangre y el cuerpo del cordero.

YHWH desea comenzar a lamer las heridas del que agoniza en la cruz. Después de todo, él fue quien organizó el sacrificio.

El tibio líquido que mana del pequeño dios promete llevar, al afortunado que lo pueda probar, al éxtasis.

La batalla que se desarrolla en las alturas es cruenta, cada uno de los contendientes pelea fieramente por su valiosa presa.

Pinzas, púas, garras, antenas, espinas, tentáculos, aguijones, cuernos, extrañas sustancias que manan de los aún más extraños apéndices... son las armas de aquellas misteriosas criaturas.

Muchas de aquellas entidades perecen y otras, al igual que Cristo, agonizan.

Pero la batalla no es eterna, no puede serlo, la carne de Cristo se pudriría y perdería su valor.

La victoria es para quien estaba destinado a ganar.

El banquete está listo, la mesa está servida...

Con sus enormes pinzas es que toma la cruz y con la ayuda de un par de babeantes y pegajosos tentáculos es que baja de ella a su alimento. Lo deposita con cuidado -¿con amor?- en el suelo. Lo olfatea y su apetito aumenta. El verdadero objetivo del sacrificio no puede postergarse por más tiempo.

El vencedor comienza desgarrando con cruentas mordidas los músculos de todo el cuerpo de la víctima. Las entrañas de Cristo son abiertas con ferocidad y con un placer que mucho tiene de demencial es que su “padre” le comienza a devorar los órganos interiores. Las extremidades del depredador son hundidas con desesperación, aquellos apéndices comienzan a recorrer con gran deleite el interior del híbrido...

El mundo se oscurece para el débil semidios, no porque su vida llegue a su fin sino porque sus ojos sirven de alimento al gigantesco carnicero...

Es en este momento cuando el sacrificado se percata de la verdad: no ocupará ningún lugar privilegiado después de la muerte, no será el príncipe del universo. Ni YHWH es su padre, ni es el verdadero y único Dios, ni se sentará con él en las alturas. Por su sangre comienzan a correr el asco y la frustración.

El rostro del que se sabe traicionado, conforme la carne le es arrancada, comienza a perder toda forma hasta quedar irreconocible...

El carnicero coloca sobre el cráneo del Rey de los judíos un apéndice cubierto de verdosas escamas y succiona su cerebro, es de esta forma que la dulce muerte hace acto de presencia, el descanso llega al fin, el híbrido deja de sufrir.

YHWH está satisfecho, su apetito ha sido calmado; pero no será así para siempre, otros híbridos lo esperan...

Y esos híbridos, al igual que el Hijo del Hombre, se sentirán traicionados, engañados. Pero no es por crueldad ni por maldad que YHWH lleva a cabo tal tarea... Se trata de un lugar más en las cadenas y tramas alimenticias, de las cuales no es YHWH el último eslabón. El universo está lleno de seres que se alimentan de los comedores de híbridos, de los comedores de dioses...

...Millones de misterios y millones de criaturas de las que se ignora todo, incluyendo su existencia...

* * * * *

Las enormes garras de la asombrosa y fascinante criatura se aferraron al suelo, a través de su peluda piel es que pudo reconocer el olor de su víctima, su apetito aumentó al darse cuenta de que su alimento estaba cerca, muy cerca.

Cuando YHWH sintió que una enorme pinza se clavaba en su abdomen era demasiado tarde como para tratar de huir o siquiera defenderse. El apéndice que salía de la cabeza principal del desconcertado dios, y que inyectaba un veneno mortífero, fue cortado por su atacante. El fin había llegado.

El ser de enormes garras comenzó su festín.

No es por crueldad ni por maldad...

miércoles, agosto 24, 2005

Buscando extraterrestres



¿Hay alguna otra inteligencia allá afuera que
contemple también la noche estrellada
y lamente su inmensa soledad?


Todavía no tenemos ni una sola evidencia sólida de que los alienígenas nos hayan visitado, pero es posible que existan seres inteligentes allá afuera, entonces ¿dónde están?, ¿por qué no vienen o al menos responden a los mensajes que les hemos enviado?

Estas reflexiones las hace Estrella Burgos en el editorial del número 73 de la revista de divulgación científica de la UNAM ¿Cómo ves? Y es con este número que celebran los primeros seis años de esta publicación.

El físico Miguel Alcubierre, en su artículo “¿Solos en el Universo?” nos dice que vivimos en una época en la que además de poder preguntarnos acerca de la posible existencia de extraterrestres también podemos tratar de contestarla de una vez por todas.

“Preguntarnos simplemente si existen otras civilizaciones en el Universo es poco útil... Mucho más interesante es preguntarse si existen otras civilizaciones en nuestro vecindario cósmico, es decir, en nuestra galaxia, y en caso afirmativo, ¿cuántas hay?”

Así, en la primera parte de su artículo explica la famosa ecuación de Drake. “Quedaba claro que para saber el número de civilizaciones que hay en la galaxia se necesitaba primero conocer el número total de estrellas en la galaxia, y en particular, cuántas de estas estrellas tenían planetas; cuántos de estos planetas eran adecuados para la vida y en cuántos había surgido y una vez surgida, en cuántos de estos mundos aparecía la inteligencia. Finalmente, era necesario saber qué fracción de las especies inteligentes desarrollaba la tecnología necesaria para comunicarse con nosotros, y un punto fundamental: cuánto tiempo duraban esas civilizaciones antes de extinguirse (no tenemos por qué pensar que las civilizaciones son eternas).”

La siguiente parte la dedica al enigma ovni. Muchos ufólogos aseguran que los extraterrestres ya están en nuestro planeta, ¿hay pruebas al respecto? No, pero sí suelen utilizar un argumento para defender su postura, sobre éste comenta:

“El argumento va más o menos así: de vez en cuando algunas personas ven en el cielo luces que no pueden explicarse. Algo en el cielo que no podemos explicar es, por definición, un OVNI (vuela y no lo hemos identificado). Hasta aquí todo va bien, pero para el siguiente paso en el argumento les recomiendo ajustarse muy bien el cinturón de seguridad. El problema está en el triple salto mortal lógico que comúnmente sigue en esta parte: la afirmación de que OVNI y nave espacial extraterrestre son la misma cosa. ¿Es acaso una nave espacial extraterrestre la única explicación posible cuando uno ve luces en el cielo que no sabe qué son?”

También menciona las señales que dejan los supuestos visitantes en los campos de trigo. Los “agroramas” comenzaron siendo bastante sencillos, con los años se harían más complejos, tanto que “ya no había lugar a dudas: no podían tener un origen natural. Con certeza debía existir una intención deliberada detrás del fenómeno, una inteligencia que de manera consciente dejaba mensajes en los campos de cultivo... nos encontrábamos ante la prueba irrefutable de que había seres extraterrestres tratando de comunicarse con nosotros.”

Miguel explica en qué consiste la navaja de Occam y la emplea para dar respuesta a los enigmas de las luces en el cielo y las figuras en el trigo:

“¿Qué es más probable? ¿Que unos extraterrestres viajen miles de años luz en avanzadas naves interestelares o que las luces sean simplemente un raro fenómeno atmosférico poco entendido por la ciencia? Pensemos también en las figuras en el trigo. Queda claro que las figuras tienen un origen inteligente pero, ¿cuál es la explicación más probable? ¿Que unos extraterrestres viajaron miles de años luz hasta la Tierra para después dejar figuras enigmáticas en la campiña inglesa, o que algunos seres humanos (inteligentes desde luego, e ingleses muy probablemente) se les ocurrió entrar de noche a los campos de cultivo de sus vecinos para dejar figuras divertidas en el trigo y después ir a reírse al bar más cercano? Personalmente me inclino por el raro fenómeno atmosférico y los ingleses bromistas, aunque desde luego me parecen explicaciones mucho menos poéticas.”

Pero Miguel sabe que los creyentes no se dan por vencidos, para ellos los círculos en los cultivos muestran que los hermanos cósmicos están aquí. Así que enuncia la navaja de Occam de otra manera (a la manera de Sagan): las afirmaciones extraordinarias requieren de pruebas extraordinarias. “En general, en la ciencia sólo aceptamos como verdaderos aquellos hechos para los cuales existe una evidencia clara. Sin embargo, cuando se nos pide aceptar como verdadero un hecho extraordinario, más allá de nuestras expectativas comunes y que puede incluso contradecir las leyes de la naturaleza que consideramos bien establecidas, requerimos de evidencia al menos tan extraordinaria como el hecho mismo.”

Pero ¿qué sucede con la evidencia fotográfica o en video? ¿Qué pueden decir los científicos al respecto, tampoco les resulta suficiente? ¿Qué tipo de evidencia podría convencerles?

Miguel dice: “Ni una bonita foto, ni un entretenido video son suficientes. Haría falta evidencia física, algún artefacto hecho de material desconocido, o una muestra de tecnología claramente superior a cualquier cosa que pudiera crearse en la Tierra. Sobra decir que este tipo de evidencia extraordinaria no ha llegado todavía.”

La siguiente parte de su artículo la dedica a la búsqueda de inteligencia extraterrestre mediante radiotelescopios. Hace una breve exposición de estos proyectos. El interés en realizar esta búsqueda comenzó en 1959. En aquel año Giuseppe Cocconi y Philip Morrison, ambos físicos de la Universidad Cornell publicaron en Nature su artículo En busca de comunicaciones interestelares.

La paradoja de Fermi es el motivo de reflexión de la penúltima parte. “Un cálculo sencillo indica que debe haber miles o millones de civilizaciones en nuestra galaxia, algunas deben ser muy antiguas, pero si fueran tan antiguas ya estarían aquí. Así pues, ¿dónde están? La cosa es aún más seria: no solo no hay evidencia de extraterrestres en el pasado o en el presente de la Tierra, tampoco hemos encontrado rastros de actividad inteligente en nuestros estudios astronómicos... Uno podría esperar que una civilización muy avanzada tuviera un impacto visible en su vecindario cósmico. Pero no hemos encontrado nada.”

No hay respuesta a esta paradoja, pero sí algunas suposiciones, Miguel las comenta detenidamente y nos explica qué dificultades existen para sostenerlas, éstas son: a) Los viajes interestelares son imposibles o muy difíciles e imprácticos. b) Los extraterrestres sí exploran la galaxia, pero aún no han llegado aquí. c) Los extraterrestres listos se quedan en casa. d) Ya están aquí, pero no se dejan ver, o por lo menos no fácilmente. e) Las civilizaciones se extinguen antes de lograr explorar la galaxia.

Si todas estas suposiciones son falsas ¿dónde están los extraterrestres? ¿Qué pasó con las estimaciones basadas en la ecuación de Drake? Miguel expone la posibilidad de que en realidad seamos poco comunes: “Tal vez la vida primitiva sea muy probable, pero la vida compleja lo sea menos... Tal vez el paso a la vida multicelular sea muy poco probable y la galaxia esté llena de planetas con vida unicelular. Y, aun suponiendo que la vida compleja aparezca, la llegada de la inteligencia y la tecnología puede también ser muy poco probable... Las civilizaciones tecnológicas podrían ser extremadamente poco comunes.”

Pero ninguna de estas ideas debe detener a los científicos en su búsqueda de inteligencia extraterrestre mediante radiotelescopios ya que “la única manera de saber con certeza si estamos solos o no es buscar. Después de todo, si encuentran algo será el descubrimiento científico de la historia, y si no encuentran nada, valoraremos más la existencia de nuestro propio mundo.”

jueves, agosto 18, 2005

EL FABRICANTE
(Quinta y última parte)



Si así lo desea, el hombre puede dominar los cielos



El hombre es una criatura que ha recibido
la orden de transformarse en Dios.
San Basilio.


No te hice ni celestial ni terrenal, ni mortal ni inmortal,
con el fin de que –casi libre y soberano artífice de ti mismo-
te plasmaras y te esculpieras en la forma que te hubieras elegido.
Podrás degenerar hacia las cosas inferiores que son los brutos; podrás
-de acuerdo con la decisión de tu voluntad- regenerarte hacia las
cosas superiores que son divinas.
Pico Della Mirandola, Oratio de hominis dignitate.


“...Efectivamente, tal y como te he dado a entender, no soy un simple mortal. Se supone que por mi naturaleza no debería estar del lado de los que algún día morirán, pero los dioses no merecen que esté de su lado, siempre me han considerado su enemigo, así me trataron, así es como siempre los he tratado... Ha llegado el momento de que tengas el conocimiento, has demostrado ser lo suficientemente inteligente como para que te lo confíe, los humanos como tú me simpatizan... Eritis sicut Dii... El plomo se transforma en oro. Lenguaje hermético. Metáforas. No todo hombre merece el conocimiento. La ciencia es para los iniciados... Recuerda que quien intente descifrar literalmente lo que los filósofos herméticos han escrito, se perderá en los meandros de un laberinto del que no saldrá jamás. Ten en mente que es sabio quien domina el arte de la hermenéutica. Bien cierto es lo que Fulcanelli dejo escrito: El crisol es, en efecto, el lugar donde la materia prima sufre la pasión, como el propio Cristo. Allí muere para renacer purificada, sublimada, transmutada... El plomo son los hombres como tú. El oro son los dioses. La piedra filosofal es el procedimiento por el que el plomo se transforma en oro... La alquimia es el arte de la transmutación del hombre a un estado diferente, a un estado superior. En su aspecto más elevado la alquimia enseña cómo de un ser humano se puede hacer un dios... Más adelante encontraras las técnicas, los procedimientos, por ahora deseo explicarte algunas cosas... Ni hombre ni dios, mi alma es en parte divina pero nunca me convertiré en uno de ellos, soy un híbrido y jamás podré superar esa situación, mi inferioridad, mi soledad... pero tú podrás dejar atrás lo que hoy eres, si lo deseas podrás morir como hombre y revivir, renacer como algo más grande, algo mejor; tienes lo necesario, tienes todas las cualidades, las características necesarias; no cualquier hombre está llamado a subir al cielo... Puedes, si así lo deseas, si así te lo indica tu corazón, seguir los pasos de J. C. Barchusen: El suplicio del fuego, que dura varios días, produce la maduración de la piedra, que se ve encaminada así hacia su perfección y su resurrección; después de un largo martirio y no menos sufrimientos, heme aquí resucitado, puro y sin tacha... Cuando termines de leer esta carta tu vida peligrará, los dioses se creen con derecho a decidir quién se transforma en dios y quién no, al darte las herramientas para que lo logres me estoy comportando como lo que siempre he sido: un rebelde... mi vida también peligra pero preocuparme por ello sería una estupidez, debemos tener el coraje para trascendernos... no estoy seguro de que desees transformarte en un dios, no sé lo que harás con esta información, pero esa será tu decisión... Tienes la oportunidad de trascenderte... tienes la oportunidad de transformarte en un Adepto, un alquimista que ha podido tener en su poder la piedra filosofal... Transformar plomo en oro... algunos hombres pueden convertirse en dioses... esa es la Gran Obra, la obra que conecta la Tierra con el Cielo, lo mundano con lo divino... recuerda las palabras que el maestro Hermes Trismegisto dejara escritas en la Tabla de Esmeralda: Verdadero es sin mancha de falsedad, cierto y muy verdadero, que lo que está abajo es como lo que está arriba, y así se cumplen los milagros de una sola cosa...”

Extracto de la última carta que Papadópulos le escribiera a su discípulo.

Más interrogantes que respuestas invadieron la mente del joven al que iba dirigida la carta. Papadópulos le revelaba algo extraordinario: la profunda conexión que existe entre los hombres y los dioses. Siempre le habían dicho que los dioses eran los padres de los hombres, y ahora... ¿Cuál es el verdadero origen de unos y otros?

Los diálogos le parecieron adecuados: “Si luego, Sócrates, entre las muchas opiniones acerca de los dioses y de la generación del universo, no somos capaces de dar nociones que sean en conjunto y a cada respecto exactas y coherentes entre sí, no te sorprendas. Bastante es si aducimos probabilidades...”

El último movimiento del aprendiz en este juego de ajedrez cósmico fue intentar comunicar aquello a la Academia. Más importante que aquella metamorfosis que se le ofrecía era –para él- que Papadópulos pasase a la historia del conocimiento, que el trabajo de su amado maestro fuera valorado. Si actuaba correcta o incorrectamente el tiempo lo diría. La moneda estaba en el aire. Tanto el aprendiz como los dioses habían ya hecho su apuesta.


“He aquí al hombre hecho como uno de nosotros...” Génesis 3:22

lunes, agosto 15, 2005

La ausencia de los extraterrestres


En 1813 se terminó la construcción del Palacio de Minería, obra del arquitecto Manuel Tolsá. Esta construcción, que se localiza en la calle de Tacuba en el centro de la Ciudad de México, forma parte del patrimonio cultural de la UNAM.

El Palacio de Minería fue sede de la Facultad de Ingeniería, en los años treinta del pasado siglo se creó la Facultad de Ciencias. Don Ricardo Monges López y Don Manuel Sandoval Vallarta participaron en la fundación de dicha facultad.

En los salones y patios del Palacio de Minería se llevan a cabo exposiciones de artes y ciencias, además de diversas actividades artísticas.

Durante el mes de febrero de 2004 se realizó la XXV Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

Se llevaron a cabo conferencias, presentaciones de libros y diversos talleres. Hasta hubo espacio para prevenir al público sobre la falsa ciencia, Gloria Almanzar, del Museo de Historia Natural de la Ciudad de México, participó con la conferencia “Ciencia, peseudociencia y mitos”.

Los pronósticos no eran buenos, había quienes aseguraban que la colección no llegaría al libro número ocho, y sin embargo, la tarde del jueves 26 de febrero se presentó, dentro de esta feria del libro, el número 193 de la serie.

María del Carmen Farías, coordinadora de la colección, expresó: “Hemos roto todas las expectativas, con este libro ha pasado algo muy interesante, este es el primer libro de la colección que hacemos a color porque tuvieron que pasar muchos años para convencer que realmente podíamos tener libros que pudieran aguantar el costo de producción y recuperación.”

Y realmente se han superado las expectativas, la colección La Ciencia desde México se ha internacionalizado y ha tomado el nombre de la Ciencia para Todos. Sus propios creadores explican: “A los diez años de este fructífero trabajo se dio un paso adelante, que consistió en abrir la colección a los creadores de la ciencia que se piensa y crea en todos los ámbitos de la lengua española –y ahora también del portugués-.”

Debido a que casi todos los libros de divulgación científica de venta en México eran extranjeros, en 1986 dio inicio esta serie de divulgación científica del Fondo de Cultura Económica. Es así como los científicos mexicanos aceptaron un desafío: acercar la ciencia al público en general.

En la colección participan tanto científicos que tienen amplia experiencia en hacer divulgación científica –como la doctora Julieta Fierro- así como investigadores que apenas dan sus primeros pasos en este sentido.

Por qué no hay extraterrestres en la Tierra es, precisamente, el primer libro de divulgación científica del astrofísico Armando Arellano Ferro. Esta obra, en palabras de María del Carmen Farías, viene a hacer frente a la aterradora pseudociencia que tanto abunda en los medios.



El título del libro es provocador, grandes sectores de la sociedad están convencidos de la presencia extraterrestre en nuestro planeta; y aquí tenemos una obra que pone en duda esta creencia. El autor escribe: “Es mi esperanza que, al final del libro, el lector llegue a la conclusión de que la presencia de extraterrestres en la Tierra y los ovnis como una prueba de su existencia, son solamente temas de ciencia ficción, una forma de literatura no menos válida que cualquier otra si se maneja con arte y destreza, o bien una forma de comercialismo malintencionado y sin escrúpulos que juega con las ilusiones y la razón de la gente”.

“Vida extraterrestre, una fascinante idea entre el conocimiento y la fantasía” rezaba el cartelón que invitaba a la presentación del libro, al final de dicho cartelón otra frase provocadora: “Su presencia en la Tierra... un imposible."... Por supuesto que no podemos afirmar que el autor del libro fuera el responsable de las anteriores afirmaciones.

Pero no sólo el título atrae las miradas, la portada es excelente. Teniendo como fondo el misterioso universo, los ojos de un extraterrestre -apenas sugerido- miran a la Tierra. Un buen trabajo de la diseñadora Laura Esponda.

¿Y quién es el hombre que se atreve a poner en duda la presencia de los extraterrestres en la Tierra? El mexicano Armando Arellano Ferro obtuvo su licenciatura en la Escuela Superior de Física y Matemáticas del Instituto Politécnico Nacional y su maestría y doctorado en astrofísica en la Universidad de Toronto. Es investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM. Su campo de actividad es el de la astrofísica estelar por medios observacionales.

Y para presentar su libro le acompaña –además de la coordinadora de la serie- la bióloga Marisol Montellano, quien cursó su carrera en la Facultad de Ciencias de la UNAM.

Marisol Montellano aclaró que los científicos no niegan la posibilidad de la vida extraterrestre: “Yo creo que sí la hay. No es que no haya vida en otros lugares sino que es poco probable establecer el contacto y una comunicación”. La científica agradeció la invitación a presentar el libro, aunque “de entrada fue una sorpresa porque soy paleontóloga de vertebrados y no sabía qué relación podía tener con los extraterrestres, no encontraba la conexión, aunque la ciencia ficción me ha gustado desde niña, me encantaba Viaje a las Estrellas, los libros de Ray Bradbury, ET y otras películas; y a los que nos encanta la ciencia ficción casi nunca nos ponemos a pensar en todo lo que habría que enfrentar para realmente tener contacto con los extraterrestres, los problemas del viaje interestelar, el costo de energía por ejemplo, y es de lo que nos habla Armando...” Finalmente encontró la conexión entre su especialidad y el tema del libro: “Si hubieran llegado los extraterrestres en la época de los dinosaurios, ¿qué impacto hubieran tenido en la Tierra?... Yo como paleontóloga salgo al campo y busco fósiles, busco evidencia de vida en el pasado. ¿Qué evidencias podrían haber dejado los extraterrestres en la Tierra y qué posibilidades tendríamos los paleontólogos de encontrarlas? Encontrar esa evidencia puede ser poco probable, ¿qué debería encontrar un paleontólogo para decir ‘esto no es de la Tierra, esto viene de fuera’?... Bueno, sí pude relacionar la paleontología con el tema de los extraterrestres”.

Durante su intervención, el astrofísico explicó lo que le llevó a escribir sobre este tema: “A los científicos nos gusta divulgar la ciencia que hacemos, compartirla con la gente que no es necesariamente científica y que trabaja en otras áreas del conocimiento, y a lo largo de los años, dando conferencias y pláticas sobre temas astronómicos, no importaba de que hubiera yo hablado, al final la gente siempre preguntaba ‘¿qué son los hoyos negros?’ y ‘¿existen los ovnis?’ Entonces la sección de preguntas y respuestas se desviaba del tema original y acabábamos en un debate de hoyos negros y ovnis. Fui coleccionando preguntas del público y me fui preocupando por afinar mis respuestas. Esto me llevo finalmente a ponerlo todo en un libro.”

Sobre el propósito del texto, dijo: “Mi objetivo es informar a la gente de las actividades de la ciencia. Tarde o temprano los temas que van tocando los capítulos del libro tienen que ver con la pregunta de si existen los extraterrestres y, en particular, si esos extraterrestres han podido alguna vez tener presencia en la Tierra. El libro busca ofrecer una lectura alternativa a la gente, en los medios -las revistas, los periódicos, la televisión, el internet- encontramos con una ligereza sorprendente supuestas evidencias de la existencia de ovnis y de la supuesta presencia de los extraterrestres en la Tierra, y lo presentan tan a la ligera que la gente ha acabado por acostumbrarse y por considerar estas cosas no nada más como producto de la ciencia ficción sino como una verdad casi absoluta, y eso desde el punto de vista científico es preocupante, entonces el libro trata de ofrecer un discurso paralelo e informar a la gente por qué esas cosas no son posibles a los ojos de la ciencia.”

Sobre la estructura del libro, el autor expresa: “El libro puede leerse de dos maneras. El lector ordenado –el que empieza por la primera página y se va a lo largo del libro hasta que lo termina- va a notar que durante los primeros cinco capítulos los extraterrestres no aparecen por ningún lado, puede preguntarse ‘¿y el tema del libro?’ Los extraterrestres aparecen por el capítulo seis, al lector desesperado, que esté ansioso por entrar en el meollo le recomiendo que comience por el capítulo seis; sin embargo, si aceptan mi sugerencia, yo les recomiendo que lo lean en orden, en los primeros capítulos se plantean preguntas que son relevantes al asunto de los extraterrestres.”

Efectivamente, en los primeros capítulos encontramos temas como la edad de la Tierra, las condiciones químicas y físicas de la Tierra primitiva, la formación del sistema solar, nuestro lugar en el universo, el tamaño de nuestra galaxia, la estructura del universo, las condiciones astronómicas que permitieron la aparición de la vida en nuestro planeta y el descubrimiento de planetas extrasolares.

En el capítulo seis nos encontramos con una exposición acerca de los problemas a enfrentar para lograr el viaje interestelar, escribe el autor: “Desafortunadamente tal vez, los vecinos cósmicos, donde quiera que estén, aun si no estuvieran tan lejos, no pueden correr a hacernos una visita de cortesía y nosotros a ellos tampoco.” Distancias, combustible y costos son los problemas a enfrentar.

¿Están interesados los científicos en encontrar vida extraterrestre? Ese es el tema del capítulo siete. Las revistas de misterios, enigmas e incógnitas presentan un engañoso perfil acerca de la “ciencia oficial”, conocemos la imagen que de la ciencia y de los científicos presentan los insolitólogos en general y los ufólogos en particular, lo que resulta poco común es leer lo que al respecto piensan los científicos mismos, escribe Armando Arellano:

“Es frecuente escuchar entre las personas que creen en la existencia de los extraterrestres y en sus señales en la Tierra que los científicos son incrédulos, cerrados a las posibilidades de nuevos descubrimientos, testarudos ante la posibilidad o incluso ante la evidencia (que ellos consideran suficiente) de que una civilización extraterrestre haya desarrollado más y mejor ciencia y, por lo tanto, logrado venir a vernos. Y si no de incrédulos, entonces se les califica a los científicos de encubridores de evidencias, como si los científicos tuvieran algún interés, nunca explicado por sus detractores, en ocultar y mantener en secreto el paso por la Tierra, presente o pasado, de seres de otros mundos... Los juicios sobre la actitud de los científicos son injustos e injustificables. La comunidad científica está interesada en encontrar evidencias de vida extraterrestre, ha hecho grandes esfuerzos y ha invertido mucho tiempo, creatividad y dinero en detectar señales de vida del exterior o, al menos, para enviar señales de nuestra existencia.”

La detección de vida extraterrestre inteligente, vía ondas de radio, es el tema de este séptimo capítulo.

Al menos el astrofísico Armando Arellano Ferro lo tiene claro: La descripción del Universo, su estructura, su tamaño y sus leyes nos empuja inevitablemente a una sola conclusión: no es posible que haya habido jamás seres vivos e inteligentes de origen extraterrestre en nuestro planeta. Esta conclusión la expone y desarrolla en el capítulo ocho.

Los principales argumentos de los convencidos de las visitas de los grises a nuestro planeta son respondidos en la parte final del libro, el autor nos explica por qué para la ciencia no basta con fotografías y videos (incluso nos informa que en el Instituto de Astronomía de la UNAM, se han llevado a cabo talleres sobre trucaje de fotografías de ovnis); por qué no son válidos los testimonios de quienes aseguran haber entrado en contacto con los buenos hermanos del espacio; por qué las obras, esculturas y pinturas de antiguas culturas no demuestran que los extraterrestres las contactaron; y por qué no es posible para nadie, para ninguna civilización -por adelantada científica y tecnológicamente que sea- viajar a la velocidad de la luz (argumento que al parecer nunca entenderán los ufólogos crédulos).

Los especialistas en fabricar paradojas no están acostumbrados a que los científicos den respuestas tan firmes y contundentes, no están acostumbrados a que los científicos levanten la voz y aclaren su postura, todo esto lo hace Arellano Ferro y por ello es que logra un libro sumamente interesante.

Sé que los argumentos del libro podrán dejar fría a mucha gente –dijo al final-. Sé que habrá mucha gente que asegure que hay extraterrestres en la Tierra. Los invito a leer en orden el libro, sopesar las razones, utilizar su razón, finalmente el libro es una herramienta para que el lector se arme de algunas razones y de algunos argumentos basados en nuestra experiencia científica para entender por qué no es posible que los extraterrestres hayan llegado a la Tierra; y desde luego mi esperanza es que la lectura sea divertida.

No importa que la evidencia sea poco convincente, los coleccionistas de imágenes de ovnis continuarán su labor sin ser perturbados, ya que como el mismo Arellano escribe:

Siempre habrá quien prefiera buscar en la oscuridad del dogma y el mito, y no a la luz de lo predicho y comprobado, siempre alguien para quien la exigencia de pruebas que pasan duros escrutinios es una necedad, alguien que se conforma con lo superficial de haber oído, haber creído ver, haber oído que alguien creyó ver, o quien se deslumbra por una prueba fabricada o superficialmente estudiada. A ellos quizá no logremos convencerlos nunca de que la fantasía no basta para desarrollar el conocimiento firme.

viernes, agosto 12, 2005

EL FABRICANTE
(Cuarta parte)


De lo que llevó al ostracismo a Papadópulos


Papadópulos, más que ningún otro, ha amenazado con causarnos un eterno dolor de cabeza.

La historia podría ser muy diferente. Afortunadamente para nosotros sus estúpidos colegas no quisieron escucharlo, sus trabajos habrían desvelado muchos misterios acerca del universo; por supuesto Papadópulos apenas si se encontraba cruzando la línea que separa la ignorancia del conocimiento, pero era un buen principio...

Los historiadores podrán saber, gracias a una carta escrita por su último aprendiz, sobre el estado depresivo en que se encontraba el alquimista al ser ridiculizado por los Filósofos de la Naturaleza que veían la oportunidad de expulsarlo de la Academia; su expulsión se debió oficialmente a “la locura que se ha apoderado de nuestro colega y amigo, este deterioro de sus capacidades intelectuales nos obliga a pedir que abandone este recinto a la brevedad posible, de no hacerlo nos expondríamos a ser víctimas del desprestigio ante los ojos de otras instituciones”, la verdad es que sus “colegas y amigos” envidiaban los aportes a la Filosofía de la Naturaleza hechos por un solo hombre.

Reproducimos parte de la carta que el aprendiz le envió a su mejor amigo:

“...Sabes bien que me encantaría estar contigo y ayudarte en tus investigaciones, para mí eres más que un hermano, nos conocemos desde niños y me hizo muy feliz el hecho de compartir contigo el mismo gusto por el estudio de la naturaleza, sin embargo, no podía desperdiciar esta oportunidad; permanecer a lado del maestro Papadópulos me será más útil que permanecer en la Academia –aunque te muestres renuente a aceptarlo-, como te he explicado considero que es el más importante filósofo de la naturaleza que haya existido, y puedo asegurarte que no exagero, no te dejes llevar por las estupideces que se comentan en la Academia, lamentablemente el principal centro de saber en el mundo se ha convertido en un circo. Papadópulos ha hecho avanzar la filosofía de la naturaleza como nadie lo había hecho y eso no lo puedes negar. Sus investigaciones acerca del éter (sustancia que impregna todo el universo y que permite a la luz de las estrellas llegar hasta nuestro planeta) lo hicieron saltar a la fama, sus descubrimientos al respecto no fueron nada en comparación con lo que vino. Su tratado sobre el origen de la vida hizo dar un giro total a todo lo que se pensaba al respecto; demostró la existencia de la entelequia (energía vital que anima a los seres vivos) y tiempo después dio lo que muchos pensaron que sería el golpe más importante de su carrera: controlar la energía vital, lograr animar materia inorgánica o inerte. Pronto vendría su ‘herejía’, el escándalo no se hizo esperar cuando anunció su nuevo proyecto de investigación: la materia que constituye y anima a los dioses. Quienes envidiaban sus logros y que no pasaban de ser más que simples repetidores de lo que los maestros antiguos habían dicho, trataron de acabar con su admirable carrera. Desgraciadamente casi lo consiguieron, un halo de desprestigio lo cubrió. Por supuesto que la incapacidad de los mediocres para avanzar a su gran velocidad no lo ha detenido. Pero mejor será que no continúe, todo eso lo sabes. Lamento que creas lo que nuestros mezquinos maestros comentan sobre él, sabes que te aprecio, es por ello que te mantendré informado acerca de sus nuevas investigaciones y descubrimientos, y te ruego que analices objetivamente los datos que te enviaré, no los veas con prejuicios, recuerda que la búsqueda de la verdad es lo que nos llevó a ingresar a la Academia. Quisiera que Papadópulos publicara sus nuevos datos, lamentablemente se muestra renuente a hacerlo, pero no creas que por alguna especie de miedo a ser atacado con más fuerza, su renuencia se debe a un sentimiento de desprecio por la estupidez no sólo de los miembros de la Academia sino de la mayor parte de los seres humanos; el maestro se ha vuelto un tanto misántropo, aunque dice que no todos los seres humanos son idiotas y que es por ellos que continúa con su labor, a veces habla como dándome a entender que no es del todo humano, pero mejor en otra ocasión te escribiré al respecto, no quiero que pienses que estoy enloqueciendo...”

Sabemos, por cartas posteriores, que Papadópulos le reveló a aquel estudiante que se le unió todos los conocimientos necesarios para poder hacer dioses. Desgraciadamente no todo está escrito, todavía tenemos que trabajar arduamente para que los científicos e historiadores del futuro consideren a Papadópulos un alquimista más, un hombre que como tantos otros equivocó el camino. De nuestra cuenta corre que, en el futuro remoto, sus escritos provoquen, en algunos casos, una leve sonrisa, en otros, una sonora carcajada, pero en todos un sentimiento de lástima ante el “oscurantismo que imperaba en ese momento, y que afortunadamente ha sido superado”.

El materialismo que se avecina será nuestra mejor arma.

jueves, agosto 11, 2005

EXTRAÑAS LUCES EN EL CIELO



¿Cómo ves? es una revista de divulgación científica de la UNAM, su primer número salió a la venta en Diciembre de 1998.

En ¿Cómo ves? participan profesionales de la divulgación de la ciencia, así como investigadores y profesores de la UNAM, la revista está dirigida a jóvenes estudiantes de bachillerato y primeros años de licenciatura.

En el primer número, su director, José Antonio Chamizo Guerrero comentaba: “¿Cómo ves? es una invitación para ver, para ver el mundo como la ciencia lo ve. Esta forma de ver no es ni mejor ni peor que otra, ni más correcta, ni más falsa, ni más divertida o aburrida, ni más fácil o difícil. Es, sin embargo, una forma de ver poderosa, una forma que, como sabes, ha transformado el mundo...”

Algunos de los artículos de ese primer número son: El mosaico de Penrose, Lluvia ácida, Televisión digital, Antes y después de Dolly... y Extrañas luces en el cielo.

Luis Bernardo Pérez, quien se dedica al periodismo científico y a la crítica cinematográfica, fue el encargado de escribir acerca de los OVNIs.

Luis Bernardo apunta: “¿Quién entiende a los científicos? ¿Por qué la mayoría no acepta que los objetos voladores no identificados, los ovnis, sean naves extraterrestres? ¿A qué se debe a que tanto astrónomos y físicos de renombre continúen mostrando una actitud desconfiada cuando se habla de este fenómeno? ¿No hay acaso suficiente evidencia como para comenzar a creer en la presencia, aquí en la Tierra, de seres de otros mundos?”

A continuación habla acerca de las grandes cantidades de fotografías, videos y testimonios que se han acumulado desde hace varias décadas, entonces se pregunta “¿Puede acaso tanta gente estar equivocada? ¿No deberían los científicos mostrar una actitud más abierta ante este fenómeno y aceptarlo como un hecho?”

Explica la confianza de algunos astrónomos en que existan varias civilizaciones con un alto nivel tecnológico, pero “...el hecho de que algo sea probable o razonable no significa que sea cierto... Hasta hoy, ninguna de las numerosísimas 'evidencias' aportadas por quienes dicen haber visto una nave de otro planeta o haber tenido contacto con una criatura del espacio exterior resiste el más superficial de los análisis.” Cita a Asimov: “Las personas que aseguran haber visto una nave extraterrestre o haber estado dentro de una nunca presentan ningún botón, trapo, hoja de papel o cualquier objeto que dé sustento a su relato.” En otras palabras, la única evidencia válida para probar la supuesta presencia de extraterrestres en nuestro planeta es algún material claramente no terrestre (lo que los ovnílogos escépticos llaman el objeto ufológico permanente).

¿Y qué hay de los contactados como Meier o Adamski?: “Tampoco resultan probatorios los 'mensajes' que se asegura los extraterrestres han enviado a la humanidad a través de algunos de los 'contactados'. Tales mensajes nunca contienen información nueva o desconocida por nosotros, casi siempre son bienintencionados pero ingenuos llamados a la paz mundial o advertencias sobre el deterioro ecológico. Por lo general, dichas 'revelaciones' expresan ideas que, de manera bastante sospechosa, coinciden con el nivel cultural y académico del ‘contactado’”.

El ufólogo escéptico Héctor Chavarría desde hace mucho enunció que “el mensaje de un ‘contactado’ jamás ha excedido, ni excederá, el nivel de sus propios conocimientos”.

¿Cuántas veces han comentado los crédulos que “los científicos aseguran que existe sólo lo que ellos saben o ven”? Al respecto Luis comenta: “Así pues, no es que los científicos sean unos necios sin imaginación, incapaces de mirar más allá de su nariz. Ellos saben como nadie lo vasto y sorprendente del Universo. Reconocen también la existencia de muchísimos aspectos de nuestra realidad que nuestra inteligencia no ha sido capaz de comprender todavía. En su opinión, la mente debe permanecer abierta a todas las posibilidades y a todas las ideas, aunque en principio suenen descabelladas o ridículas.”

Al final explica en pocas palabras lo que para él significa ser escéptico: “El verdadero escéptico no es aquel que simplemente rechaza aquello que no comprende o no puede demostrar. La clave de esta actitud no se encuentra en la negación, sino en la duda. El escéptico no da por sentado nada y se esfuerza por analizar, con la mayor objetividad posible y sin prejuicios, cualquier pieza de evidencia, siempre que la haya.”

Luis Bernardo explica en cuatro pasos cómo se puede trucar una fotografía de un OVNI.

El artículo me parece bueno y, al igual que en el trabajo de Miguel Ángel Herrera, se explican conceptos importantes.

martes, agosto 09, 2005

Marcos 16:15

A Jimmy Urías, por su amistad


I.

Cuando imitamos a alguien estamos transmitiendo algo. Ese “algo” puede a su vez transmitirse una y otra vez hasta cobrar vida propia y puede llamarse idea, orden, conducta, información... No obstante, si deseamos investigarlo a fondo, deberemos encontrar un nombre para definirlo. Afortunadamente el nombre existe: se llama “meme”.


Durante todo el trayecto la sangre no dejó de fluir.

Una vez en órbita, esferas e hilillos del vital líquido flotaban y danzaban como siguiendo una música lenta y mística ante los asombrados ojos de los astronautas.

Algo dentro de ellos vibró siguiendo aquel baile enajenante. Algo que nunca habían experimentado pero que los turbó sobremanera. Soledad. Vacío. Éxtasis. Abandono del cuerpo y de la voluntad.

El rostro sufriente del hombre del que desconocían todo, los impresionó sobremanera. Sus ojos suplicantes debían significar algo, algo que no alcanzaban a comprender. De pronto tuvieron la certeza de que ellos, de alguna manera, habían sido los responsables del sufrimiento y muerte del hombre representado en aquella escultura.

La salud mental de los astronautas fue puesta en duda ya que no se contaba con pruebas materiales: el desvanecimiento de aquella sangre fue tan misterioso como su aparición.

Haber viajado por cuatro mini-ciclos les había provocado una gran tensión, sus mentes estaban agotadas. Afortunadamente la misión se había cumplido, como era de esperarse se les pidió, mejor dicho, se les exigió guardar silencio, el “milagro” no debía divulgarse.


MEME: Elemento de una cultura cualquiera digno de ser transmitido por procedimientos no genéticos. Se considerará meme toda información susceptible de ser copiada por un procedimiento que, a grandes rasgos, se pueda denominar “imitación”.


La pieza era extraordinaria.

-¡Hermosa! -exclamó Xólotl, el encargado de montar la exposición.

-Si, ¿y quién se supone que es? -Cuestionó Kev, su joven ayudante.

-Jesucristo.

-Mmmm.

-Seguramente el nombre no te dice nada, pero se supone que para muchos era Dios.

-¿Qué es eso?

En el rostro de Xólotl se dibujó una enorme sonrisa, mucho tiempo atrás las religiones habían pasado a formar parte de la historia, de esas partes de la historia que no se divulgaban con frecuencia y que muchos se empeñaban en borrar.

Xólotl era experto en el tema, desde que estudiaba en la Universidad se había interesado en investigar sobre los cultos de la antigua humanidad. Un tema del que conocían sólo unos cuantos iniciados: neuroteólogos, psicólogos y gente del gobierno.

La neuroteología era la rama de la memética dedicada a estudiar ciertos memes: los memes religiosos.

La nueva humanidad no sabía de religiones ni del concepto de Dios.

Xólotl estaba ansioso de hacer públicos todos sus conocimientos. Se sentía realmente emocionado de poder platicar con Kev, un muchacho que estaba entrando en la adolescencia.

Unos intervalos temporales antes no hubiera podido, 2000 ciclos atrás el gobierno había prohibido hablar de religión a los niños y a los jóvenes, y desde hacía 978 ciclos ningún adulto podía escuchar del tema, se temía que algunos pudieran ser demasiado impresionables y que eso trajera como consecuencia una nueva “epidemia”.

Virus. Las religiones, para la memética en general y la neuroteología en particular, lo eran.

-Bien... seguramente has escuchado hablar de la Tierra, ¿no?

-¿El lugar en el que vivió la antigua humanidad?

-¡Exactamente! Pues en aquel lugar la gente tenía religiones... creencias mágicas -el rostro de Kev reflejaba su extrañeza ante aquellas palabras, ante aquellos conceptos de los que nunca le habían hablado en la escuela-. Muchos creían que el universo tenía un... diseñador, un constructor... pero no sólo eso, diversos grupos aseguraban que aquel diseñador les había revelado su voluntad...

-¡Guauu! -Balbuceó Kev con verdadero asombro a pesar de no entender del todo lo que explicaba Xólotl.

-Pero viene lo mejor... una de estas religiones, la llamada católica, aseguraba que el creador del universo había tenido un hijo con una muchachita llamada María...

-¿Estás bromeando?

-No, la ingenuidad no tenía límites. Pues el hijo de Dios y de María fue crucificado, y supuestamente resucitó al tercer día.

-¿Es el de la figura?

-Sí...


Memeplexes: Grupos de memes que se replican conjuntamente. Complejos de memes coadaptados. La esencia de cualquier memeplex consiste en facilitar que los memes que contienen se repliquen mejor como parte de un grupo que individualmente.


Xólotl se alteró cuando le dieron la noticia.

¡Demonios! Demasiado trabajo le había costado que la prohibición se aboliera. La historia de las religiones al fin podía llegar al gran público.

Por supuesto que no hizo todo el trabajo, un numeroso grupo de psicólogos había logrado presionar a los legisladores.

“No habrá problema -explicaron- no hay posibilidad alguna de que las religiones puedan resurgir, ahora se sabe que vivimos en un universo -y citaron a un famoso científico- autocontenido, sin un borde espacial, sin principio ni final en el tiempo, y sin lugar para un Creador.”

Prometieron darles respuesta y Xólotl se sorprendió cuando seis mini-ciclos más tarde recibió un comunicado en el que no sólo le anunciaban su triunfo sino que, además, le encargaban que montara una exposición -posiblemente permanente- en la que se mostraría al gran público lo que hasta ahora se le había ocultado: la historia de las religiones.

El proyecto fue creciendo al grado de haberse construido un edificio especialmente para la exposición. El Museo de las religiones se convertiría en unos mini-ciclos en una realidad.

Susan era algo más que una joven atractiva, conocía de religiones más que cualquier otra de sus colegas; estaba al frente de la sección dedicada al catolicismo, su ex novio era un artista plástico talentoso y por ello le había encargado que construyera el enorme Cristo que ocuparía la pared principal, no le dio indicaciones de ningún tipo, confió en su creatividad.

Aquella figura, después de vivir por varias fracciones de mini-ciclos en la mente y en las placas hologramáticas de Richard, se materializó y el resultado fue mejor de lo esperado.

Richard Malow era considerado una leyenda viviente, un artista extraordinario; tenía el suficiente poder económico como para permitirse el lujo de vivir completamente solo en una estación orbital que giraba alrededor de Kepler, el cuarto planeta de aquel sistema solar. El museo bien podría haberse ahorrado una suma bastante respetable si hubiera encargado el diseño y construcción de aquella pieza a cualquier otro artista, pero la idea de Susan era que la escultura principal de su sección fuera realizada por “uno de los grandes”; ahora sólo era cuestión de transportarla de la estación orbital al museo. Aquel Cristo viajaría a través del espacio por cuatro mini-ciclos hasta su destino, en el que sería admirado nuevamente por los hombres, la nueva humanidad escucharía de su nacimiento virginal y de sus milagros.

Una verdadera resurrección.

Malow había aceptado realizar la escultura sin pensarlo mucho, y la razón no había sido Susan. El excéntrico artista tenía un gran olfato para los negocios y para las relaciones públicas, su peculiar forma de vida lo demostraba. Malow intuía que lo del museo de las religiones no era un proyecto cualquiera.

Lo del supuesto milagro había puesto tan nerviosas a las autoridades que aun antes de investigar ya trataban de armar una explicación oficial, “por si la noticia logra infiltrarse”.

La mentira oficial en la que se estaba trabajando diría –más o menos- lo siguiente: Los tres hombres fueron revisados por los especialistas y consideraron que se trataba de agotamiento mental. Viajaron un mini-ciclo más de lo previsto.

La verdad es que los astronautas habían viajado el tiempo previsto y sin ningún contratiempo -exceptuando el supuesto milagro, claro está-. A Xólotl se le informó lo que realmente se haría: revisar la pieza...

-Hemos considerado que no perdemos nada con hacer un análisis minucioso.

-Están cometiendo un error... Si el gobierno está preocupado por una nueva epidemia lo que menos debe hacer es darle importancia al asunto, no se trata más que de una confusión, los astronautas tuvieron una alucinación...

-Esa es su opinión... Mire... todo lo referente a los análisis será confidencial, el público no sabe ni sabrá de la historia que contaron los astronautas ni de los estudios que realizaremos...

-No hay ninguna probabilidad de que el “milagro” sea verdadero, ¿sabe usted cuántas piezas que supuestamente también sangraban de forma sobrenatural fueron reportadas e investigadas minuciosamente por la antigua humanidad?

-Sí, leí el reporte...

-Entonces sabe perfectamente que a todos esos casos se les encontró una explicación racional: algunos fueron fraudes y otros confusiones...

-Existe otra posibilidad.

-¿Cuál? -Preguntó Xólotl no sin cierto temor.

-Que la ciencia de la antigua humanidad fuera lo suficientemente primitiva como para no haber realizado una investigación medianamente aceptable... además, sabe que existieron varios grupos de “escépticos organizados” que se ocupaban más de negar que de investigar...

-No es así, el objetivo de esos grupos era el de encontrar la verdad.

-No estoy de acuerdo con usted... La historia de grupos como el Centro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia o la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica es bastante clara al respecto: negar todo aquello que la ciencia no pudiera explicar.

-Está usted equivocado, los escépticos...

-No voy a discutir con usted ese punto... Los análisis se llevarán a cabo y punto.

-¿Usted cree que el Cristo sangró milagrosamente mientras era transportado al museo? -Cuestionó Xólotl con una sonrisa que significaba muchas cosas: burla, desesperación, sarcasmo, indignación... pero también verdadera curiosidad...

-Para serle sincero... sí.

La respuesta lo dejó sin habla, tenía ante sus ojos al primer cristiano después de 2312 ciclos.


La transmisión de los memes se realiza longitudinalmente por vía generacional aunque también puede hacerse horizontalmente, como los virus de una epidemia... Dawkins acuñó el término “virus de la mente” para aplicarlo a ciertos memeplexes, como son las religiones y los cultos, que se propagan a través de segmentos de población enormes, en los que los individuos emplean todo tipo de estrategias de copia cuyas consecuencias pueden tener efectos desastrosos para la población infectada.


Kev estaba fascinado con el regalo que le había hecho Xólotl. La obra realmente había capturado su atención.

La madre de Kev no estaba tan contenta, su hijo había descuidado sus obligaciones escolares y domésticas, y había pasado la tarde entera examinando aquel material. Ni siquiera había hecho una pausa para comer. ¿Qué podía tenerlo tan ocupado? Hizo una mueca al pensar en Xólotl, aquel “excéntrico” personaje seguramente estaba detrás del desesperante comportamiento de su hijo...

Kev leyó:

“Enteógenos (‘Dios dentro de nosotros’): sustancias vegetales que, cuando se ingieren, proporcionan una experiencia divina; en el pasado solían ser denominadas ‘alucinógenos’, ‘psiquedélicos’, ‘psicotomiméticos’, etc., términos que pueden ser objetados seriamente. Un grupo encabezado por el estudioso de Grecia Carl A. P. Ruck propone ‘enteógeno’ como una designación que llena por completo las necesidades expresivas y que además capta de manera notable las ricas resonancias culturales evocadas por dichas sustancias, muchas de ellas fúngicas, en vastas regiones del mundo durante la pre y la protohistoria (Véase el Apéndice).”

Kev pasó rápidamente al apéndice, en éste se explicaba la razón por la que se proponía el término enteógeno. Los autores del texto afirmaban que el uso de ciertas palabras impedía comentar con imparcialidad los “trascendentes y beatíficos estados de comunión con las deidades” que muchos pueblos creyeron alcanzar mediante la ingestión de determinadas sustancias. Esas palabras (alucinógenos era una de ellas) resultaban inadecuadas porque reflejaban los prejuicios de la época. Al final del apéndice, los autores explicaban el vocablo que proponían:

“En griego, entheos significa literalmente ‘dios (theos) adentro’, y es una palabra que se utilizaba para describir el estado en el que uno se encuentra cuando está inspirado y poseído por el dios, que ha entrado en su cuerpo. Se aplicaba a los trances proféticos, la pasión erótica y la creación artística, así como a aquellos ritos religiosos en que los estados místicos eran experimentados al través de la ingestión de sustancias que eran transustanciales con la deidad. En combinación con la raíz gen-, que denota la acción de ‘devenir’, esta palabra compone el término que estamos proponiendo: enteógeno (...) Podemos hablar de enteógenos o, como adjetivo, de plantas o de sustancias enteogénicas. En un sentido estricto, sólo aquellas drogas que producen visiones y de las cuales pueda mostrarse que han figurado en ritos religiosos o chamánicos serían llamadas enteógenos; pero en un sentido más amplio, el término podría también ser aplicado a otras drogas, lo mismo naturales que artificiales, que inducen alteraciones de la conciencia similares a las que se han documentado respecto a la ingestión ritual de los enteógenos naturales.”

Nunca había recibido un mejor regalo. Kev estaba absorto.

Aquel adolescente tenía en sus manos “El camino a Eleusis”, un material que se había originado en el mítico planeta Tierra, el planeta en el que tenía su origen la humanidad. En dicho material Robert Gordon Wasson, Albert Hofmann y Carl A. P. Ruck exponían su solución a los misterios eleusinos.

“Durante casi dos milenios los misterios fueron celebrados cada año (excepto en uno) en beneficio de los iniciados cuidadosamente elegidos, en el tiempo correspondiente a nuestro mes de septiembre...”

¿Cerca de dos milenios terrestres?, ¿cuánto era aquello en ciclos? Kev no tenía ni idea. Pero eso no era lo importante.

Leyó en voz alta las palabras de Wasson: “¿Qué no darían nuestros estudiosos de la antigüedad clásica a cambio de la oportunidad de asistir al rito en Eleusis (población situada al oeste de Atenas), de hablar con las sacerdotisas? Llegarían a los recintos, entrarían a la cámara sagrada con la reverencia emanada de los textos que han venerado a lo largo de milenios. ¡Qué propicio sería el estado de su espíritu si se les invitara a compartir la poción!...”

Wasson jamás imaginó que sus palabras llegarían a ser leídas a años luz de la Tierra. Xólotl estaba a punto de ingerir la poción... Kev también lo haría...

* * * * *

Los cuestionarios y las pruebas psicológicas parecían no tener fin, los tres astronautas tuvieron que padecer la tortura de responder a los miles de cuestionarios. Pero eso no fue lo peor, lo que realmente les angustiaba era que verdaderamente estaban confundidos; por dos motivos no habían podido hablar entre ellos sobre lo que habían visto y vivido en la nave: 1. No habían podido estar a solas, su agenda estaba apretadísima: políticos y psicólogos esperaban su turno para entrevistarse con “los apóstoles”; y 2. Porque ninguno se sentía preparado para enfrentarse al ¿milagro?

“Los apóstoles” había sido el nombre que uno de los neuroteólogos le había dado a los astronautas, su intención había sido hacer un chiste, a Xólotl no le hizo gracia.

“Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura” había ordenado Jesucristo a sus apóstoles. Todo meme suplica exactamente lo mismo: disemíname por todo el mundo y haz lo necesario para que me adopte el mayor número de personas. Por ello le molestaba que se refirieran a los tres astronautas de esa manera; estaba empeñado en minimizar cualquier temor en el sentido de que el catolicismo pudiera infectar la mente de los ciudadanos. Xólotl y otros expertos en memética también fueron interrogados un gran número de veces.

-Sr. Xólotl, usted ha insistido en que no hay posibilidad alguna de que el catolicismo resurja y entiendo que esto se debe a que considera importante para su carrera profesional el que se realice la exposición sobre la historia de las religiones... es usted egoísta, ¿no le parece?

-Creo que se me ha malinterpretado; mi éxito profesional, aunque es importante, pasaría a un segundo término si éste resultara de algún modo perjudicial para nuestras sociedades. En realidad he insistido en que se monte la exposición porque considero que el riesgo de una nueva infección mental es inexistente. Si pensara lo contrario, créame, sería el primero en sugerir que no se montara.

-Me alegra escucharlo decir eso, no esperaba otra cosa de usted; sin embargo, algunos de sus colegas no están de acuerdo con sus puntos de vista. Si le pedimos su opinión es porque usted es el experto número uno en cuanto a religión se refiere, ha sido el trabajo de toda su vida; podríamos decir que en realidad ha sido su gran obsesión: ha publicado un gran número de artículos en publicaciones especializadas y también un gran número de tratados. ¿Por qué ese interés tan -y discúlpeme el término pero me han encargado un informe completo sobre su trabajo y sus motivaciones- enfermizo?

¿Enfermizo? Xólotl no pudo evitar ponerse tenso al escuchar aquella palabra. En muchas ocasiones había pensado que su trabajo realmente le obsesionaba... aquel hombre podría tener razón al considerar enfermizo su interés en comprender las religiones.

-La gente habla bien de su trabajo y lo realiza con esmero cuando lo disfruta, cuando le agrada. Yo tengo la fortuna de poder dedicarme a lo que me apasiona, la neuroteología es para mí un placer. Eso es todo.

Mientras una gota de sudor recorría su frente, se preguntó si la última frase había resultado convincente.

-¿En qué se basa para afirmar que el catolicismo no representa un riesgo?, es más, la exposición no se refiere únicamente al catolicismo, se mostrará al público un enorme conjunto de religiones... cualquier religión o culto es un riesgo...

-Ya habíamos tratado con anterioridad el tema...

-Sí, cuando nos pedían el permiso para montar la exposición; es más, ya habíamos aceptado la conclusión de que no existía riesgo alguno, pero ahora la situación es diferente... Tenemos a tres astronautas que han sido sometidos a una cantidad enorme de exámenes psicológicos y que -como sabe- ahora están internados en una institución psiquiátrica en la que se les continúa estudiando y brindando apoyo emocional...

-Creo que exageran, la verdad es que esos hombres...

-Permítame terminar, esos astronautas reportaron un supuesto milagro y hay algo que nos llama mucho la atención, estos tres hombres no conocían nada de religiones ni de milagros y, sin embargo, informan de uno idéntico a los que la antigua humanidad reportaba, ¿cómo se puede explicar el asunto? Pero el punto al que voy es el siguiente: cabe la posibilidad, según un colega suyo, de que la gente reporte otros milagros y, además, no sólo milagros católicos, quienes se vean emocionados y perturbados ante alguna de las estatuillas o imágenes de cualquiera de los miles de dioses que se expondrán podrían aducir que les hizo algún favor, por ejemplo... eh... sanarlos.

-¿Quién es ese colega?

-Discúlpeme, pero no puedo darle esa información. Lo importante es que tiene usted colegas que nos dan puntos de vista totalmente distintos a los suyos. ¿Qué tan precisa es su ciencia, la memética, señor Xólotl?

-Bueno, es bastante precisa; lo que sucede es que muchos de mis colegas desconocen todo acerca de las religiones o de los “virus de la mente”... A ciertos memes se les llama virus de la mente ya que su replicación puede tener terribles efectos para la “población infectada”, pero no todos los memes son considerados virus, por ello la memética no se ocupa únicamente de ese tipo de memes... en realidad somos pocos los que nos dedicamos a investigar los memes que causan “infecciones mentales”, es por ello que deseaba saber quién le había dado esa información.

-Ya le aclaré que no puedo decírselo, pero supongo que aunque no conocen de religiónes y de “virus de la mente” saben de memes, y las religiones son memes.

-Memeplexes, para ser exactos.

-¿?

-Dios fue un meme muy popular en la Tierra, prosperó bastante bien; pero un día se topó con un grupo de memes que negaba su valor, tuvo que enfrentarse a las ideas de racionalistas y escépticos, y una de las maneras que encontró para sobrevivir, por lo menos entre un cierto tipo de personas, fue asociarse con el meme “te castigaré después de la muerte” o con el meme “te premiaré después de la muerte”. En resumen: el meme Dios estaba en peligro así que se alió con otros memes para proteger su existencia y nos encontramos con las dos siguientes ideas: “Si crees en Dios se te premiará después de la muerte, en el paraíso” y “Si no crees en Dios se te castigará por siempre después de la muerte, en el infierno”. Seguramente muchas personas que estaban dudando de la existencia de Dios se vieron obligadas a olvidar sus dudas, aunque sólo fuera por si acaso... En conclusión: algunos memes tienen más posibilidades de sobrevivir y seguirse replicando cuando se unen con otros, formando lo que llamamos memeplexes.

-Interesante, pero vamos al punto, de llevarse a cabo la exposición ¿habría o no riesgo de epidemia?

-Mi respuesta es un contundente NO.

A continuación Xólotl habló largo y tendido sobre las razones que le llevaban a esa conclusión, al parecer el encargado de hacer el reporte para la Comisión quedó convencido, no porque las “razones” fueran de gran peso, casi todas ellas eran especulaciones, sino porque Xólotl sabía hablar, es decir, sabía expresarse de tal manera que era perfectamente capaz de venderle cualquier meme a quien fuera.

Xólotl sabía que mentía, el riesgo de epidemia era algo real, y eso a pesar de que en el pasado ya se había logrado eliminar la idea de “Dios”.

Para combatir las religiones se habían utilizado las vacunas adecuadas. Después de un difícil nacimiento, la memética logró convertirse en una ciencia hecha y derecha cuando los hermanos Oropeza se convirtieron en los Watson y Crick de la teoría memética, es decir, cuando fueron capaces de mostrar a la comunidad científica la estructura material de los memes. Este conocimiento permitió elaborar esas vacunas con las que se logró terminar con los memes o memeplexes religiosos. La alegría y las celebraciones duraron poco, pronto se descubrió que el combate llevaría mucho más tiempo de lo que se había pensado, algunos virus mentales eran capaces de mutar y hacerse inmunes a las vacunas, los expertos trabajaron arduamente por mucho tiempo, pero el esfuerzo dio buenos frutos: las religiones habían muerto y junto con ellas “Dios”... Las autoridades no deseaban arriesgarse, para la ingeniería memética las religiones habían resultado ser el hueso más duro de roer de entre todos los virus mentales; en el pasado habían logrado deshacerse de los dioses y de sus complicados ritos, pero eso no garantizaba un nuevo triunfo en el futuro... Xólotl trataba de convencer a su gobierno de que la exposición se realizara no porque le interesara que el gran público tuviera acceso a toda esa exquisita información, como había dicho, sino porque deseaba llevar a cabo varios experimentos.

En primer lugar estaba deseoso de ser testigo de primera mano de cómo prosperan las religiones, era casi como ver el nacimiento de las creencias mágicas desde el principio, los memes o memeplexes que más le había interesado estudiar eran las religiones; siempre le había molestado tener que hacerlo a través de los tratados de historia. La evolución de estos virus era otro de los misterios que deseaba investigar a fondo...

Su apasionamiento llegó a tal grado que había planeado enseñar a varios grupos de niños algunas de las religiones que conocía mejor, sin el consentimiento de las autoridades por supuesto.
Afortunadamente se acababa de abolir la ley que prohibía hablar de religión a los niños y jóvenes y, por supuesto, el gobierno le había encomendado lo del museo de las religiones. ¿Qué más podía pedir? Podía hacer su estudio sin temor a ser castigado. No permitiría que el supuesto Cristo sangrante le echara a perder la fiesta.

Su principal interés desde que se había producido el “milagro” era entrevistarse con los astronautas, ¿qué habían visto en realidad?, si se trataba de una alucinación ¿por qué había sido precisamente esa?, obviamente no consideraba seriamente la posibilidad de que el milagro fuera real.

Quería entrevistarse con ellos, o mejor dicho, tenía que entrevistarse con ellos.


Cuando examinamos las religiones desde un punto de vista memético, podemos comprender el éxito de las mismas. Su progreso se debe a que sus elementos se fueron agrupando de modo que unos apoyaban a los otros y, por otra parte, comprendían una serie de trucos que les permitieron sobrevivir en millones de cerebros, libros y edificios para su posterior transmisión repetitiva.


Kev no pudo evitar soñar con lo leído aquella tarde: el mito detrás de los misterios eleusinos.

Una diosa lloraba desconsoladamente. Sus lamentos impedían la tranquilidad de Kev, quien se revolvía en sus sábanas.

Se trataba de la Madre Tierra, la diosa Deméter.

No había poder humano o divino que pudiera hacer que su sufrimiento llegara a su fin. Nada podía detener sus lágrimas.

Y es que algo terrible le había sucedido. Kev se siente frustrado pues nada puede hacer al respecto, nada puede hacer para aminorar la congoja de aquella hermosa diosa.

¿Qué cosa tan terrible podría haberle sucedido como para no parar de lamentarse? La pequeña y hermosa Perséfone, su hija única ya no estaba a su lado. Hades, el señor de la Muerte deseaba convertirla en su esposa. Por ello es que fue raptada mientras recogía algunas flores.
Pérsefone gritó, gimió, pidió auxilio... Presenciar aquella escena hizo que Kev comenzara a sudar.
Pero Perséfone no pudo evitar ser secuestrada por el cruel Polidegmón.

Deméter con el corazón lastimado comenzó a vagar... Por mar y tierra buscó desesperadamente a su hija. El éxito no coronó sus esfuerzos.

La diosa, con el alma atormentada, decide viajar a tierras habitadas por seres humanos; así es como llega a Eleusis, no sin antes hacer lo necesario para no ser reconocida por los mortales. Logra ocultar su verdadera identidad dándose apariencia de anciana.

Una vez ahí, decide sentarse en el pozo de la ciudad. Las cuatro hijas de Celeo, el rey de aquella tierra, se percatan de su presencia y la interrogan. Deméter las conmueve con la falsa historia que les cuenta y termina siendo invitada al palacio. Ahí Metanira, mujer del rey, le pide que críe al niño que los dioses le han enviado tardíamente. Después de prometer cuidarlo, Deméter lo toma en sus brazos...

Con el tiempo, la diosa abandona su aspecto senil y termina revelando su identidad, entonces pide que se le construya un templo en el que se llevaran a cabo sacrificios para aplacar su ánimo. Pero será inútil... su dolor no podrá ser calmado de esa forma.

La diosa llora, se muerde los labios, aprieta los puños y maldice...

La respiración de Kev se acelera pues en los ojos de la diosa nota la mezcla de dolor y de ira que la embarga.

Celeo, temeroso, manda construir un templo y un altar para la diosa que ha estado viviendo entre ellos.

Cuando terminan de construir el templo, Deméter decide habitar en éste.

Aquel lugar es víctima del dolor de la diosa. La tristeza, el coraje, la impotencia y la desesperación que siente ante el rapto de su hija, le hacen convertir aquella tierra en infértil... Los seres humanos comienzan a morir de hambre.

Pero los sollozos por aquella mortandad no sólo provienen de los seres humanos, aquellos que habitan las alturas también se lamentan por la forma en que la diosa ha actuado.

El preocupado Zeus decide intervenir, pues de no hacerlo, los dioses se verían privados de las ofrendas y sacrificios de los hombres.

Zeus manda llamar a Deméter. Pero la diosa no se deja persuadir, inútiles resultan todos los regalos y dones que le ofrecen los dioses que actúan como mensajeros. Manifiesta sus condiciones de forma clara: para subir al Olimpo y permitir que los hombres no mueran de hambre, tendrán que devolverle a su hermosa Perséfone.

Hermes acude a hablar con Hades, quien deja que Perséfone se reúna con su madre.

Madre e hija sienten infinita felicidad una vez que se encuentran.

Se abrazan, se besan, se miran a los ojos y ríen a carcajadas... Kev comparte aquella alegría. La congoja abandona el alma de Deméter. Hay lágrimas, pero ya no son de tristeza sino de júbilo y felicidad.

Zeus le hace saber a Deméter que será honrada entre los dioses y que su hija pasará una parte del tiempo con ella, y la otra con Hades; Deméter no se opone.

Entonces, gracias a la diosa, de la tierra antes estéril surgen, además de espigas de cebada, los frutos de los que dependen los hombres.

A continuación Deméter enseña a los mortales las ceremonias sagradas que no podrán ser reveladas a cualquiera.

Al fin Kev puede dormir tranquilamente...

* * * * *

A Xólotl le parecía una exageración, las altas esferas del poder habían decidido mantener recluidos a los astronautas en una institución psiquiátrica. El hecho era simple: únicamente un chiflado podría aceptar que Dios había tenido un hijo con una muchachita, únicamente un desquiciado creería que un simple hombre era Dios, únicamente un loco creería en Dios.

Las cosas no podían ser tan fáciles. A Xólotl le interesaba llegar al fondo. ¿Por qué tanta gente había creído en la existencia de Dios? ¿Por qué el meme-Dios había tenido tanto éxito?

Demasiada gente matando, cometiendo terribles crímenes, destruyendo civilizaciones... y todo en Su nombre. Estaba ansioso de dejar la teoría y los libros a un lado y navegar experimentalmente en aquel fascinante mundo de las religiones.

Las vacunas pueden resultar peligrosas si no son aplicadas por expertos, Khan fue encontrado sin vida por los otros dos astronautas. La vacuna busca las redes neuronales afectadas y las destruye, al mismo tiempo comienza a sembrar nuevas neuronas. De no ser supervisado todo el proceso, el resultado podía ser el que se observaba en Khan. Las redes neuronales del astronauta habían sido destruidas sin ton ni son.

De dónde había sacado la vacuna no era el único misterio. ¿Había querido curarse o se trataba de un suicidio?, ¿habían querido curarlo o se trataba de un asesinato?

La hipótesis de que se había tratado de un asesinato contaba con muchos seguidores aunque a Xólotl no lo convencía, ¿matar a uno y dejar vivos a los otros dos?, ¿por qué no matar a los tres?

Lo importante es que se trataba de una muerte de la que se podía acusar directamente a Dios. Apenas hacía su aparición y ya andaba causando estragos. Vaya tarjeta de presentación, pensó Xólotl.

El experto en memética no sabía si se trataba de un suicidio o de un asesinato, pero consideraba que aquel astronauta había tenido motivos suficientes para terminar con su vida: las autoridades estaban actuando de manera exagerada, los astronautas estaban siendo sometidos a una enorme presión, y después de contestar más 900 cuestionarios comenzaron a creer que realmente habían enloquecido. Estaban exhaustos y los exámenes médicos amenazaban con no terminar nunca.

"Posiblemente epilepsia, en todo caso hay que investigar en ese sentido", comentaron los médicos que estaban a cargo.

Xólotl se estaba poniendo la soga al cuello, al enterarse del suicidio pensó que su oportunidad de tomar a Dios de una vez por todas por las solapas estaba a punto de desaparecer; pidió que le permitieran investigar... Tuvo que hablar. Poner al tanto a las autoridades de todas las investigaciones secretas que había realizado fue lo único que se le ocurrió, todas ellas eran bibliográficas ya que nunca tuvo el valor suficiente para experimentar...

Saber demasiado acerca del asunto fue su mejor arma, posiblemente era el único que podía ayudar a desentrañar el misterio. Tendría que exponer sus razones, sus argumentos y las causas por las que deseaba platicar con los astronautas. La Comisión lo escucharía con atención.

Habló de memes, química cerebral y recompensas psicológicas.

Para su frustración, no obtuvo el permiso de entrevistarse con los astronautas, pues prefirieron que los psicólogos que creían que sí había peligro, que sí había posibilidades de un resurgimiento, de una epidemia, se encargaran del asunto. Pero no todo estaba tan mal, de cualquier manera tenía permiso para investigar libremente el asunto de las religiones; específicamente -y esto lo llenó de una enorme alegría- tenía permiso de experimentar con drogas y con alucinógenos.

Sabía que había sustancias capaces de provocar experiencias religiosas, la antigua humanidad había visto el rostro de Dios, había hablado con Él. Xólotl sabía –creía- que todas esas experiencias no eran objetivas, pero eso no era lo importante, lo importante era que quienes ingerían aquellas sustancias creían contactar con Dios.

Primero experimentaría con “voluntarios” y después con él mismo.

Los “voluntarios” necesarios serían algunos de los condenados a muerte, es decir, todos aquellos que habían cometido algún delito menor o mayor. No había cárcel o su equivalente en esta sociedad, todos aquellos que eran sorprendidos violando la ley eran condenados a muerte casi de inmediato. La ley daba a todo acusado un plazo de 13 continuidades temporales para demostrar su inocencia, de no poder hacerlo...

Xólotl sabía que su estudio no sería tomado en cuenta por sus colegas, argumentarían que la muestra no era la adecuada; los hombres, mujeres y niños con los que experimentaría eran delincuentes, criminales, renegados, inadaptados, enfermos mentales. ¡Al diablo con los detalles!
Cuando aquellos sujetos dejaran de ser útiles para la investigación de Xólotl, serían eliminados.


II.

Los memes pueden tomar las riendas de la conducta sexual de muchas formas. El sexo significa intimidad, y la intimidad significa compartir los memes.

“Bendita tú entre las mujeres... El Espíritu Santo vendrá sobre ti... Has hallado gracia cerca de Dios... Concebirás en tu seno, y parirás un hijo...”

Aquellas palabras fueron repetidas no mil sino un millón de veces. Era un fraude, una locura... Lo único que se sabía con certeza es que esperaba un hijo, realmente estaba embarazada.

El embarazo no demostraba aquello, era una jovencita embustera dispuesta a inventarse esa sucia mentira con tal de pasar por encima de la ley. No estaba casada y por lo tanto la ley la obligaba a abortar. Los embarazos fuera del matrimonio o en menores de 25 ciclos estaban prohibidos.

Aquella joven de 21 ciclos había sido enviada a reparar el nuevo telescopio espacial, un trabajo rutinario, algo que ya había hecho con anterioridad. El viaje duraría varias continuidades temporales, iría sola. Ninguna nube había sido vista en el horizonte y, sin embargo, la historia que había repetido no mil sino un millón de veces estaba amenazando con convertirse en un verdadero dolor de cabeza.

Al principio fue fácil negar el nuevo milagro. Pronto hubo más casos.

Astronautas que juraban haber sido violadas por el dueño de la extraña voz.

Se puso a trabajar a los exobiólogos, se les exigía una respuesta inmediata... por supuesto no la tenían. Se conocían muchas formas de vida extraterrestre y de cuando en cuando se reportaba una nueva, pero una cruza entre especies era algo del todo imposible. ¿Cuál era entonces la maldita respuesta?

Se intentaron poner trampas, tal vez se podría capturar al responsable o por lo menos obtener una imagen suya.

Se seleccionaron un total de 45 astronautas y se entrenó a otras tantas para esta misión, eran una buena carnada; aquellas valientes astronautas estaban dispuestas a convertirse en víctimas de aquella desconocida fuerza con tal de ayudar a su gobierno a obtener la respuesta tan buscada. Se les envió a la estación espacial. La misión fracasó, después de cinco mini-ciclos lo único que se tenía era a un grupo de 40 jovencitas embarazadas misteriosamente.


El truco de la verdad se utiliza liberalmente y son muchas las religiones donde Dios y Verdad son términos casi sinónimos. Apartarse de la fe, representa apartarse de la verdad. Recabar adeptos significa regalarles la fe verdadera. Esto puede parecer extraño dado que muchos postulados religiosos carecen de autenticidad pero este hecho real no impide que progresen. Las personas que han tenido una profunda experiencia dentro del ámbito religioso, tienden a adoptar los memes de la religión y sus admiradores son susceptibles de seguir a pie juntillas sus recomendaciones. En casos extremos, se puede llegar a mentir por Dios y convencerse a sí mismo y a otros que se hace en honor a la verdad...


El primer cambio en la forma de pensar de Xólotl llegó con el permiso de experimentar. Estaba feliz por ese hecho, no se imaginaba que su paradigma sería destruido.

Más que estar a punto de ver la verdad cara a cara, estaba a punto de creer ver la verdad cara a cara...

* * * * *

Richard Mallow y John Gide se encontraban cenando cuando los agentes llegaron a la estación orbital. Específicamente se encontraban formalizando su relación.

Era importante obtener el testimonio del fabricante del Cristo. ¿Podría tratarse de una broma?El artista era lo suficientemente excéntrico como para ser capaz de algo así.

Para nadie era un secreto la bisexualidad de Richard Malow. Antes y después de Susan tuvo infinidad de amantes, hombres y mujeres que habían pasado por su vida y por su alcoba. Pero desde que había conocido a John su vida amorosa parecía haberse estabilizado. “¿Estaré a punto de sentar cabeza?” El mismo Richard se sorprendía.

Para las autoridades, las sola posibilidad de que Malow estuviera detrás de algo tan turbio –el supuesto milagro- hacía dudar de su salud mental. Richard y John fueron transportados a la Capital. Los interrogatorios carecían de diplomacia. John fue puesto en libertad después de algunos horarios, a Richard se le seguiría interrogando por algunas fracciones de mini-ciclos.

Gide estaba a punto de iniciar protestas públicas...

* * * * *

Alcaloides bailando frenéticamente. Norepinefrina, Feniletilamina y Psilocibina participando en una orgía.

Soma riéndose estridentemente. Psilocina masturbándose.

Enteógenos estallando.

LSD eyaculando al cosmos. Creando galaxias espirales.

Tormentas eléctricas excitando los lóbulos temporales.

Teonanácatl escuchando el canto de María Sabina.

El rostro de Dios nos era revelado al fin.

Átomos y Moléculas sonrientes. Estructuras químicas. Redes neuronales defectuosas. Modelos moleculares.

Esferas negras, blancas, rojas, verdes y amarillas que nos permiten imaginar cómo es el Señor.

La verdadera constitución de la Deidad. La materia que conforma al Inventor de la Realidad.

Sinapsis sin sentido. Hormonas cerebrales.

Memes haciendo el amor.

Dios está en tu interior.

Los creyentes tenían razón.

La Eternidad habita en nuestro cerebro.

* * * * *

Las amenazas de John Gide lograron atemorizar a las autoridades.

Malow tuvo que ser puesto en libertad casi de inmediato.

Las autoridades lo tendrían bien vigilado, si algo tenía que ver con el sangrado “sobrenatural” de la pieza que salió de su cabeza, no lo confesaría. La única manera de averiguar la verdad era dejarlo ir y mantener una vigilancia constante sobre él y sobre sus amigos.

La detención de un artista tan conocido puede causar un gran escándalo –sobre todo si por novio tiene a un revoltoso- y las autoridades deseaban ocultar el milagro. Al dejarlo libre –después de hacerle jurar que la verdadera razón de la detención no saldría de aquellas paredes y después de “acordar” cuál sería la explicación oficial a su detención (nada que ver con milagros)- la opinión pública se calmaría.

* * * * *

‘Entonces ocurrió lo que no puedo olvidar ni comunicar. Ocurrió la unión con la divinidad, con el universo (no sé si estas palabras difieren).’

Después de experimentar consigo mismo, Xólotl supo que podía, si quería, viajar a otros mundos, a otras galaxias. La Naturaleza deseaba convertirse en su tierna amante. El Universo estaba dispuesto a susurrarle amorosa, paciente y dulcemente todos sus secretos, podía tener acceso a conocimientos fuera del alcance de los astrónomos; una sonda podía –aun en aquel punto de la historia de la humanidad- tardar demasiado en llegar a su destino, él podía llegar en un instante.

Mejor que eso, el tiempo no existía en esa otra realidad.

Su espíritu se separó de su cuerpo y supo que estaba en el Sistema Solar del que había salido la humanidad, los hermosos planetas que giraban en torno al Sol estaban a su alcance.

Visitó la Tierra y vio a la antigua humanidad. Era el año 2000, aquellos hombres tenían un largo camino por recorrer, todavía tenían que superar sus problemas políticos, sus conflictos religiosos debían ser resueltos... pero lo harían, prueba de ello es que él estaba ahí, visitándolos desde un tiempo futuro y desde un lugar lejano.

La futura humanidad, la humanidad de la que él formaba parte, también tenía un enorme camino frente a sí, el conocimiento profundo y la comprensión inmediata eran posibles por medio de un camino que ahora él experimentaba; no eran necesarios aparatos de medición ni investigaciones laboriosas para comprender a la naturaleza, en cuanto el espíritu era estimulado de manera adecuada la Verdad se hacía evidente, la naturaleza se quitaba el velo y nos permitía verla de frente.

Para conocer los secretos de los planetas no tenía más que pedirlo. Mercurio, Venus y los demás vagabundos estaban ansiosos de desnudarse frente a él.

Xólotl era experto en memética, jamás se había interesado en la astronomía y jamás había escuchado nada acerca de aquellos mundos, a excepción de la Tierra, pero ahora sabía sus nombres y sus intimidades, si todo fuera el producto de su imaginación no podría saberlo... sus experiencias eran reales.

Mercurio:
Diámetro ecuatorial: 4480 kilómetros.
Temperatura media: 350°C.
Número de lunas: cero.
Período de revolución (días terrestres): 88.
Período de rotación (días terrestres): 59.
Venus:
Diámetro ecuatorial: 12104 kilómetros.
Temperatura media: 480°C.
Número de lunas: cero.
Período de revolución (días terrestres): 255.7.
Período de rotación (días terrestres): 243. Rotación retrógrada.
Marte posee un volcán de casi 24 kilómetros de altura.
La superficie visible de Júpiter es una capa nebulosa que flota sobre una atmósfera enorme de hidrógeno y helio.
Plutón tarda 247.7 años terrestres en dar una vuelta alrededor del Sol.

Cifras, datos, información...

‘El éxtasis no repite sus símbolos; hay quien ha visto a Dios en un resplandor, hay quien lo ha percibido en una espada o en los círculos de una rosa. Yo vi una rueda altísima, que no estaba delante de mis ojos, ni detrás, ni a los lados, sino en todas partes, a un tiempo. Esa rueda estaba hecha de agua, pero también de fuego, y era (aunque no se le veía el borde) infinita...’

Xólotl danzaba de un planeta a otro, escuchaba la voz de los planetas y su música. El Sistema Solar se le revelaba por completo... Las oraciones de Borges lo arrullaban... El canto de María Sabina lo deleitaba...

“Cuanto más penetras el mundo de teonanácatl, más cosas se ven y miras nuestro pasado y nuestro futuro como una sola cosa que ya se llevó a cabo, que ya sucedió...”

El Universo entero estaba a su alcance: su pasado, su futuro... sólo tenía que formular la pregunta en su mente para obtener una respuesta.

“Veo caballos robados y ciudades enterradas cuya existencia es desconocida y que está a punto de salir a la luz. Veo y sé millones de cosas...”

Orígenes: del Universo, del Sistema Solar, de la Tierra, de la Vida, del Hombre...

Destinos: del Universo, de los nuevos Sistemas Solares en los que habitaba la humanidad, de la vida inteligente, del Hombre...

Eso vendría después, ya habría tiempo para esas inquietudes. Había otras que resultaban más urgentes.

La pregunta que se había hecho durante toda su vida tenía al fin una respuesta adecuada.

“Conozco y veo a Dios: un inmenso reloj que palpita, esferas que giran alrededor y adentro de las estrellas, la tierra, el universo entero, el día y la noche, el llanto y la sonrisa, la felicidad y el dolor...”

Era una respuesta inesperada pero satisfactoria.

No había podido encontrar una explicación adecuada al milagro del Cristo sangrante y ahora, el cosmos lo premiaba, podía ser testigo de lo que había sucedido, podía compartir con “los apóstoles” aquella terrible y maravillosa experiencia: vio las esferas e hilillos del vital líquido flotando y danzando siguiendo una música lenta y mística ante los asombrados ojos de los astronautas. Compartió con ellos sus emociones: la soledad, el vacío, el éxtasis, el abandono del cuerpo y de la voluntad.

El rostro sufriente del hombre representado en la escultura, lo impresionó sobremanera. Sus ojos suplicantes debían significar algo que no alcanzaba a comprender. Entonces tuvo la certeza (que es distinto a poseer los datos teóricos del cristianismo) de que él, de alguna manera, había sido el responsable del sufrimiento y muerte del hijo de Dios...

De pronto supo que estaba dentro del cuerpo femenino de la astronauta que el Creador había encontrado apropiada para sus propósitos. Xólotl comenzó a subir lentamente por el conducto vaginal... danzó en la matriz, se deslizó por las trompas de falopio... Se divirtió como un niño en un parque de diversiones... Se detuvo cuando vio la divina presencia: el espermatozoide con el que el Altísimo se haría nuevamente humano. Fue testigo de aquella unión, de la fecundación. No pudo evitar las lágrimas... Lágrimas de felicidad, júbilo, y placer... pero también de dolor, angustia y tristeza.

A continuación, Xólotl vio el rostro de Dios. Lo miró a los ojos y su alegría fue infinita.
Había un Creador, uno al que no se podía tener acceso con la razón. Había otras formas de conocimiento.

“El que conoce hasta su fin el secreto de teonanácatl puede ver esa infinita maquinaria de reloj.”

Su visión había cambiado, antes se hubiera negado a aceptarlo, pero lo había vivido, lo había sentido...

Era real.

Ver la Verdad era tan gratificante.

‘...Ahí estaban las causas y los efectos y me bastaba ver esa rueda para entenderlo todo, sin fin...’

Colores. Esferas. Átomos. Estructuras moleculares. Masturbaciones. Orgías. Orgasmos. Eyaculaciones...

“Recojo el ‘niño que brota de la tierra’ y veo a Dios, lo veo brotando de la tierra”

¿Acaso Xólotl no era tan experto como pensaba?

¿Los memes lo estaban engañado?, ¿a él que creía saber casi todo acerca de los replicantes egoístas?

Xólotl parecía no darse cuenta de que había caído en una trampa vieja pero no por ello oxidada. Miles de millones de personas -seguidores de millones de religiones diferentes- antes que él habían ya sentido en lo más profundo de sus corazones que su religión era la verdadera.

Las formas, los trucos y los mecanismos con que los virus de la mente defienden y luchan por su existencia tienen mucho de misterio... incluso para el máximo experto en la materia.

‘Vi el universo y vi los íntimos designios del universo...’


III.

Existen muchas religiones que utilizan el sexo para propagarse. Una religión que promociona la familia numerosa asume la transmisión memética vertical (padres a hijos), con lo cual produce una mayor descendencia para beneficio de dicha religión, y lo contrario sucede con la religión que recomienda limitar el número de hijos. Así, los memes religiosos devienen importantes manipuladores del éxito genético. El tabú del catolicismo acerca del control de la natalidad ha resultado ser tremendamente eficaz para llenar el mundo de millones de católicos que educan a sus hijos en la creencia de que los condones y la píldora anticonceptiva son pecado y que Dios quiere que tengan tantos hijos como les sea posible.


Xólotl era el responsable. Kev no podía dejar de pensar en dioses, religiones, ritos, misterios y sustancias capaces de provocar experiencias místicas.

Necesitaba encontrar más material al respecto, ya había leído todo lo que Xólotl le había obsequiado. Deseaba ver a su maestro y amigo lo más pronto posible para pedirle más información, por el momento se tendría que conformar repasando lo leído...

El cornezuelo es el producto de un hongo (que es un parásito del centeno y de otros cereales como la cebada y el trigo, así como de algunos pastos silvestres) conocido como Claviceps purpurea.

Fue Gordon Wasson quien le planteó el asunto al químico Albert Hofmann: ¿Es posible que el hombre primitivo, en la antigua Grecia, pudiera haber encontrado la forma de aislar un enteógeno a partir del cornezuelo?

De ser afirmativa la respuesta, los misterios eleusinos al fin podrían responderse. Y efectivamente, Hofmann contestó de esa forma: “la respuesta es sí; el hombre primitivo en la antigua Grecia pudo haber obtenido un enteógeno del cornezuelo. Pudo haberlo extraído del cornezuelo del trigo o de la cebada. Un procedimiento más sencillo habría sido utilizar el cornezuelo del pasto común Paspalum.”

El adolescente se quedó dormido y, como no podía ser de otra manera, soñó con dioses, religiones, ritos, misterios y sustancias capaces de provocar experiencias místicas.

La madre de Kev entró a la habitación y se preguntó acerca del contenido de aquel material. En la escuela, Kev jamás había mostrado un interés especial hacia alguna materia; ¿qué podía tenerlo tan entusiasmado? Fracciones de mini-ciclos atrás Kev había logrado sorprender a su madre al avisarle repentinamente que ya sabía lo que estudiaría en la universidad, y eso después de haber trabajado tan sólo algunos mini-ciclos en el nuevo museo... y después de haber conocido a Xólotl, claro...

La madre de Kev sabía que aquello que se disponía a hacer no era del todo correcto, que si quería saber algo debía interrogar directamente a su hijo, de cualquier forma pulsó los botones adecuados y leyó las líneas que aparecieron en la pantalla:

“No tenemos manera de saber cuál era la composición del cornezuelo de la cebada o del trigo que se cosechaba en la llanura Rariana, vecina a Eleusis, en el segundo milenio antes de Cristo. Pero ciertamente no es disparatado suponer que la cebada cultivada allí era huésped de un cornezuelo que contenía, quizá entre otros, los alcaloides enteogénicos solubles. La vecindad con la fértil llanura sin duda habrá influido en la elección de Eleusis para levantar ahí el templo de Deméter, y en la formación del ramillete de vigorosos mitos en torno a este lugar y a Triptólemo, que todavía ejercen su fascinación sobre nosotros.

“La separación de los agentes enteogénicos, mediante su simple disolución en agua, de los alcaloides no solubles –la ergotamina y la ergotoxina- bien se encontraba al alcance de las posibilidades abiertas al hombre primitivo en Grecia. Un método aún más sencillo habría sido recurrir a alguna clase de cornezuelo como el que crece en el pasto Paspalum distichum, que contiene sólo alcaloides que son enteogénicos y que podría incluso haber sido usado directamente en forma de polvo. Como dije antes, P. distichum crece por todas partes en torno a la cuenca del Mediterráneo. Durante los muchos siglos en que los misterios eleusinos mantuvieron fascinado al mundo de la antigua Grecia, ¿no pudieron los hierofantes de Eleusis haber ampliado su conocimiento y perfeccionado sus habilidades? Para el mundo griego, como para nosotros, los misterios se encuentran vinculados con Deméter y Core; ellas junto con Triptólemo son los afamados progenitores míticos del cultivo de trigo y la cebada.

“Mas en el curso del tiempo, los Hierofantes pudieron fácilmente haber descubierto el Claviceps paspali, que crecía como parásito en el pasto Paspalum distichum. Entonces podrían haber obtenido su enteógeno directamente, puro y sin necesidad alguna de disolverlo.”

La madre de Kev apartó la mirada de la pantalla, no sabía si aquellas extrañas palabras podrían resultar perjudiciales para la formación de su hijo. Lo que sí sabía es que tenía que hablar seriamente con Kev y con Xólotl...

Pulsó los botones adecuados para que el joven no se percatara de aquella intromisión y abandonó la habitación; dejó a su hijo soñando con dioses, religiones, ritos, misterios y sustancias capaces de provocar experiencias místicas.

* * * * *

Los abortos no se hicieron esperar. Todas ellas lo deseaban, odiaban aquella vida que se gestaba en sus vientres. Algunas abortaron de inmediato, otras fracciones de mini-ciclos y ciclos más tarde, los híbridos serían estudiados detenidamente en sus diferentes etapas; no se había capturado al padre de aquellas monstruosas criaturas pero podrían dar muchos datos sobre éste, pero no todos morirían.

Uno podría nacer. Ninguna había deseado continuar con el embarazo hasta el final. Al no haber voluntaria se procedió a elegir una, de no ser por el gran amor que la elegida sentía por su gobierno no hubiera tenido la fuerza suficiente para soportar el sufrimiento que representaba dar a luz al hijo de una repugnante y desconocida fuerza que la había violado. El estudio que se planeaba se realizaría en el más absoluto secreto, conocería de él únicamente la gente indispensable. Pero nunca se había presentado algo así. ¿Quién decidiría a qué expertos consultar?

Al grupo Drake se le invitó inmediatamente, constituido por los exobiólogos más importantes; si aquella era una fuerza extraterrestre, ellos podrían atraparla.

A Xólotl se le informó varios mini-ciclos después, el desconocimiento total acerca de religiones y de los dogmas que habían tenido los cristianos, había impedido que los científicos y técnicos relacionaran al Cristo sangrante con los embarazos; después de todo, para las autoridades más ingenuas, el primer milagro no había sido más que una alucinación de los astronautas, los embarazos algo que tenía que ver seguramente con extraterrestres violadores.

* * * * *

Después de varios mini-ciclos, Xólotl estaba a punto de presentar sus conclusiones, aunque en realidad no estaba tan seguro de poder hacerlo, aquello sería considerado una herejía, una blasfemia, así que tendría que llevarlos de la mano y paso a paso por el camino que su razonamiento había seguido.

-Los cristianos creían que Dios había tenido un hijo con María -comenzó Xólotl-, no fue así siempre, en realidad ese dogma fue aceptado en...

-Un momento, ¿está diciéndonos que... Dios tiene algo que ver en el asunto del que nos hemos ocupado por todo este tiempo?

-...Antes de responder a esa pregunta me gustaría que escucharan la investigación histórica que preparé...

-...Adelante.

-Los últimos cristianos consideraban que María, quien era virgen, había tenido un hijo con Dios, no fue así siempre; en realidad las características de Jesucristo siempre fueron algo moldeable, es decir, en épocas diferentes se le veía de forma diferente... Para algunos era un profeta, para otros era un hijo adoptivo de Dios, para otros era el mismo Dios hecho hombre, algunos suponían que Cristo había sido el primer ente hecho por Dios y de una materia distinta, es decir, que no era consustancial con Dios... La antigua humanidad aceptó oficialmente que Jesús y Dios eran de la misma naturaleza en el Concilio de Nicea en el año 325 d.C...


El éxito de un meme depende de la cantidad de tiempo y esfuerzo que se emplea en propagarlo. Desde el punto de vista memético cualquier tiempo empleado en hacer otra cosa es, sencillamente, un despilfarro. El matrimonio, la crianza de los hijos y la propia actividad sexual representan una gran pérdida de tiempo para los memes. Supongamos que el matrimonio debilitase el poder del sacerdote de influir a su rebaño porque su esposa y sus hijos ocuparan gran parte de su tiempo y de su atención. En este caso, sería lógico que el meme del celibato tuviera mayor valor de supervivencia que el meme del matrimonio...


La madre de Kev escuchaba boquiabierta. Pasaba del asombro a la incredulidad, y de la burla al asco. Aquello era una completa locura. Esas cosas no tenían sentido. ¿Por qué su hijo se había interesado en esos disparates?

Kev no paraba de hablar, los comentarios y los gestos de su madre no le molestaban, al contrario, le divertían bastante. Cierto, las religiones podían parecer una locura, pero resultaban fascinantes.

Toda la tarde le había platicado del cristianismo, también le había hecho comentarios acerca de los misterios eleusinos y de los enteógenos.

-Entonces los miles de iniciados cruzaban el puente que llevaba a Eleusis... Aquello simbolizaba el paso al mundo de los muertos. Los iniciados recreaban lo vivido y padecido por Deméter: llegaban a Eulesis y danzaban en el pozo en el que la diosa había llorado por el secuestro de su hija. Una vez llegada la noche, los mortales celebraban los misterios. Lo que sucedía no podía ser revelado. Cualquiera que tuviera el atrevimiento de abrir la boca para informar acerca de aquello, se convertía en merecedor de la pena de muerte.

-¿Y qué es lo que se supone que sucedía?

-Los iniciados entraban al telesterion...

-¿?

-Pasaban a la sala de iniciación.

-¿Y qué hacían ahí? ¿Qué es eso que no podían revelar?, ¿qué es lo que se ocultaba?

-Aparecía la diosa Perséfone. -La madre de Kev no dijo nada pero su rostro reveló su incredulidad- No se trataba de una representación teatral, ¿eh?

-¿Entonces?

-Phasmata. –La madre de Kev frunció el ceño- Déjame leértelo: “Phasmata: apariciones fantasmales, en particular el espíritu de la propia Perséfone, retornada de entre los muertos con su hijo recién nacido, engendrado en el mundo de los desaparecidos.”

-Eso no es posible, seguramente se trataba de un engaño.

-Espera. Precisamente esta obra trata sobre la solución a esas apariciones...

-Pues comienza con la explicación.

-Los iniciados bebían una poción y a continuación el miedo se apoderaba de ellos... Y después del miedo el sudor frío hacía acto de presencia... a continuación tenían una experiencia mística.

-¿Bebían enteógenos?

-¡¡Exactamente!! Entonces sí me has prestado atención.

Y cómo podría no hacerlo, la señora realmente estaba preocupada por su hijo. ¿Debía permitir que estudiara memética y que siguiera tratando al chiflado de Xólotl? Antes de tomar cualquier decisión tenía que escuchar a Kev, saber de qué se trataba todo eso a lo que le dedicaba tanto tiempo.

Kev y su madre continuaron platicando por varias horas...

* * * * *

-¿Qué hay del embarazo de María y sus circunstancias?

-Son Mateo y Lucas quienes se encargan de hablar acerca del nacimiento de Jesús, ni Marcos ni Juan lo hacen. En el Antiguo Testamento aparece una profecía de Isaías que Mateo, sacándola de contexto, asegura que se refería a Jesús, permítanme leerla: “He aquí la virgen concebirá y parirá un hijo, y le llamaras su nombre Emmanuel, que declarado, es: Con nosotros Dios.” Hasta aquí la parte que menciona Mateo, sin embargo, la leeré completa, como aparece en el Antiguo Testamento: “Y se alimentará de leche y miel, hasta que sepa desechar lo malo y elegir lo bueno, la tierra por la cual temes de esos dos reyes, será devastada. Y hará venir Yavé sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre días cuales nunca vinieron desde que Efraím se separó de Judá.” Isaías no hablaba de Jesús, en realidad se refería a los asuntos políticos y sociales de su tiempo: “Y sucedió que en tiempos de Acaz, hijo de Joram, hijo de Ozías, rey de Judá, que Rasín, rey de Siria, y Pecaj, hijo de Romelía, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para combatirla...” Como vemos, era una profecía que nada tenía que ver con Cristo, por otro lado la palabra hebrea almah se tradujo erróneamente como virgen cuando en realidad debió hacerse como doncella. En resumen: Mateo saca de contexto una profecía para probar que el nacimiento milagroso de Jesús se había anunciado en el Antiguo Testamento. Este error llevó a muchos hombres a negar el milagro, sin embargo, yo creo que tal actitud estaba equivocada, el por qué lo explicaré más adelante... He visto que en el Antiguo Testamento se narra también la intervención divina en el nacimiento de algunos personajes como Samuel, Isaac o Sansón, en este último caso, por ejemplo, narraba su hasta entonces estéril madre: “Ha venido a mí un hombre de Dios. Tenía el aspecto de un ángel de Dios muy temible. Yo no le pregunté de dónde venía, ni me dio a conocer su nombre, pero me dijo: Vas a concebir y a parir un hijo. No bebas, pues, vino ni otro licor inebriante y no comas nada inmundo, porque el niño será nazareo de Dios desde el vientre de su madre hasta el día de su muerte.” He documentado también algunas otras tradiciones no cristianas en las que se daba por hecho que Dios o los dioses habían tenido hijos con jovencitas. Podrán leer descripciones minuciosas en las pantallas-placas que les preparé y que en un momento más se les repartirán, por ahora nombraré algunas de ellas: Quetzalcoatl, Vishnú, Zaratustra, Stanta, Apolonio de Tiana...

-Discúlpeme por interrumpirlo pero me gustaría ir al punto importante... su investigación es bastante interesante, pero no veo qué tenga que ver con lo que nos preocupa...

Por supuesto que lo sabía, por la manera en que Xólotl había explicado sus descubrimientos era obvio que estaba a punto de decir que Dios era el responsable de los embarazos de las astronautas, que Dios era el padre de aquellas criaturas de la misma manera que había sido el padre de otros personajes en el pasado, pero no deseaba escuchar tal cosa, es más, ninguno de los presentes deseaba escuchar tal “disparate”, en cambio a Xólotl, en este punto de la junta, le urgía decirlo, pero sabía que debía tener tacto. No sabía en qué momento les diría lo que realmente pensaba: en unas fracciones de mini-ciclos, en la siguiente reunión o... nunca.

Xólotl continuó exponiendo todos sus descubrimientos y conjeturas. La incomodidad, la tensión y la angustia de todos los presentes comenzó a manifestarse. Los comentarios y los cuestionamientos se hacían cada vez más agresivos. La presión a la que se vio sometido por parte de la provocadora junta no le dio otra opción...

-Estoy completamente seguro de que el responsable de los embarazos... de que el padre de las criaturas que fueron asesinadas cruelmente... es... Dios.

-¡Mierda! ¿Para escuchar esta estupidez es que nos hemos reunido?

Aquello era una verdadera herejía, el ser humano no necesitaba dioses de ningún tipo.

Los dioses habían sido arrojados a la basura.

La cruz ya no era necesaria.

Muchos habían predicho que las religiones jamás morirían, que nuestra química cerebral necesitaba de magia y supersticiones; el tiempo parecía haber demostrado lo erróneo de esa tesis, más de 2300 ciclos parecían haberle dado la razón a los ateos más optimistas: los dioses ya no le eran útiles al ser humano.

Y, sin embargo, ahí estaba un hombre que se atrevía a proclamar la existencia de un dios, el dios cristiano. Si aquellas afirmaciones llegaban a los medios de comunicación el escándalo no se haría esperar, Xólotl no sólo proclamaba la existencia de un dios sino que proclamaba su fe en un dios lujurioso, un dios capaz de violar jovencitas con tal de satisfacer sus más bajos instintos. Un Dios capaz de avergonzar a cualquiera. Uno de los presentes no pudo resistirlo y estuvo a punto de vomitar en la sala de juntas. Una astronauta que había sido usada como carnada y que estaba presente no ocultó su cólera.

-Eres un pobre imbécil. ¡¿Tratas de decir que el Creador del Universo me violó?! ¡¿Qué clase de canalla es ese supuesto dios?! ¿Sabes que haría con él si lo tuviera enfrente? ¡Le cortaría los testículos, eso es lo que haría!

-¡Deberías estar agradecida, fuiste elegida por Nuestro Señor!

El propio Xólotl se sorprendió de escucharse decir, de gritar aquellas palabras, él, que no quería sacar conclusiones apresuradas estaba, finalmente, confesando sus más íntimos pensamientos. Xólotl había pasado toda su vida convencido de que Dios era sólo un concepto y ahora estaba dispuesto a gritar a los cuatro vientos su conversión.

Aquella mujer se le fue encima, de no ser por la oportuna intervención de los encargados de la seguridad, Xólotl hubiera recibido algo más que un par de rasguños.

-Mire -comenzó el médico que había estudiado junto con su equipo a todos los fetos- decidimos aceptar su participación por una sencilla razón: nuestra desesperación. Examinamos a todas esas criaturas y no encontramos nada extraño, es decir, son totalmente humanos. Si hubiera extraterrestres en este lío, un simple examen genético nos lo diría...

-¡El padre de las criaturas no es un extraterrestre, es el diseñador del universo! -Interrumpió Xólotl.

-¡Son completamente humanos!... No hay duda al respecto... Mi veredicto es el siguiente: Las jovencitas estaban embarazadas antes de partir, antes de ir a la estación orbital...

-¡Eso es una locura!... Ni yo, ni mis compañeras habíamos tenido relaciones sexuales... ¡jamás!... éramos vírgenes... ¡usted mismo llevó a cabo los exámenes médicos!... ¡no estábamos embarazadas al subir a la nave!... ¡a usted le consta!

En respuesta el médico bajó la vista.

-¡¿Qué demonios les pasa?! ¡¿Prefieren negar el asunto a aceptar que no tienen idea de lo que sucedió?! ¡Son más estúpidos que Xólotl! Por lo menos él acepta que hay un misterio al que debemos dar la cara. ¡Tuve un monstruo en mis entrañas durante varios mini-ciclos y ahora ustedes me dicen que no sucedió nada!...

Xólotl tomó la palabra.

-No era un monstruo muchacha, tuviste al hijo de Dios en tus entrañas... debiste dar las gracias por haber sido elegida... en cambio cometiste un crimen, dejaste que lo asesinaran... arrepiéntete a tiempo... conviértete al cristianismo...

La idea de matar a Xólotl cruzó por la mente de aquellos hombres, si comenzaba a hacer proselitismo...

-¡No tienes ni idea de lo que sufrí con esa basura dentro de mí!... era un parásito... tu tonto dios no es más que una especie de Ichneumon... aquella cría que dices divina estuvo devorándome por mini-ciclos... me convirtió en su maldito alimento... comía mis intestinos... ¡fue un verdadero infierno!

-¿Qué sabes tú de los designios de Dios? Tu sufrimiento era parte de sus planes, tu sufrimiento serviría para salvar a este pobre mundo, tu sufrimiento tenía una explicación... Dios sufría tanto como tú... Dios sufría de verte en ese terrible estado... Pero Dios ama tanto a la humanidad que a pesar de Su sufrimiento por tu sufrimiento quiso que lo vivieras porque ese dolor serviría para que los seres humanos contáramos con una luz... Su hijo hubiera sido una bendición para todos nosotros... y eso estaría por sobre cualquier dolor.

-¡¿Qué demonios eres, un William Kirby moderno?! -La astronauta dijo aquello sintiendo una enorme lástima por Xólotl.

-Yo creo que...

Xólotl no pudo contener el llanto. Se dejó caer en su silla y no pudo continuar.

Los memes pueden influir en nuestra vida sexual, por tanto pueden también influir en nuestros genes. La coevolución Meme-Gen es uno de los campos más prometedores de la memética.


-Señores -dijo el responsable del grupo- dejamos aquí las investigaciones, presentaremos al gobierno la conclusión del Dr. Newman, diremos que todas las astronautas estaban embarazadas antes del viaje, que jamás hubo misterio, no serán castigadas por el engaño ya que finalmente abortaron... sigan sus vidas como si nada hubiera pasado...

Mentiras. Todo aquel discurso era una falsedad, las investigaciones continuarían pero sin la participación de Xólotl y otros elementos que se habían convertido en indeseables; la conclusión serviría para dar carpetazo burocrático al asunto; los médicos sabían perfectamente que las astronautas habían subido a la estación orbital siendo vírgenes, por ello es que no se les amonestaría...

Las autoridades que se encargarían de continuar las investigaciones tenían un primer problema a la vista: por dónde empezar.

-A todos aquellos que disientan de la explicación que se dará oficialmente –dijo el presidente de la comisión mientras miraba fijamente a Xólotl- lo único que puedo recomendarles es que, si aprecian en algo sus vidas, es mejor que se guarden sus dudas...


IV.

Cuando los memes interactúan con los genes, es muy probable que constatemos la presencia de competición y cooperación con todos los matices de la gama abarcados entre ambas... Son muchos los teóricos que han comparado los memes con los procesos de simbiosis, mutualismo, comensalismo o parasitismo... Hay quien sugiere que en el mejor de los casos estamos en simbiosis con nuestras instrucciones culturales y, en el peor “somos sus esclavos”. Otros piensan que el proceso era más bien el opuesto, es decir, que originalmente, los memes eran los esclavos de los genes, pero de todos es sabido que los esclavos tienen una fuerte tendencia a independizarse y, por esta razón, nuestros memes actuales pueden oscilar desde ser mutualistas cooperantes hasta parásitos destructivos. Algunos investigadores han tildado a las religiones de virus de la mente. Todo ello nos lleva a considerar si los memes son, en efecto, amigos o enemigos de los genes...


-Hijo, ayer Xólotl vino a buscarte y te dejó este paquete.

Kev miró la caja con curiosidad. La tomó y comenzó a caminar hacia su cuarto, estaba ansioso por saber de qué se trataba.

-Kev... Tu decisión de estudiar memética no me hace muy feliz...

-Mamá...

-Espera. Apoyo tu decisión. No tienes por qué dejar de hacer algo sólo para darme gusto. Te deseo suerte en el proyecto en el que te estás embarcando, siempre estaré para ayudarte en lo que pueda. Espero que seas feliz.

-Gracias por tu apoyo, te quiero mucho.

Kev se acercó a su madre, le besó la mejilla y se dirigió a su cuarto.

* * * * *

Cerca de cuarenta fetos divinos flotaban en aquel universo tecnológico en el que se les preservaría, algunos de unas cuantas fracciones de mini-ciclos, otros ya casi bebes. El espectáculo era verdaderamente estremecedor. En una enorme pantalla era posible observar un collage con las imágenes de aquellos híbridos a los que no se les permitió ver la luz del mundo. Uno de ellos fue capaz de causarle a Xólotl una enorme ternura, con sus ojos cerrados, chupándose un dedo... ¿qué pensaría su padre?, ¿estaría molesto? ¡Claro que estaría molesto!

Xólotl no pudo contener las lágrimas, la pantalla mostraba 39 hijos de Dios que habían sido asesinados.

Jesucristo también lo había sido. ¿Acaso la humanidad era tan mala como para no mostrar un poco de respeto ante los dioses-hombres?

Xólotl se sentía terriblemente culpable y ofreció una oración. Algunos fetos abrieron los ojos sin que Xólotl lo notara, lo observaron meditar y orar, observaron su llanto y los más desarrollados sonrieron.

-Es una pena encontrarte en ese estado, Xólotl.

-¿?

-Has caído en la trampa... al mejor cazador se le va la liebre.

-Mark, ¿qué haces aquí?

-Visitando a un viejo amigo y maestro.

Se dieron un fuerte apretón de manos y a continuación un fraternal abrazo.

-¿Continúas dudando de todo esto, amigo?

-Si...

-Abre tu corazón y la verdad te quitara el velo de los ojos...

-Xólotl, tu mismo me hablabas de ese viejo truco. Uno de los trucos de los memes es el de la verdad, en una de tus clases mencionabas...

-Sí, pero estaba equivocado. Puedo ver claramente, estaba equivocado, vivía en el error.

-¿Por qué, maestro?

-No me mires así, no me tengas lástima... te lo exijo.

-No siento lástima por ti, el respeto que te tengo me lo impide... sólo creo que desviaste el camino en algún lugar.

-Arroja la memética a la basura... No hay respuestas por ahí, las religiones no nacen de nuestro cerebro, ni de nuestra química cerebral, ni de circuitos neuronales pudriéndose... nuestras necesidades espirituales emanan directamente de la Deidad...

-Tengo las respuestas.

-Tú.. no...

-Créeme, estaba tan intrigado como tú... pero al fin llegué al fondo del asunto...

-No es posible... el Cristo sangraba realmente mientras era transportado a la Capital, yo mismo lo vi... sí, no pongas esa cara, viajé en el tiempo y fui testigo del milagro... y, además, están las jovencitas... tuvieron un hijo siendo vírgenes... Dios es la única respuesta...

-Te equivocas, los memes tienen extrañas formas de replicarse y de luchar por su existencia...

-¿Quieres decir que los memes están detrás de los milagros?

-Así es... aquellos milagros...

-No es posible...

-Permíteme, dame la oportunidad de explicarte...

Mark había sido uno de los mejores alumnos de Xólotl en las clases de memética, había formado parte del equipo encargado de encontrar una explicación satisfactoria a los milagros y la había encontrado. O por lo menos eso pensaba, las autoridades también estaban convencidas de aquellos resultados. Los miembros de la Comisión sabían de las nuevas creencias de Xólotl, antes de “actuar de forma drástica” decidieron enviar a Mark para quitarle la “basura” de la cabeza.


A fin de delimitar claramente la interacción meme-gen, quisiera dividir la interacción en dos categorías: la de los genes que empujan a los memes y viceversa... Sugiero que el cerebro humano es un ejemplo de memes ejerciendo presión sobre los genes para que produzcan mecanismos de transmisión memética cada vez mejores. Si los memes tienen poder de replicación, deberían inducir a los genes a producir un cerebro específicamente adecuado para reproducirlos en lugar de estar diseñado para un fin específicamente genético.


Kev abrió el paquete y leyó el titulo de la obra: “Plantas de los dioses”.

En una nota Xólotl le explicaba que se trataba de una obra que también había sido escrita en la Tierra. De igual forma le comentaba que gran parte de la información contenida en ella ya estaba superada, pero que de eso hablarían después. Los autores eran Richard Evans Schultes y Albert Hofmann.

Tan emocionado estaba que las manos le sudaban. Una vez que la información apareció en la pantalla leyó el prefacio:

“La íntima relación entre el mundo vegetal y el organismo humano se manifiesta en particular en que algunas plantas producen sustancias que pueden influir en las profundidades de la mente y del espíritu del hombre. Los efectos maravillosos, inexplicables y hasta pavorosos de estas plantas aclaran lo importante que fueron en la vida religiosa de las culturas antiguas y la veneración como drogas mágicas y sagradas con que son tratadas aún por ciertos grupos nativos que han conservado sus tradiciones. Este libro se ocupa de dichas plantas.”

Aquella noche Kev no dormiría.

* * * * *

-Te invito una cerveza, preferiría platicar contigo en otro lugar.

Xólotl asintió con la cabeza al tiempo que echaba otra mirada a aquellos fetos. Mark captó la tristeza de Xólotl y sintió rabia, su gran amigo había sido embaucado.

-Son sólo humanos... te lo juro, viejo.

Decidieron ir al “Simposio”, un bar al que en los buenos viejos tiempos solían ir. Ordenaron un par de cervezas y después de recordar algunas de sus mejores anécdotas comenzaron a hablar del regreso de Dios.

-Hablemos del primer “milagro”: el Cristo sangrante. Nunca hubo una prueba material. El testimonio de los astronautas fue la única evidencia... Todo estuvo en sus mentes...

-¡Dios!, no sé por qué acepté escucharte, tus argumentos son predecibles.

-Tranquilo... sabes que nuestro cerebro evolucionó para ser capaz de transmitir memes, por ello adquirimos la anatomía adecuada para desarrollar un lenguaje... nuestras capacidades intelectuales no deben tratar de explicarse únicamente en términos de ventaja biológica, los memes, en muchos casos llevan las riendas, ¿no?...

-¿Vas a repetirme las clases que te di?

-Pues sería bueno... el punto al que voy es el siguiente: a los memes les convenía que se produjeran en nuestra anatomía algunos cambios ya que con ellos se replicarían mejor, para lograrlo tuvieron que obligar a nuestros genes a producir esos cambios...

-¿Y?

-Los memes religiosos para su replicación han obligado a nuestros genes a producir cambios específicos en nuestro cerebro... nuestro cerebro adquirió una estructura tal que permite la replicación del Meme-Dios... hablo de una estructura que no sólo es capaz de replicar memes sino de una estructura que permite replicar específicamente memes religiosos...

-Sigues sin llegar al punto.

-Bien, pues nuestro cerebro es susceptible de tener “alucinaciones religiosas”... y entre más vívida sea la alucinación, mejor... Las religiones que más adeptos captaban en el pasado de la humanidad eran aquellas que lograban las alucinaciones más realistas...

-No hace falta ser un genio para proponer esa respuesta, muchos de nuestros colegas argumentaron lo mismo, ¿recuerdas?

-¿Entonces? ¿Por qué aceptar una intervención divina? Usa la navaja de Occam.

-¡Lo vi! Fui testigo presencial, ya te dije que pude viajar al pasado y observar aquella sangre salir milagrosamente de aquella figura...

-Es decir, se trata de un convencimiento interno...

-...Lo acepto.

-Recuerda el truco de la verdad, de la fe, o como lo dijiste: del convencimiento interno... toma en cuenta que no fuiste un “testigo” independiente, sabías de aquella supuesta experiencia, tu cerebro elaboró todo el escenario que “viste” a partir de la información que ya habías logrado reunir...

-¡Bien, chico listo! Es fácil negar este milagro, sobre todo porque no hay pruebas materiales, pero ansío escuchar cómo explicas los embarazos...

-Los memes pueden influir en nuestros genes de diferentes maneras, algunas de ellas indirectas, por ejemplo, mediante nuestra vida sexual... los memes pueden alterar nuestra sexualidad: pueden hacer que nos agrade o que no nos agrade la masturbación, que tengamos muchos o pocos hijos...

-O que practiquemos la abstinencia.

-Exactamente... pero hay otras maneras mucho más profundas, mucho más complicadas...

Ahí es donde comenzaba la parte difícil de la historia, Mark creía haber hecho un gran descubrimiento. Según él, Jesucristo sí había nacido de madre virgen; pero ningún dios estaba involucrado en el asunto. Jesucristo, Krishna y otros personajes pudieron realmente haber nacido de mujeres vírgenes... las astronautas no fueron embarazadas por el dios en el que ahora creía Xólotl.

-Existen mensajes en nuestra información genética que están... eh... dormidos... en ciertos experimentos se han logrado reactivar esos mensajes, por ejemplo, se han conseguido obtener pollos con pequeños dientes de tipo reptiloide, los antepasados de las aves poseían dientes parecidos... tenemos la información genética de todos nuestros antepasados evolutivos, la mayor parte de esa información está “bloqueada”, por ejemplo, se han podido reactivar las agallas en algunos seres humanos para poder respirar debajo del agua... pero hay otras capacidades que están latentes en nosotros, en este caso en las mujeres y que los memes pueden reactivar mediante los mensajes químicos adecuados, me refiero a la posibilidad de reproducirse por medio de la partenogénesis.

Mark habló de cromosomas, ácido desoxirribonucleico, óvulos, espermatozoides, genes recesivos, genética, partenogénesis, los más recientes descubrimientos sobre el origen, la evolución y la historia de la vida...

-...Los memes tienen la capacidad de influir directamente en los genes. Los espermatozoides contienen 23 cromosomas, los óvulos otros 23, al unirse las dos células sexuales forman un huevo con 46 cromosomas. Los memes religiosos son capaces de activar el mecanismo mediante el cual un óvulo es capaz de comenzar a formar a un ser humano sin la necesidad de un espermatozoide...

-...Olvidas algo, Mark: Las crías que se obtienen mediante este tipo de reproducción son únicamente hembras.

-No, no lo he olvidado. La antigua humanidad fue terriblemente machista, ¿no?

-Sí.

-Una diosa con mayor rango que una deidad masculina era algo inconcebible, algo completamente inaceptable. Aunque como sabes, las deidades más antiguas que se conocen son femeninas y las primeras deidades masculinas tenían un papel secundario, sólo con la llegada de la agricultura y el arado, tanto las mujeres como la Diosa perderían su valor. Con los cambios sociales y económicos la mujer comenzó a depender totalmente del varón, y las características principales de la Gran Diosa fueron robadas por las hasta entonces pequeñas y secundarias deidades masculinas, algunas diosas fueron eliminadas u obligadas a ocupar lugares de menor importancia, otras fueron transformadas en entidades malignas. La Gran Diosa fue sustituida por un Dios Todopoderoso. Y en este tipo de sociedades hubiera sido completamente inaceptable que las mujeres pudieran tener gran importancia en los ritos religiosos o en los pactos con Dios, absurdo hubiera sido proponer que una mujer estuviera conformada por partículas elementales y moléculas divinas. Pero así como los memes religiosos pueden reactivar -mediante los mensajes químicos adecuados- la posibilidad de reproducirse por medio de la partenogénesis, también son capaces de modificar el material genético para que el resultado sea un individuo que tenga posibilidades de ser aceptado como hijo de Dios o como un ser que es consustancial con Dios, es decir, un varón...

Los detalles fueron expuestos por Mark, habló acerca de átomos y moléculas, de evolución por selección natural, de cómo la ontogenia recapitula la filogenia, de modificaciones en las estructuras moleculares, y de los exámenes médicos realizados a las astronautas y a los fetos, y que demostraban lo que estaba diciendo. Xólotl estaba recibiendo toda una cátedra de biología.

La respuesta había sido puesta sobre la mesa.

Xólotl se levantó sin decir palabra, deseaba matar a su amigo, “el que no está conmigo...”, por los buenos viejos tiempos no lo hizo, caminó hacia la salida sin responder a las preguntas de Mark, quien, después de pasar su brazo derecho por el láser para pagar la cuenta, salió corriendo tras su maestro y amigo.

Cuando llegó a la calle, Xólotl arrancaba su vehículo.

Durante varias fracciones de mini-ciclos trató de comunicarse con él sin ningún resultado hasta que Xólotl le dijo que lo dejara tranquilo, que no lo volviera a buscar.

No aceptaría aquella explicación.

Mark le ofrecía la nada.

Había mejores ofrecimientos, mejores proposiciones. Se le estaba ofreciendo la oportunidad de contribuir en la obra del Todopoderoso.

¿Cuáles eran los planes? Gritar la Verdad: ¡Dios existe! Fundar un nuevo Cristianismo, un cristianismo con pequeñas variaciones, una versión más correcta, más cercana a la realidad. Cristo no era el único hijo de dios que había hablado a la humanidad... Lamentablemente los seres humanos habían malinterpretado La Palabra, se habían desviado de lo importante, habían perdido la brújula, se habían extraviado, habían inventado la memética, por ello es que Dios se había alejado de la humanidad, pero ahora podía ser diferente y Xólotl tendría una participación importante, se convertiría en el pastor que mostraría el camino al reino... las ovejas perdidas tendrían otra oportunidad.

Kev estaba incluido en sus planes. Era un muchacho inteligente, seguramente podría captar aquella verdad. Uno de los hijos de Dios había podido nacer, Kev le ayudaría a buscarlo. Debían encontrarlo, protegerlo e instruirlo, decirle quién era y, en el momento adecuado, ayudarle a elegir a sus nuevos seguidores.

Sus apóstoles no tardarían en aparecer. Les hablaría de la buena nueva, del reino de los cielos que se aproximaba, de que se juzgaría a vivos y a muertos.

Los nuevos apóstoles recibirían su misión: “Id por todo el universo; predicad el evangelio a toda criatura.” No podía haber una orden distinta, la tarea de los apóstoles era replicar esa información, transmitir el neocristianismo.

Habría peligro, el gobierno trataría de eliminarlos, pero los diferentes sistemas solares debían conocer La Palabra. Xólotl, Kev, el hijo de Dios y los apóstoles arriesgarían su vida... pero ellos también llegarían a ser peligrosos, cualquiera que tratara de impedirles difundir su doctrina sería eliminado.

Los memes saben ser agresivos cuando peligra su existencia.

“El que no está conmigo está contra mí, y el que no recoge conmigo desparrama.”
“Por mí se alzará el hijo contra su padre y la hija contra su madre.”
“Por mi causa seréis odiados, expulsados de los lugares y apedreados.”
“No vine a traer la paz sino la guerra.”
“Quien no tenga espada, venda su manto y cómprese una.”

Ya lo habían logrado. En la vieja Tierra ya habían sido víctimas del desprecio y del odio. A pesar de todas las persecuciones de que fueron objeto en los primeros tiempos, habían logrado convertirse en los memes más populares, los más fructíferos... Volverían a serlo.

Los virus mentales no tendrían compasión.


Nota: Toda la información acerca de los memes fue tomada del libro La máquina de los memes de la psicóloga Susan Blackmore. Xólotl agradece profundamente a Borges y a María Sabina por iluminarlo con sus conocimientos, por revelarle sus secretos durante su primera experiencia mística. Jaime Urías y yo tomábamos una clase de astronomía general con la doctora Julieta Fierro, un día nos comentaba algo sobre la relación entre astronomía y literatura, entonces se le ocurrió dejarnos de tarea escribir un cuento que tuviera información astronómica, yo había leído el libro de Susan Blackmore y una novela de Philip K. Dick, ¿y qué se obtiene al mezclar astronomía, memes y milagros? Bueno, lo que yo obtuve fue la primera versión de esta historia.